El verano –para mucho– es sinónimo de playa, y más para los habitantes de una isla caribeña.

Sin embargo, son muchas las personas que no saben nadar a pesar de que, por nuestra ubicación geográfica, estamos rodeados de agua.

Son cada vez más los padres y madres que procuran que sus pequeños sepan nadar desde temprana edad. Bien sea en la playa o en la piscina, los niños aprenden a salir a flote, literalmente.

“El mar es peligroso y hay que tenerle respeto. Si las condiciones no son aptas para un niño, puede saber nadar, pero las corrientes son difíciles. Nosotros le enseñamos a los niños a flotar y, en caso de que pase algo, por lo menos pueden mantenerse flotando en lo que un adulto va. Pero siempre, siempre, siempre debemos estar pendientes a las condiciones del tiempo y hacerle caso a esos avisos”, destacó Wandy Blanco, instructora de natación en Infant Swimming Resource Puerto Rico (ISR).

Las técnicas que enseñan en ISR ayudan a que el niño responda dentro del agua, ya sea en una piscina o en el mar. “El oleaje puede ser algo difícil, pero si el niño no ve una orilla, se vira a flotar y va a saber volver a buscar aire. Si él necesita volverse a virar y volver a flotar, lo va a hacer. No importa el oleaje, el niño sabe cómo mantenerse a flote, sin importar que le caiga un poquito de agua (en la cara)”, detalló Blanco.

Toma nota

Para que tu día de playa sea  divertido, pero sobre todo seguro, te presentamos algunas recomendaciones:

1. Obedecer las advertencias y los avisos sobre las condiciones del mar.   Es importante que estés al tanto de cómo las condiciones climatológicas han afectado el mar. 

2. Es fundamental que los niños sepan nadar o, al menos, flotar.  La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños tomen clases de natación desde el año.

3. Mantén a tu hijo a la vista en todo momento. Si es una familia con varios menores, debe designarse un adulto por niño;  si es un niño y varios adultos, deben  turnarse cada uno a velarlo por un periodo de entre 15 y 20 minutos. Es importante que el adulto sea consciente de que está a cargo de atender al menor.

4. Usar trajes de baño de colores fluorescentes. Es una de las recomendaciones más practicadas, ya que de esa manera el niño siempre resaltará a tu vista  entre las personas. 

5. En ocasiones, la playa está muy concurrida tanto dentro como fuera del agua. Por tal razón, amarrar un globo a la mano del niño es una alternativa para que puedas avistarlo siempre.

6. Debes ser bien consciente del lugar donde está ubicada tu familia.   Se recomienda que encuentres algún punto de referencia. Puede ser un árbol, el puesto de los salvavidas, o cualquier otro punto que recuerdes  fácilmente. 

7. Es importante que el niño no consuma alimentos entre una hora y media a dos antes de entrar al agua. De esta manera tendrá tiempo de hacer la digestión, en caso de que ocurra alguna situación de emergencia y haya que darle resucitación cardiopulmonar.

Lo indispensable

-Bloqueador solar 

-Debes untárselo 30 minutos antes de la exposición al sol y reaplicarlo cada dos horas. La protección solar debe ser 30, como mínimo.

-Sombrero o gorra

-Protegerá a tu hijo de los rayos del sol.

-Agua 

-Mantén a tu hijo hidratado todo el tiempo.

-Precaución

-Los flotadores y los salvavidas en la playa les dan a los padres un falso sentido de seguridad. No se recomiendan,  ya que “no necesariamente ayudan a los niños a colocar la cabeza fuera del agua en caso de que una ola los arrastre”, indicó Blanco.

De viaje en bote

Algunos padres aprovechan el verano para irse en bote con sus hijos. En este caso también es importante tomar algunas precauciones.

Bien sea en el mar o en el río, es importante tener una soga bastante larga. Además, no es recomendable que los niños estén en la parte del frente de un bote mientras esté en movimiento. Cabe destacar que los  salvavidas deben llevarse  puestos en todo momento.