Cómo ayudarlos a decidir qué estudiar

Por Josefina Barceló Jiménez / [email protected] 03/18/2017 |00:04 a.m.
Los padres deben orientar a sus hijos sobre las clases electivas que deben tomar en la escuela y los cursos de verano que les ayuden a canalizar y enfocar sus intereses. (Archivo)  
Los padres deben orientar a sus hijos, pero la decisión final es de los jóvenes.

Elegir una carrera es difícil a los 15, 16 o 17 años, cuando los adolescentes apenas empiezan a conocerse a sí mismos.


La indecisión sobre qué estudiar en el futuro es bien común a esta edad, por lo que se recomienda a los padres que desde que sus hijos o hijas estén en noveno grado, se involucren y los orienten sobre qué habilidades y destrezas estos tienen, que les pueden ser útiles al seleccionar una carrera. 

Mayra Prats, asesora universitaria de la Fundación Kinesis dice que los padres deben orientar a sus hijos sobre las clases electivas que deben tomar en la escuela y los cursos de verano, que los ayuden a canalizar y enfocar sus intereses.

“Los padres tienen un papel importante en ayudar a sus hijos a encontrar su pasión, ya que conocen los talentos, gustos y las cosas que motivan a estos. Si un padre observa que su hijo tiene una habilidad en un área en específico, como las computadoras o en el dibujo, en el verano el joven podría tomar clases relacionadas a esa habilidad que tiene o buscar un trabajo voluntario con un profesional de esa área”, destaca Prats.

Según la asesora universitaria, de esta manera el menor podría descubrir si realmente se ve en el futuro trabajando todo el tiempo en esa profesión. Le da la oportunidad a descubrir si es algo que realmente le apasiona.

Motores de exploración de carreras 

Una herramienta que pueden utilizar los padres para canalizar y enfocar los intereses de sus hijos, son los motores de exploración de carreras. 

“Es un examen de aptitud en donde el joven contesta unas preguntas y, al final, le dice cuáles son sus áreas fuertes. Le dice si se inclina hacia lo creativo o es más matemático o más analítico. 

Dependiendo de estos resultados, es que el padre y el hijo pueden iniciar una búsqueda de carreras relacionadas a los intereses, personalidad, habilidades y valores ocupacionales del joven”, aconseja.

 En Internet hay varios lugares que tienen estas pruebas y en la misma página del College Board encuentra una.

Una vez que su hijo descubre la profesión que quiere estudiar, debe comenzar la exploración de las universidades o institutos y sus ofrecimientos. 

“Si un estudiante llega a cuarto año de escuela superior sin saber qué quiere estudiar, debe alentarlo a continuar explorando. En la misma universidad tendrá oportunidades para conocerse mejor, ya sea en actividades extracurriculares, internados y clases electivas”, reconoce. 

Agrega Prats que, precisamente en estos momentos, en la Fundación Kinesis donde ella es asesora universitaria, tienen abierta una convocatoria para estudiantes de séptimo a décimo grado que quieran pertenecer al programa Bright Start. 

“Este programa trabaja directamente con los jóvenes para ayudarlos a fortalecer sus destrezas académicas, identificar sus preferencias de carreras profesionales, facilita el proceso de admisión universitaria y los orienta sobre las ayuda financieras. Para información pueden visitar kinesispr.org”, informa. 

Finalmente, le recuerda a los padres que esto solo se trata de orientar a sus hijos, pero que la decisión final de lo que van a estudiar es de los jóvenes. “Después de todo se trata de su vida”, puntualiza.

Orientarse aún en la universidad 

Por otro lado, la Dra. Castula Santiago Medina, directora del Departamento de Servicios de Consejería, Psicología y Trabajo Social, de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Humacao, expresa que históricamente, son muchos los estudiantes que cuando entran a la universidad aún no están definidos ocupacionalmente. 

“Es bueno que los papás sepan, para que puedan orientar a sus hijos, que en todas las universidades tienen un departamento de servicios de consejería donde se ofrecen servicios gratuitos y voluntarios y ahí pueden ayudar a los estudiantes a definirse”.

Santiago dice que el estudiante debe ir a esta oficina y pedir -si no lo hizo en escuela superior- que le hagan el inventario de intereses. “Esto ayuda a establecer de manera objetiva e informada, cuáles son las ocupaciones de acuerdo a sus intereses y actitudes. Así pueden estar seguros sobre qué estudiar.

Aconseja que busquen unos diccionarios que hay de títulos ocupacionales que son bien específicos. Te dan un resumen de las tareas que implica una profesión: qué características físicas debes tener, el ambiente donde se trabaja, posibilidades de empleo, posible sueldo y otros detalles.

En los departamentos de servicios de consejería tienen estos diccionarios y también existen en línea, una dirección es www.dmcareerzone.com.

Entra por otra facultad 

Explica Santiago que muchas veces los estudiantes entran a la universidad por una facultad que no tienen interés, pero sí el puntaje, y en la facultad que querían, no lo tenían.

“Si este es el caso, aconséjele a su hijo que, inmediatamente vaya al departamento de servicios de consejería para que se oriente sobre cuáles son los requisitos para cambiarse de facultad, para poder hacer una reclasificación”, recalca.

Dice Santiago que es importante que el estudiante haga este paso desde el principio. “Aunque en el primer año las clases que va a tomar son básicas, para realizar el cambio le van a requerir ciertas clases en específico que debe tener, y que sin ellas no va a poder hacer el cambio de facultad, lo cual lo atrasaría o hasta lo frustraría y esto podría causar que abandonara los estudios”, declara. 

Carreras técnicas y vocacionales

Sin embargo, añade Prats, los padres también deben orientar a sus hijos sobre profesiones en las que no necesariamente se necesita tener un título universitario para desempeñarlas.

“Son las carreras técnicas y vocacionales que le permiten al joven estar trabajando en un periodo corto de tiempo, en el área que le gusta”, manifiesta.

Entre estas, dice que hay mucha demanda en el mercado puertorriqueño, en:

1. Carreras de técnica automotriz

2. Técnica de refrigeración

 3. Esteticistas 

4. Plomeros 

 5. Electricistas

6. Chef

Carreras de más demanda

La realidad social y económica en Puerto Rico y el mundo nos lleva a poner los pies en la tierra a la hora de decidir qué estudiar. Al fin y al cabo de eso vivirá el o la joven.

“También les digo a los padres que orienten a sus hijos acerca de las demandas de las carreras que hay en el mercado, en Puerto Rico. Esto debe ir de la mano, con la carrera que decidan estudiar en el futuro”, señala Mayra Prats, asesora universitaria de la Fundación Kinesis. 

Explica la experta que hay muchos campos que están saturados y cuando los estudiantes se gradúan de la universidad, se enfrentan a la realidad de que no hay trabajo en esa área, pero sí tienen unos préstamos que pagar. 

“En Puerto Rico, por ejemplo, la construcción en estos momentos está prácticamente paralizada. Por lo que, profesiones relacionadas a esta área no son recomendadas en este tiempo”, advierte.

Recomendaciones

De igual forma, reconoce que sí hay demanda en carreras relacionadas a:

– Empresarismo, donde uno puede comenzar su propio negocio

– Agricultura, “que va ayudar a hacer una diferencia en Puerto Rico” 

– Todas las profesiones relacionadas con la salud

– Tecnología

– Área de turismo, “las carreras relacionadas a esta área, están resurgiendo”.

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