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Por Soraida Asad Sánchez

Ser madre está de madre

¿Cuál es el miedo a la teta?

04/26/2012

Si el título le impresionó, ya estamos mal. Y no, no soy una vulgar.

Les cuento que en el fin de semana pasado visité un reconocido centro comercial y necesitaba con urgencia un cuarto de lactancia. Le pregunté a una empleada de una de estas tiendas chic, y con mucha amabilidad me mandó para “un cuartito que hay dentro del baño”. Por su puesto que la gerencia no conoce la Ley 155, que estipula que el cuarto de lactancia no debe estar en el baño.

Luego de caminar un rato y de calmar a mi gordita encontré el bendito cuarto, pero tuve que esperar que seguridad lo abriera. Una vez comencé a alimentar a mi pequeña dirigí la mirada hacia el letrero de las reglas de uso del cuarto de lactancia y me remonté a mis tiempos en la escuela elemental cuando todo era No.

En el cuarto, no se puede estar más de 30 minutos, no se deben ingerir alimentos, así que si meriendas mientras lactas, estás en el lugar equivocado; se hace referencia a mantener el área limpia, pero la realidad es que las sillas daban asco, tenían demasiadas manchas. Y para cerrar con broche de oro, la última regla es: “Mantener la puerta cerrada”. Me cuestioné qué de malo tiene si quieres dejar la puerta abierta para que el cuarto se caliente un poco ya que es más frío que una sala de cine en la tanda de las 10:00 a.m. en la que casi no hay nadie.

Muchas personas dicen ser pro lactancia, pero a la que ven a una madre sacarse un seno en público para lactar a su hijo, se escandalizan. Hay quienes lactan a sus bebes sin taparse y otras que nos tapamos porque somos pachosas. Eso es una decisión muy personal de cada madre. La pregunta es: ¿qué de malo le ven a que una madre lacte a su bebe sin usar un paño? Si es por enseñar un seno, entonces, ¿cómo es que muy pocos se ofenden cuando hay material publicitario de mujeres con los senos casi al aire?

Hace unos días recibí varias veces por email unas notas publicadas sobre una madre lactante que la querían obligar en un avión a que se tapara con una sábana para darle leche a su bebe y otra a la que la obligaron a extraerse la leche ¡en el baño! antes deabordar otro avión porque las botellas vacías creaban sospechas de terrorismo. Mientras leía los detalles de cómo sucedieron los dos casos me incomodé al pensar que en el año 2012 todavía haya gente que no comprenda el acto de amor de amamantar y que sigan viendo los senos como algo sexual, comprender su verdadero propósito.

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