Amor que hace “clic”

03/10/2011 |05:38 p.m.
 
Conservar la imagen de nuestros animalitos queridos en una foto artística es una gran forma de recordarlos

  El arte de la fotografía ha sido discutido y ensalzado en  infinitas ocasiones. Y los que entienden de la materia, saben que para captar una imagen memorable, lo indispensable no es la cantidad o la calidad del equipo fotográfico, sino la sensibilidad del fotógrafo. Esto es crítico, sobre todo, cuando el sujeto del retrato no entiende de poses... ni le interesan.
  Por todo lo antes expuesto, un fotógrafo de mascotas tiene que ser un artista muy especial. Paciente por demás, comprensivo, veloz y astuto, debe también ser amante de los animales porque ese amor se va a “sentir” en sus imágenes.
Tal es el caso de Marilina Dávila-Hernández. Entre los dueños de perros, gatos y caballos, entre otros, Marilina es un nombre admirado y reconocido. Aun aquellos que nunca la han contratado han visto el fruto de sus trabajos en casa de un amigo o en alguna tienda de animales alrededor de la Isla. En todas las instancias, las fotos de las mascotas que ella ha hecho, cuando menos, arrancan sonrisas y cuando más,  llegan, incluso, a conmover.

Pasión de toda la vida
Desde su estudio Silver & Pixel, en Guaynabo, cuenta Marilina: “La fotografía me ha gustado desde que soy una niña.  Mi padre siempre tenía lo ultimo en cámaras de fotografía y de tomar películas.  Mi primera cámara fue una Yashica Mat Twin Lens de formato medio, completamente manual.  Mis padres me la dieron para que aprendiera a usarla cuando tenía 13 o 14 años.  El proceso de la creación de una imagen siempre me ha fascinado”. 
Por supuesto, como artista al fin y al cabo, los temas de interés de la fotógrafa han sido -y siguen siendo- múltiples y muy variados. Sin embargo, confiesa: “Toda la vida me ha gustado retratar animales, pero también tengo otros trabajos fotográficos.  Me encantan los paisajes tanto naturales como urbanos y me gusta  la fotografía retratista.  Durante el tiempo en que mis hijas crecían, me dediqué -casi exclusivamente- a retratar su crecimiento y todas sus actividades y momentos importantes.  Todas las mascotas que hemos tenido también forman parte de nuestro gran porfolio familiar. Pero, realmente, fue mi Pastor Alemán Mannix (el que) me llevó a  interesarme en los aspectos más técnicos y profesionales de la fotografía de animales”. 

Miembros de la familia
Considerar a sus mascotas como miembros integrales del núcleo familiar es, según la fotógrafa, la razón primordial para que sus clientes la contraten. “Al igual que retratamos a nuestros niños y tomamos fotos de los momentos importantes en nuestras vidas, queremos incluir a nuestras mascotas también, en todo momento”, dice la artista. Por otro lado, añade que hay quienes “ven que su mascota ya tiene cierta edad y quieren tener una buena fotografía antes de que (el animalito) parta a mejor vida”.
Y no hay que olvidar a aquellos que desean una foto de todo el clan familiar, mascota incluida.  “Otra razón por la cual me piden que retrate a sus mascotas es que no logran tomarle buenas fotos,  por más que tratan.  Son casi siempre los que llegan al estudio diciendo, ‘Yo no creo que tú puedas lograrlo, porque es que es demasiado salvaje’.  La realidad es que siempre es posible lograr una buena imagen, siempre que se tenga un poco de paciencia”. A lo que añade: “Cada animal tiene su personalidad única y su carácter.  Es importante captar esto rápidamente para que esa mascota confíe en mí y me permita retratarlo y capturar su esencia”.

Huellas profundas
En un plano más personal, Marilina  guarda muy cerca de su corazón sus fotos de “los perros y gatos de los albergues o aquellos que viven en las calles sin hogar. Es una experiencia sumamente conmovedora.  La mirada, comportamiento y lenguaje corporal de estos animalitos difiere grandemente de la mascota mimada, que tiene su guardián, su casa y un plato de comida asegurado.  Cuando tengo animales realengos o de albergue ante mi lente, siento una gran conexión y profundo respeto, lo cual me reta a obtener la mejor imagen de estos animales. Los considero pequeños veteranos que se enfrentan día a día a la supervivencia en un campo de batalla impuesto y creado por los seres humanos.  Es, para mí, una gran satisfacción aportar con mi lente a que estas criaturas puedan lograr un hogar permanente y la calidad de vida que se merecen”.

 Fauna variada
Además de perros, gatos y caballos, Marilina Dávila-Hernández ha fotografiado “todo tipo de animales; animales en su estado natural, especialmente aves. (También) he retratado animales pequeños como conejos y  pequeños roedores”.

Para todos los presupuestos
Silver & Pixel tiene opciones de fotos “para todos los presupuestos”, asegura Marilina. Las  sesiones fotográficas pueden llevarse a cabo en su  estudio, en casa de los clientes, en exteriores o cualquier  combinación de las anteriores. El estudio también ofrece la alternativa de para la creación de “fotolibros o álbumes digitales en variedad de tamaños”, entre otros servicios.

Más información
Para conocer más sobre Marilina Dávila-Hernández y su estudio   Silver & Pixel Photography, puedes llamar al 787-365-8547, escribirle a madavila@onelinkpr.net o visitar el portal de www.silverandpixelphoto.com.

 

 

 

¿Quieres practicar en casa?
Para todos aquellos aficionados a la fotografía que quieran ensayar su arte en casa, Marilina Dávila-Hernández, desde su estudio fotográfico  Silver & Pixel  aconseja lo siguiente:
1. Con la gran variedad de avances tecnológicos que facilitan capturar imágenes de alta calidad.
2. Sin embargo, no confíes 100% en la cámara para tomar una buena foto.  Siempre debes tomar en cuenta los siguientes factores:
 Luz  - Si es luz natural, ¿de dónde proviene?  Coloca a tu mascota frente a tu fuente de luz.  Trata de difundir la luz del flash para que no le dé directamente en la cara o en los ojos y éstos no salgan color verde. 
Claridad focal  - Aunque la cámara tenga enfoque automático, tú tienes que  el punto exacto donde debe enfocar.  Un punto importante para esto son los ojos de tu mascota para que la cámara no enfoque el hocico o las orejas, y los ojos salgan desenfocados. 
Composición - Trata de que tu mascota sea el punto de interés y elimina todo elemento que no sea necesario en la foto.  Trata de no colocarla siempre en el medio de la foto.

3. ¡Ten tu cámara siempre lista!   Tu mascota es única.   Nunca sabes cuándo te va a sorprender con una imagen  inolvidable.