Conoce sobre el duelo y sabrás qué decir

12/03/2012 |
Darle consuelo a un padre que ha sufrido una pérdida es un asunto de sensibilidad.

El dolor por la muerte de un hijo solo lo conoce el padre o madre. Es imposible tratar de entender la grandeza de ese sufrimiento. Sin embargo, cuando se trata de consolar a los padres, se pueden cometer errores que, aunque son sin intención, pueden ocasionar grandes laceraciones.

Es importante reconocer que, aunque la intención genuina sea hallar una palabra de consuelo, no hay palabras mágicas y, en la gran mayoría de las ocasiones, un gesto es más útil y da más consuelo.

Nivia Vázquez, coordinadora y miembro de la Junta de Directores Nacional de Amigos Compasivos, detalla que para un padre que ha sufrido una pérdida, hablar sobre la muerte de su hijo es sanador. De hecho, hablar del proceso en detalle o que le pregunten cómo murió es señal de que estás interesado en saber cómo se encuentra.

Importante escuchar

En el proceso de tratar de ayudar a unos padres en esta situación es importante escuchar lo que tienen que decir, “porque ese papá y esa mamá necesita hablar sobre su dolor, necesita hablar sobre su pérdida, sin que lo juzguen”, detalló Vázquez, quien perdió a su hijo José Francisco “Yoito” Barreto cuando este tenía 21 años.


La combinación de escucharlos y no juzgarlos es fundamental en momentos en que algunos padres dudan de la existencia de Dios, algunos se cuestionan “dónde estaba Dios, dónde estaba ese ser supremo que no evitó que ese hijo muriera”, indicó Vázquez al tiempo que destacó que es importante escuchar sin reprocharles lo que están diciendo, ya que es parte de su desahogo.

Hermanos ante una pérdida

Edlin Rodríguez, quien dirige el grupo de hermanos en duelo de Amigos Compasivos, confiesa que al principio fueron muchos los que le aconsejaron que estuviera “fuerte y no se derrumbara” para su mamá. “Tú no puedes llorar, tienes que estar fuerte para tu mamá… y eso era lo que yo hice”, comentó la hermana de José Manuel Rodríguez Figueroa, quien tenía 21 años cuando fue asesinado.

Algo que aprendieron, y que recomiendan poner en práctica, es presionar para que las pertenencias del difunto desaparezcan es incorrecto, ya que los familiares no están de ánimo para hacerlo. De hecho, es recomendable que se les dé el tiempo que ellos necesiten. De esa forma no se desharán de pertenencias que luego se podrían arrepentir.

La familia de Edlin no tocó nada en el cuarto de José Manuel; lo limpiaban, pero no sacaron nada del cuarto. En la actualidad, tienen en esa habitación un pequeño altar para él.

“Aprendemos a querer al ser humano de una manera más espiritual y, entiendo yo, que más fuerte porque al no verlo le tenemos un amor distinto y un amor hasta más fuerte del que teníamos cuando estaba vivo”, comentó Edlin.

Para Nivia, su hijo Yoito está “muy vivo en mi corazón; trascendí el dolor y lo tengo conmigo muy vivo y él es el que me sirve en esta misión de poder ayudar a otros papás a trabajar su duelo de forma positiva y brindarles información a otras personas a través de los medios”.

Cada padre procesa el dolor en su tiempo, algunos más rápido que otros, pero el apoyo correcto es fundamental en el proceso de duelo.

Lo que no se debe decir

Algunas palabras o frases de “consuelo” circulan en nuestra sociedad desde hace muchos años que, más que un bien, laceran los sentimientos de quien ha sufrido la pérdida.  Según la coordinadora de Amigos Compasivos, no se debe decir:

“Entiendo por lo que estás pasando” (pues hay que validar el sentimiento de los padres en pérdida)

“Te quedan otros hijos que llenarán tu tiempo” (es incorrecto porque el hijo que murió tiene un lugar especial e irremplazable para sus padres, ya que con él se tuvo una relación que con ningún otro hijo se tendrá)

“Papá Dios necesitaba un angelito más en el cielo” (es otra de las frases más equivocadas que se le pueden decir a un familiar que atraviesa una pérdida, quien se puede preguntar en ese momento por qué no murió otro y tuvo que ser el mío).

Lo que podemos hacer

Hay gestos, como un abrazo o un apretón de manos, que ayudan y consuelan más que mil palabras.  Llorar con el padre no está mal, según Vázquez, pues “le estás demostrando a la persona que tú también quisiste a su hijo y que fue importante en tu vida”. Es por ellos que recomienda:

Darle un fuerte abrazo o apretón de manos

Brindarle compañía

Ayudarle en los quehaceres del hogar

Hacerle diligencias

Grupo de apoyo

Es importante que aquel padre que pierde a un hijo asista a grupos de apoyo, reciba ayuda profesional si la necesita y que reconozca que hay un cambio en su vida que va a afectar a todo el núcleo familiar.

Anualmente, los Amigos Compasivos se reúnen en una convención en la que ofrecen talleres  relacionados con la muerte de un hijo, brindados por padres  en duelo.

Además, se reúnen todos los segundos domingos de cada mes, de 1:30 a 5:00 de la tarde, en los altos de la  avenida F.D. Roosevelt #248.

Este domingo, 9 de diciembre, a las 5:00 p.m., tendrán un acto de recordación de hijos fallecidos y la ceremonia de encendido de velas en la cancha  de la Universidad del Sagrado Corazón, en Santurce. Información: 787-272-6219