Siéntete más delgada y gana salud
La prevención primaria de la enfermedad cardiovascular puede hacerse siguiendo una dieta mediterránea, de acuerdo con un estudio reciente.

Nota de archivo: esta historia fue publicada hace más de 13 años.
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La dieta antiinflamatoria (con alimentos que evitan la inflamación, como el jengibre, la cúrcuma o turmeric, el ajo, la batata mameya, los vegetales crucíferos, los arándanos, blueberries orgánicos, el salmón, el té verde y el aceite de oliva extravirgen, entre otros) ayuda a reducir la incidencia de eventos cardiovasculares, la obesidad, la fibromialgia, la artritis reumatoide, la osteoartritis y la prediabetes.
Si la mujer está en la menopausia, la cual constituye una etapa que tiene como duración 30 años, la causa más frecuente de muerte en esta etapa es la enfermedad cardiovascular. La prevención primaria de la enfermedad cardiovascular puede hacerse siguiendo una dieta mediterránea, de acuerdo con un estudio publicado en la Internet el 25 de febrero de 2013 en la revista The New England Journal of Medicine. Los hallazgos del estudio de investigación Predimed, realizado en España, incluyeron 7,447 personas entre las edades de 55 a 80 años por un periodo de 4.8 años, demostraron que la dieta mediterránea reduce en un 30 por ciento el riesgo de enfermedad cardiovascular en comparación con una dieta baja en grasa.
Entre los alimentos de una dieta mediterránea están el aceite de oliva extravirgen (4 cucharadas al día), una porción al día de nueces de nogal o walnuts, almendras o avellanas (hazelnuts), frutas frescas (tres porciones al día), carne blanca, vegetales (dos porciones al día), pescado, en especial fatty fish (tres veces por semana), y vino con las comidas, pero es opcional.
Importante la ayuda profesional
Una alternativa disponible es preparar un ciclo de menú de cinco semanas personalizado al cliente, tomando en consideración los gustos y las preferencias, así como las condiciones médicas. El plan nutricional debe ser preparado por un experto en nutrición.
La autora, Wanda Figueroa Cruz, es especialista en bariatría (manejo médico de la obesidad), en nutrición y en manejo de la menopausia. Para información, llama al 787-625-2606.
Contra el cáncer desde la cocina No podemos cambiar los factores de riesgo, como el historial familiar, en las expectativas de contraer cáncer. Sin embargo, está comprobado que un plan de alimentación saludable es una forma de hacer posible que disminuyan dichas probabilidades. “Una mujer puede reducir su probabilidad de contraer cáncer hasta en dos tercios con una buena nutrición y control de peso”, aseguró Cheryl L. Rock, Ph.D., RD, profesora de medicina familiar y preventiva de la Universidad de California. Para ello, aconseja seleccionar proteínas magras (bajas en grasas) para mantener y controlar el peso adecuadamente. Deficiencias vitamínicas peligrosas Las deficiencias severas de vitaminas y minerales pueden llevar a enfermedades y condiciones como: Ceguera nocturna o problemas de visión en la noche debido a deficiencia en la vitamina A. Pelagra; enfermedad que causa demencia, depresión, diarreas y otros efectos debido a la deficiencia de niacina (B3). Osteoporosis, diabetes y ciertos tipos de tumores se asocian a la deficiencia de vitamina D. Depresión: Debido a deficiencias de ácido fólico y vitaminas del complejo B. Supresión del sistema inmunológico y aumento de riesgo de ciertos tipos de cáncer, causados por la deficiencia de selenio. Susceptibilidad a infecciones, problemas de memoria, impotencia y osteoporosis debido a la deficiencia de zinc. Anemia: disminución en la cantidad de glóbulos rojos o hemoglobina debido a la deficiencia de minerales como el hierro o deficiencia de vitaminas como el ácido fólico, B6 y B12. Fuente: Vilma Calderón, nutricionista, educadora en diabetes y autora del libro Pierde peso y gana salud. |


