Museo de Arte Islámico

01/28/2010 |
De líneas geométricas, la obra se erigió con piedra francesa chamesson -resistente al sol y al agua de mar-, y en su interior se aprecian astrolabios antiguos, caligrafías, alfombras de seda y columnas españolas, entre otros prodigios.  

En esta ocasión, el arquitecto a cargo de la pirámide del Louvre, en Francia, I.M Pei, se embarcó en un viaje alrededor del mundo musulmán, visitando los monumentos más espectaculares de la cultura Islámica, desde Túnez hasta Egipto, para así acumular suficiente inspiración y conceptualizar la obra. La propuesta está localizada en una isla artificial a la que se accede mediante un puente y refleja la conciencia histórica del arquitecto, quien prefirió defender los orígenes de la arquitectura islamita antes de imponer estrictamente la modernidad contemporánea. En su cometido le sirvieron de ayuda la mesquita de Ahmad Ibn Tulun, en el Cairo y la Alambra de Granada.

“Éste fue uno de los trabajos de mayor dificultad que jamás haya asumido. Me pareció que tenía que comprender la esencia de la arquitectura islámica. La dificultad de mi tarea residió en la diversidad de esta cultura”, confiesa el experto. La creación de este centro artístico responde a la nueva misión del Emirato de Qatar de transformar el estado homónimo en una capital cultural.

La estructura funge como obra insignia dentro de la sombrilla de los Museos de Arte de Qatar (QMA, por sus siglas en inglés). La propuesta busca actuar como centro educacional e informativo de las artes mahometanas ricas en complejidad, diversidad y vitalidad.

Más detalles en www.mia.org.