Fernando Abruña, arraigado al ambiente

09/25/2008 |
Arq. Fernando Abruña  (Foto Gabriel López Albarrán / Primera Hora)  
La novedad y dificultad que representa cada proyecto significa para el arquitecto Fernando Abruña la mayor satisfacción de su trabajo.

La novedad y dificultad que representa cada proyecto significa para el arquitecto Fernando Abruña la mayor satisfacción de su trabajo. “Aun teniendo el beneficio de la experiencia – y el inevitable stress- cada proyecto es un reto nuevo y es como si uno estuviera aprendiendo por primera vez a hacer un proyecto de arquitectura, que no necesariamente es un trabajo de edificación, porque la arquitectura hace una aportación a la cultura del país”, destaca.

Por eso, en cada iniciativa que ha colaborado a lo largo de una trayectoria de 34 años como estandarte de la sustentabilidad, no menosprecia “las chiripitas o trabajos pequeñitos de poca envergadura ambiental”, que caracterizaron esos primeros 24 años. En esa etapa no dejó de sentir la marginación, ya que el tema ecológico no estaba en el mainstream de la época, y pese a ello continuó con una prédica que lo ayudó a trabajar “un montón de restauraciones históricas en el Viejo San Juan, lo cual es lo mismo que reciclar edificios”, añade.

 

Entre sus logros más importantes, además de su proyecto emblemático, La Casa Ausente,  figura el reconocimiento de haber  logrado el segundo lugar en el primer evento del Décalo Solar celebrado en Washintong, D.C., patrocinado por el Departamento de Energía de E.U y el American Institute of Architects (AIA)”.  En este evento, además de ganar la competencia más importante con la casa que llevaron por parte de la Universidad de Puerto Rico, el equipo se alzó con otro premio, también en el segundo lugar, seleccionado por la gente (People Choice Awards). Igualmente, fue galardonado como Ciudadano Ambiental del Año 2006 con el Environmental Quality Award, la distinción más alta que confiere la Environmental Protection Agency (EPA) a nivel nacional. Actualmente, Abruña se destaca por su labor  fundadora del US Green Building Council, Capítulo del Caribe y como el eje motriz en traer a la consciencia pública la necesidad de diseñar, construir y operar edificios y ambientes sostenibles en Puerto Rico. Sus esfuerzos de cabildeo a través del capítulo fueron neurálgicos en la aprobación de una Orden Ejecutiva que requiere que todos los nuevos edificios del Gobierno sean certificados como verdes por el USGBC, entre otros muchos esfuerzos.

DE CERCA

Lejos de coincidir con una personalidad conservadora y seria, Abruña se mostró dispuesto, humilde y muy colaborador ante los lentes y el escrutinio de este diario que buscaba conocerlo más a fondo en su lado personal. En este aspecto, se evidenció un fuerte arraigo con una forma de vida más natural y amigable con el ambiente. A continuación algunas curiosidades del arquitecto.


Arquitecto estrella:  Ninguno, la arquitectura es un trabajo en equipo
Última compra:  Un sándwich
Un destino:  Una isla  con la capacidad de trasladarse y sentir la puesta del sol las 24 horas
Un museo: El planeta. Aquí lo podemos ver y estudiar todo.
Libro:  Stalking, The Wild Pendulum, de Isaac Bentov
Artista:  Marcel Duchamp
Un proyecto:  La casa ausente. Es un lugar lúdico.
¿Qué le encanta?  El futuro
¿Qué detesta?  La velocidad y prisa con que vivimos.
¿Qué es un arquitecto?  Idealmente, es un profesional que quiere afectar positivamente el futuro desde el punto de vista de la relación entre los sistemas de la naturaleza y los sistemas que creamos los seres humanos.
Su opinión sobre  la arquitectura  en Puerto Rico Nos falta mucho por aprender. Hemos avanzado, pero nos falta. El mejor edificio ecológico es aquel que hacemos innecesario construir a través del diseño inteligente.

Su opinión sobre  la arquitectura  en Puerto Rico: Nos falta mucho por aprender. Hemos avanzado, pero nos falta. El mejor edificio ecológico es aquel que hacemos innecesario construir a través del diseño inteligente.