Peligros de tratar al marido como si fueras la madre

07/29/2011 |
Los conflictos comienzan a ser parte del día a día.

Protectora, regañona y consentidora... Y como si fuera poco, cuando le preguntan si tiene hijos, responde con orgullo “tengo una nena y un nene, pero si cuento a mi marido, te diría que estoy criando a tres”.

Pasa con gran frecuencia. Muchas mujeres entran en la dinámica de relacionarse con su pareja la mayor parte del tiempo como si se tratara de su pequeño retoño. “¿Te comiste todo el almuerzo?”,  “Acuérdate de tomarte las vitaminas”, “¿Quieres que te despierte  para ir a trabajar?”.

Ya sea a propósito o sin darse cuenta, la mayor parte del tiempo adoptan una postura maternal sin tomar en cuenta los riesgos que este comportamiento implica para la relación. Si este caso te resulta familiar, conviene que analices si estás llevando este comportamiento al límite.  ¿Cuáles son las consecuencias de actuar así?

Más típico en la mujer

La psicóloga Omayra Rivera Rivera menciona que si bien  “hay casos de hombres que se creen padres de sus parejas”, lo cierto es que “este comportamiento se observa más en la mujer que en el hombre”.  

A su vez, la doctora aclara que “los modelos y estilos de crianza perpetúan esta conducta en las mujeres. La madre, por lo regular, asume el rol de sobreprotectora y se le dificulta en muchas ocasiones desligarse del mismo cuando entra en una relación de pareja”.

La psicóloga añade que el que una persona se comporte de esta forma “tiene que ver mucho con los roles y funciones que se les adjudican a los hombres y las mujeres. Éstos se  aprenden en el hogar de origen y en el contexto cultural en que nos criamos”.

No te confundas

La doctora aclara que “es inevitable asumir roles en la pareja en determinados momentos, a veces porque necesitamos asumirlos y otras veces porque comprendemos que es necesario ejercerlos”. La diferencia estriba en cuán marcada es tu inclinación por comportarte en un rol maternal la mayor parte del tiempo.

Por otro lado, Rivera Rivera resalta que “cada cultura, a través del sistema de matriarcado o patriarcado, marca posiciones con relación al poder y al dominio”. Entonces, “cuando se comienza a asumir un rol de sobreprotector, los conflictos comienzan a ser parte del día  a día”. Además, “jugar el papel de hermana y de madre al mismo tiempo, aumenta inconscientemente el que este comportamiento se manifieste con su pareja”.

Un complejo común

Según explica la psicóloga, a la conducta  en que la esposa adopta el papel de protectora, llegando a caer en el exceso, se le conoce como complejo de Wendy. “Este síndrome aparece cuando las mujeres han asumido grandes responsabilidades desde pequeñas y cuando han sido educadas bajo un sistema controlador. Ahora ellas adoptan la misma actitud con sus parejas”. Al explicar las posibles razones que motivan a comportarse de este modo, señala que “esto puede involucrar un alto grado de inseguridad y miedo a la soledad por parte de éstas”.

Por otro lado, si su compañero sentimental se comporta como “un esposo dócil y que se siente cómodo con la situación, entonces no hay problemas”. En cambio, “los inconvenientes aparecen cuando la pareja empieza a sentirse invadida o abrumada”.

Serias desventajas

“Son muchos los problemas o desventajas que esta conducta puede acarrear”, advierte la doctora. “La comunicación se ve afectada, y sobre todo, el área de la sexualidad. La pareja tiende a tener poca actividad sexual dado  que  pueden mantener un tipo de amor casi fraterno”.

La psicóloga comenta que si bien no  ve ventajas en este tipo de comportamiento, puede pasar que “si el hombre tiene una personalidad sumisa y hasta un tanto dependiente, puede sentirse cómodo con su pareja ya que se siente protegido”. Ahora bien, “no obstante, esta conducta favorece la inmadurez masculina y convierte a la mujer en una mamá ficticia”.

Para concluir, la doctora aclara que “tanto el hombre como la mujer pueden  llegar al matrimonio con expectativas preestablecidas de lo que será su rol como cónyuge”. Por eso, resulta “muy importante confrontar estas expectativas con su pareja, puesto que la falta de congruencia en este  punto puede causar conflictos en el matrimonio”.

Para citas con la psicóloga clínica Omayra Rivera Rivera llama al 787-608-0433.

¿Te identificas? 

 La doctora menciona que algunas  señales de mujeres que tienden a tratar a su pareja como si fuera su hijo son las siguientes:

-  Tienen una necesidad de cuidar a su pareja.

- Se sienten imprescindibles.

- Evitan a toda costa que su pareja se enfade.

-  Insisten en hacer cosas por la otra persona.

- Lo regañan con frecuencia, en especial, con cantaleta.

-  Intentan, todo el tiempo, hacer feliz a su pareja.

- Se sienten culpables por no cumplir con expectativas relacionadas con él.

Cómo manejar la situación

La psicóloga Omayra Rivera Rivera enumera varias recomendaciones para lidiar o modificar esta conducta: 

Sé  consciente  Esto lo puedes lograr buscando ayuda profesional. En muchas ocasiones, cuando la pareja comienza a tener problemas, se identifican los factores que pueden estar afectando la relación y se llega a éste. A través del proceso de psicoterapia se hace consciente a la persona de su conducta. 

 Suéltalo   Comienza a hacer responsable a tu pareja de sus propias actividades y  despréndete  de las que no te pertenecen.

Aprende a recibir  Ten en cuenta que en una relación equilibrada, puedes dar, pero también recibir.

Fortalece la comunicación  Mantén un diálogo permanente con tu pareja y procura estar pendiente de  las necesidades de ambos.

Procuren ser honestos   Planteen desde el comienzo lo que  se espera del otro. Tengan presente  no querer cambiarlo/a o exigirle cosas que no desea hacer.