Como buenos “hermanos”

07/20/2012 |06:29 p.m.
 
Con las debidas precauciones, una mascota y un bebé se llevarán divinamente bien

“¿Qué vas a hacer con tu perro?”. Ésa fue la pregunta que, en numerosas ocasiones, Lorena Montes escuchó durante su embarazo. Por toda respuesta, la joven –quien junto a su esposo  Ángel Cardona había adoptado a su perrito Mac en el 2011– invariablemente respondía: “Nada”.

Y es que desde antes de tener a su bebé, un precioso varoncito de nombre David Andrés Cardona Montes, que ya cumplió tres meses, la pareja había decidido que la llegada de su hijo humano no significaría la salida de su “hijo” canino.

 Cabe señalar que el compromiso de este joven matrimonio con su animalito es algo fuera de la norma pues, tristemente,  abundan las familias que quieren a sus perros y gatos como hijos... hasta que un verdadero bebé llega a la casa. Entonces, de la noche a la mañana, la pobre mascota se convierte en poco menos que un estorbo del que hay que salir cuanto antes porque nadie  tomó en cuenta lo que representaría tener a un animalito y a un bebé a la misma vez. “Lo tenemos que regalar” dicen algunos, como si se tratara de un trasto viejo, “porque es mucho trabajo atender al bebé y al perro (o al gato)  a la misma vez”.

Una transición ideal

En fin, debido a que lo que  prevalece en la mayoría de los hogares es una total falta de planificación a la hora de tener una mascota y un bebé juntos en casa, decidimos consultar el asunto con el veterinario Víctor Oppenheimer, asiduo colaborador de Tus Mascotas.

“Partiendo de la premisa de que, en la mayoría de las familias, nuestro primer ‘hijo’ es una mascota, lo lógico es que nos preparemos de antemano para que la transición se dé de manera cordial y relajada para todas las partes involucradas”, observó el especialista. “Lo bueno es que es mucho lo que se puede hacer para integrar a unos y a otros bajo la nueva dinámica...  siempre y cuando las cosas se planifiquen bien y con tiempo”. 

A continuación, el doctor Oppenheimer detalla el proceso por etapas.

ANTES DE QUE NAZCA EL BEBÉ

Esta etapa será crucial para que los cambios en la vida del animal no sean abruptos.

1) Si no lo han hecho ya, la mascota deberá recibir entrenamiento con los comandos básicos de sentarse, venir, acostarse, estarse quieta, etc. Esto será útil, sobre todo, para evitar ladridos en momentos claves como cuando el bebé esté lactando o durmiendo. 

2) Si la mascota está acostumbrada a dormir con ustedes en la cama, deberán comenzar a trabajar con el animalito para que aprenda a dormir en su propia camita, ya bien sea dentro o fuera del cuarto. Esto debe hacerse con calma y con mucha paciencia, pues lo normal es que ponga un poco de resistencia a este cambio.

3) Si el perro está acostumbrado a que lo saquen a pasear o  le den su desayuno en cuanto ustedes se levantan, deberán ir  ajustando su horario poco a poco para que  aprenda a esperar cuando atiendan al bebé primero.

4) Si la mascota nunca ha interactuado con infantes, debe comenzar a hacerlo cuanto antes, pero siempre de manera suave y supervisada. 

5) Entrénalo para que no entre al cuarto del bebé sin permiso de ustedes y prémienlo cuando les obedezca.

6) Si tenía sus juguetes disponibles todo el tiempo,  poco a poco ve enseñándole que los tendrá sólo cuando ustedes vayan a jugar con él. Esto implica  que los ratos de juego estructurado serán imprescindibles para que  no se sienta desatendido ni adquiera malas costumbres por aburrimiento.

7) Si el perro no está entrenado para estar dentro de un kennel (caja transportadora), acostúmbralo  cuanto antes. Para esto, se recomienda que en vez de un kennel cerrado, se use una jaulita de rejillas para que la mascota no se sienta separada de ustedes y pueda ver todo lo que pase a su alrededor.

8) Traten de conseguir un cedé o un devedé con sonidos de bebés (llorando, riendo, etc.) para que la mascota se vaya acostumbrando. Premien al animalito cada vez que no reaccione a estos sonidos.

9) Caminen por la casa con el cargador del bebé, el cochecito, el andador y otros artículos que la criatura utilizará para que la presencia de los mismos, así como sus sonidos y olores, no asusten al animal.


EN CUANTO NAZCA

Es mucho lo que pueden hacer aun con el bebé todavía en el hospital.

1) Traigan a la casa ropita usada en el hospital y otros artículos con olor al bebé, y permitan que la mascota los olfatee.

2) Siéntense en el sillón o la butaca que utilizarán para amamantar o darle biberón al bebé. De ser posible, practiquen con un biberón y una muñeca  para que el perro se acostumbre a no acercárseles en esos instantes, a menos que ustedes se lo permitan.

3) Caminen por la casa con la muñeca en brazos para que la mascota aprenda a guardar una distancia prudente.

4) Sigan practicando los comandos de obediencia básica.

5) Sigan practicando con la mascota en su kennel, mientras están en la cocina, por ejemplo, para que el animalito se acostumbre a compartir sin estar en el medio.


¡LLEGAMOS A CASA!

Éste es el día más importante y no deberá representar ningún estrés ni para la mascota ni para ustedes y, mucho menos, para el bebé.

1) Procuren que alguien le dé  un paseo largo y entretenido a la mascota para que no se sobreexcite cuando lleguen a la casa.

2) Traten de que el animalito haya comido y tomado agua por lo menos dos horas antes, y haya hecho todas sus necesidades. Esto reducirá las probabilidades de que tenga un “accidente” por ansiedad.

3) De ser posible, designen a alguien   que se lleve bien con el animalito para que se encargue de él en el momento de la llegada y durante las primeras horas. Esto les permitirá a ustedes saludarlo efusivamente, a la vez que evitará que el perrito les salte encima o les haga tropezar.

4) Esperen a que la mascota esté totalmente calmada antes de presentarle al bebé.  Si hubiera más de una mascota, manténganlas a todas con sus respectivos collares y traíllas para tenerlas bien controladas en lo que las presentan una a una.


CONSEJOS ADICIONALES

1) Cualquier indicio de agresión deberá atenderse inmediatamente. Recuerden que los perros viven en el presente y, si los  corrigen después de un rato, no entenderán por qué.

2) No partan de la premisa de que las cosas van a mejorar con el tiempo o por su cuenta. Si no se corrigen prontamente, los comportamientos negativos suelen  escalar en frecuencia e intensidad.

3) Mantengan una rutina estructurada con su mascota. Esto le dará confianza y seguridad.  

4) Traten de ver las cosas desde el punto de vista del animal. Si es muy nervioso o muy apegado a ustedes,  necesitará la ayuda de todos en casa para adaptarse a las nuevas circunstancias.

5) Supervisen a la mascota siempre que el niño esté presente.


Más información: El Dr. Víctor Oppenheimer tiene su práctica en el Hopsital del Animales Perla del Sur, en Ponce. Puedes llamar al 787- 842-7974.

Agradecimiento: Lorena Montes, Ángel Cardona, David Andrés Cardona