Mascotas en la edad dorada

05/29/2009 |12:42 p.m.
 
Entraditos en años. Los animales seniors pueden llevar vidas plenas y fructíferas si los amos comprendemos -y nos comprometemos con- sus necesidades especiales

Cuando adquirimos una mascotita -ya bien sea porque la adoptamos, la compramos o la rescatamos- lo que menos tenemos presente es que, gracias a nuestros mimos y cariños, ese animalito jovencito un día se convertirá en una mascota senior. Y, dependiendo de su raza y su predisposición genética, sumadas a todos los cuidados que estemos dispuestos a prodigarle, quién sabe si hasta podría llegar a convertirse en una mascota geriátrica, que sobrepase los 10, 13 o hasta 16 años.

Lo cierto es que los avances en la medicina veterinaria y en los productos para el cuidado y mantenimiento de los animales domésticos, conjuntamente con el compromiso personal de muchísimos amos, han hecho que cada vez haya más mascotas “entradas en años”.

  Es por ello que hemos querido abundar en el tema para celebrar la vida y los gratos recuerdos de esos viejitos buena gente que nos han hecho tanta compañía y que tanto cariño nos han dado.

  Para comenzar, entrevistamos al Dr. Hugo E. Córdova, DVM, del Hospital Veterinario Ocean Park, en Santurce, quien nos ilustró acerca de todo lo relacionado con las mascotas de “edad avanzada”.

 

A tu manera:  ¿Cuáles son algunos de los achaques físicos más típicos que podemos esperar en las mascotas con el paso de los años?

Dr. Hugo Córdova: “Los achaques y condiciones más comunes son los musculoesqueletales, por ejemplo, padecimientos artríticos. Algo que se agrava, digamos, en perros grandes porque  el animal empieza a tener menos actividad y si sigue comiendo igual, aumentará de peso, lo que agravará su problema de artritis.

Por otra parte, la mayoría piensa que en los gatos no es común la artritis, pero eso no es así. Tengo pacientes felinos de sobre 15 años y a todos hay que hacerles ajustes. 

Otros padecimientos comunes son problemas dentales, problemas cardiacos y problemas renales. Ahora bien, el cáncer siempre tiene que estar en la lista porque a partir de los siete años, las probabilidades de padecerlo van aumentando proporcionalmente”.

 

ATM: Y en cuanto al deterioro mental, ¿cuán común es el Alzheimer en perros y gatos?

H.C.: “En vez de Alzheimer, en los animales lo definimos como síndrome de disfunción cognitiva. Debe haber similaridades con lo que pasa con las personas, pero, como comprenderás, el diagnóstico de demencia en las mascotas no es tan fácil porque ellas no hablan.

 Hay un check list que se utiliza comúnmente para determinar si la mascota padece de disfunción cognitiva. Entre las cosas que se consideran están: si no te recibe como antes, si aparenta estar confundida, si tiene ‘accidentes’ (que orine o evacue) donde antes no lo hacía, y si su ciclo de sueño ha cambiado, entre otros factores”.

  De hecho, esto último, según Córdova, puede ser motivo de gran desazón para sus amos, que se preocupan al escuchar al perro caminando para arriba y para abajo por la casa, de noche, o ladrando a deshoras sin que haya motivo.

 “Pero, para contestar tu pregunta de cuán común es” -continuó el veterinario-, “aunque en la Isla no existen estadísticas, me atrevería a decirte que de cada 10 mascotas geriátricas, probablemente dos recibirían el diagnóstico de disfunción cognitiva”.

 

ATM: ¿Ocurre también en gatos?

H.C.: “Sí, pero, por su naturaleza más independiente, lo más común es que experimenten cambios en el ciclo de sueño”.

 

ATM: ¿Qué se puede hacer en estos casos?

H.C.: “Hay un gran número de medicamentos y suplementos naturales, que se ha comprobado que, en muchos de estos pacientes, promueven mejoría. Hay esperanzas”.

 

ATM: ¿Cuáles serían tus recomendaciones generales en cuanto a la alimentación de los perros y gatos senior y  geriátricos?

H.C.: “Muchas de estas nuevas generaciones de dietas premium se elaboran con especificaciones de acuerdo con la etapa de vida de las mascotas.  Algunas son más beneficiosas porque contienen multivitaminas, minerales y antioxidantes. En otras, el nivel de calorías se reduce, tomando en consideración que el nivel de actividad del animal disminuye. En algunas ocasiones,  hay alimentos con un énfasis en que ciertos órganos  tengan que esforzarse menos (riñones, hígado, etc.). Y si el animalito padece de problemas cardiacos, hay comidas con menos sodio, etc.”.

 

ATM: ¿A partir de qué edad es recomendable visitar al veterinario con mayor frecuencia?

H.C.: “Habiendo establecido que a partir de los siete años ya los perros y gatos son senior, de esa edad en adelante, idealmente, deberían visitar a su veterinario de cabecera dos veces al año”.

 

ATM: ¿Piensas que la paciencia es un requisito indispensable para los dueños de mascotas en la “edad dorada”?

H.C.: “Claro, porque una de las cosas más problemáticas van a ser los ‘accidentes’ que van a ocurrir en el hogar. Pero con comprensión y compasión,  el bonding que se va a crear entre mascota y amo va a ser increíble”.

 

ATM: Por último, si un perro o un gato se quedara inválido o incontinente, ¿qué te haría recomendar que siguieran manteniendo a esa mascotita viva?

H.C.: “Primero que nada, el deseo y compromiso del dueño de lidiar con las situaciones que  va a enfrentar. Y, en segundo término, que la calidad de vida de la mascota sea, cuando menos, aceptable”.

 

CONOCE MÁS...

¿Cómo saber si una mascota es senior o geriátrica?

 Al referirse a una mascota mayor, el Dr. Hugo E. Córdova aclara las diferencias entre un animalito senior y uno geriátrico (cada uno  define una etapa  diferente).

-Los perros y gatos son seniors a partir de los siete años de edad.

-Geriátrico se refiere a una edad más avanzada, que  varía según  el tamaño de la mascota. Por ejemplo, un perro de 0 a 20 libras es geriátrico desde los 14 años. En cambio,  un perro que pese entre 50 y 90 libras será  geriátrico desde los 10 años.

-Los gatos  son geriátricos desde los 13 o los 14 años.