Ángel Medina, una vida dedicada a servir

06/14/2007 | 02:14 p.m.
 
Es el querendón de la industria hipotecaria.

Es el  querendón de la industria hipotecaria. Es lo que se dice "un bonachón". Trabajador, baluarte de las causas nobles,  compasivo y hombre de familia al que los reconocimientos y logros profesionales aún lo tienen con los pies en la tierra. Es ese don de gente el que le ha ganado un merecido sitial entre los suyos.

Así es Ángel Medina, gerente de la División de Conexión Hipotecaria del Área Metro de Popular Mortgage.

Su principal deseo es que Dios le dé mucha salud para continuar realizando   con la misma pasión que realiza sus labores profesionales, algunas de las muchas cosas que más disfruta de la vida: compartir con la familia que tanto ama y sacar tiempo para llevar a cabo su labor social que realiza en pro de los desamparados.

Este amante de pasear y recorrer  todos los rincones de la Isla en su motora Harley-Davidson nació en San Sebastián, de donde partió a los 14 años en busca de sus sueños profesionales   y mejores oportunidades.

"Mi primer trabajo fue en la Esquina Famosa", nos confiesa, sentado en la sala de su casa en una exclusiva comunidad de Trujillo Alto. Pero curiosamente, esta primera oportunidad le surgió aún siendo un niño de 12 años. A esa edad, ya don Ángel se iba familiarizando con finos cortes de ropa masculina que, de no ser porque la vida lo llevó por otros rumbos "tal vez hubiese sido todo un diseñador de ropa".

Ángel tiene grandes amores. Su esposa y compañera de la vida Angie Milán y sus tres hijos: Roberto José, Ángel Javier y Ángel Roberto. Pero su hogar no está completo si faltan sus nietos, los tesoros de la casa, Roberto Alejandro Medina Torres y Yalena Noelia Medina Torregrosa.

Cuatro décadas dedicadas a la banca hipotecaria

Su trayectoria profesional de 38 años en la banca hipotecaria, inició en 1969, cuando comenzó a trabajar en el desaparecido Banco de Ponce como cobrador en el Departamento de Hipotecas. De allí, fue trasladado a la Oficina del Contralor del banco en donde laboró consolidando cuentas.

En 1976 fue Supervisor de Hipotecas en Internacional Charter de donde se trasladó luego al área de procesos de dicha compañía.

Antes de laborar con Popular Mortgage, comenzó a trabajar en 1988 en Levitt Mortgage (conocida   como Universal Mortgage)  en  calidad de gerente de Mercadeo y Ventas directamente con la línea de negocios de corredores de bienes raíces.

Fue así como se fue labrando camino hasta llegar a Popular Mortgage, con sede en Altamira en Guaynabo, donde dirige el Departamento de Conexión Hipotecaria que atiende las necesidades de  los corredores de bienes raíces.

"En el 2005, tras  la   consolidación de  toda la operación de Popular Mortgage, pasó a dirigir el departamento de Realtors en Río Piedras. De ahí, nos mudamos en el 2005 a Altamira en el edificio nuevo dirigiendo también el Departamento de Realtors, Conexión Hipotecaria, que se crea para brindar un servicio exclusivo y más personalizado a los corredores de bienes raíces", explica Medina en la acogedora sala de su residencia adornada con fotos familiares y con una amplia colección de los más curiosos objetos relacionados con las motoras Harley -Davidson que él  mostró  a esta reportera con evidente orgullo.

El crecimiento de la División ha sido bien notable.  "Cuando llegué había 10 empleados y originamos entre $6 y 7 millones al mes. Ahora somos 15  y estamos originando entre $30 a $31 millones mensuales en el negocio de corredores sólo en el Área Metropolitana y la región este que incluye a Caguas’, explicó el banquero.
Medina no puede disimular su orgullo  y agradecimiento hacia la entidad bancaria para la cual labora.

"(El Banco Popular) me ha ayudado a levantar una familia y  me siento sumamente comprometido con la institución. Gracias a ellos, mis tres hijos pudieron estudiar y crecer profesionalmente.   Mi esposa trabajó también aquí durante 38 años hasta que se jubiló hace un año", recuerda.

Fórmula para el éxito

Su secreto para el éxito: la honestidad y el compromiso. "Me paso promulgando que para tener éxito en la vida y crecer dentro de la institución donde se está laborando, hay que  estar comprometido, ser honesto con uno mismo y con la empresa. Banco Popular ofrece una gama de servicios y áreas donde cualquier empleado puede llegar a desarrollarse. Hoy en día es uno de los patronos, más seguros, más estables y de mayor prestigio en la Isla", afirma con pleno convencimiento de lo que dice.

Sin embargo, acepta con cierta resignación que el sacrificio que ha hecho su familia  ha sido de mucha ayuda y de gran peso para su éxito profesional. "No es fácil. Es un trabajo que exige mucho tiempo.  A menudo llego a la casa cuando mi esposa y los muchachos están durmiendo.  Pero nada, es lo que a uno a le gusta. Es mi pasión. Y lo disfruto", insiste. "Mi familia siempre ha estado conmigo. Dos de mis hijos se fueron en la línea de bienes raíces. Estoy muy orgulloso de ellos", señala.

Misión de vida: ayudar a los demás

A pesar de sus logros, la compasión y su sentido de altruismo no le permiten olvidar a los más necesitados y una de sus  mayores satisfacciones es que Banco Popular y Popular Mortgage le permiten hacer labor social a través de su propio trabajo.

"A través de los corredores de bienes raíces logramos hacerle realidad muchos sueños a las familias que quieren tener un hogar.   Aunque hay una remuneración económica, la labor social de conseguir un techo a todos esos puertorriqueños es una encomienda bien linda.  Yo me siento bien orgulloso de ver que salen felices porque los hemos ayudado a conseguir un techo seguro para su familia. Eso para mí es más grande que la compensación económica".

Pero sus clientes no son los únicos que le brindan la satisfacción de haber realizado una buena obra social. "Hay otros menos afortunados, niños y madres maltratadas, a los que se les puede brindar alguna alegría, organizarles días de juegos, ayudar en los hogares donde ellos residen temporalmente, dedicarles tiempo y amor’, explicó Medina.

Hogar Casa para Todos

Por eso, a su llegada, junto a su equipo de trabajo y al archifamoso oso Populoso, al hogar-albergue Casa Para Todos en Juncos,  en donde realiza una   labor social en colaboración con el Caguas Board of  Realtors, es recibido con vítores, alegría, besos y abrazos.

"Esto nos brinda muchas enseñanzas. Vamos a embellecer las áreas de juegos de los niños, pintamos, sembramos, llevamos comida, efectos escolares, ropita y compartimos nuestro tiempo para llevarles alegría. Populoso nos acompaña a la mayoría de estas actividades y brinda mucha diversión, alegría y esperanza a estos niños. Esto me da una gran satisfacción espiritual   y lo único que le pido a Papa Dios es que me dé mucha salud para poder seguir ayudando a todos aquellos que lo necesiten", concluyó con evidente emoción este Quijote de la banca hipotecaria.