Mascotas to go

12/02/2011 | 05:29 p.m.
Para Primera Hora / Israel González  
El presidente de Rooms To Go abre su corazón -y las puertas de sus oficinas- a varios canes abandonados

Lo menos que uno se espera al cruzar el umbral que conduce al área de recepción es que se va a topar con unos “anfitriones” tan poco usuales. Y es que, si uno no se los encontró en el estacionamiento, de seguro los verá al ladito de la recepcionista, a los pies del sofá rojo que está en la entrada o en alguno de los escalones de la escalera que conduce al segundo nivel.
Y es que en la oficinas centrales de Rooms To Go, en Toa Baja, reside un grupo de canes que ha encontrado en Bryan Shames -presidente de esta empresa en Puerto Rico- el “padrino” más dedicado y comprometido que uno se pueda imaginar. De motu proprio, el empresario ha recogido y rescatado  numerosas mascotas desamparadas, y las ha curado, vacunado, desparasitado y -por si fuera poco- hasta las ha esterilizado para, entonces, encontrarles hogares amorosos.
Y todo porque, según se desprende de sus propias palabras, si bien  cada ser humano tiene un valor y una importancia, cada persona tiene, también, ciertas obligaciones para con sus semejantes. Y, evidentemente, a los ojos de Shames el término “semejantes” incluye, también, a los animales, sobre todo, a los  desamparados. “En Puerto Rico”, se lamentó, “hay cientos de miles de perros callejeros, pero cada una de estas mascotas es una criatura especial, con sus cualidades y bondades, y cada uno de esos cientos de miles tiene la capacidad de alegrar completamente un hogar”.

Pero, ¿por qué lo hace?
Como con muchas otras cosas en la vida, todo empezó con un solo perro. Al preguntarle  a Shames qué es lo que lo motiva a realizar estos rescates, respondió: “Han sido tantos, que sería demasiado poder describirles todas las historias, pero, en general, nuestra meta es buscar hogar a cada uno de ellos”.
En la mayoría de los casos se ha tratado de perros con los que Shames se ha topado, como él mismo dice, “de una forma u otra” en su camino. Algunos han sido cachorritos abandonados, otros han sido adultos que él ha encontrado “descuidados”.
Por el momento, y mientras están a la espera de esas familias amorosas que los adopten,  Tito, Pinta, Roomy, Chispita, Bonding y Nina, entre otros, “son parte de esta gran familia (de Rooms To Go)”.

¿Vida de perros?
Esa frase despectiva cobra un nuevo cariz sumamente positivo al amparo de la generosidad de Bryan Shames y sus empleados. Entre otras cosas, y además de poder entrar y salir de las instalaciones a su antojo, los perros rescatados por Shames reciben los esmerados cuidados de un groomer al menos una vez en semana. El servicio de acicalamiento es en los mismos predios de Rooms To Go, razón por la cual estas mascotas están siempre impecables, además de supersaludables.
  Por si fuera poco, todos están debidamente alimentados, ya que en diversos puntos, tanto dentro como fuera de las oficinas, hay recipientes con agua limpia y comida fresca. Y los fines de semana, varios de los empleados se turnan para supervisar a los animalitos y darles de comer. Para mayor seguridad, estas oficinas están debidamente vigiladas las 24 horas, los siete días de la semana.

Grandes retos
Aun una persona como Bryan Shames, que cuenta con los medios y el espacio para socorrer y albergar a estos animalitos, enfrenta los mismos obstáculos que cualquier otro rescatista. “El reto más grande”, según mencionó, es “no poder ofrecer cuido y amor a todos los que quisiéramos, por falta de espacio y tiempo”.
De hecho, mucho le gustaría  a él toparse con  las personas que se deshicieron de estos perros para preguntarles: “¿Dónde están la sensibilidad y compasión? Hay opciones (al abandono), ¡búsquenlas!  Y, lo más importante, ¡no les hagan daño, hay personas que sí los quieren!”.
Por otro lado, Shames se lamentó de la situación de abandono y maltrato de animales en la Isla y sobre ello manifestó que, en su opinión, tanto a nivel estatal como municipal, el Gobierno debería “crear leyes más severas para aquellos que maltratan animales”. El empresario también piensa que debería existir “más disponibilidad de programas  para esterilización y más programas de shelters accesibles, con menos burocracia”. Por último, señaló  que es preciso “concienciar  a las personas que tener a una mascota es igual que a un hijo; es parte de la familia,  que siente y padece. (Eso) debe de ser parte de los valores a enseñar”.

Su más sincero agradecimiento
Bryan Shames es consciente de que sus empleados genuinamente cuidan de estas mascotas rescatadas con verdadero cariño y dedicación, cosa que lo conmueve y lo enorgullece. Por eso, a todos ellos él les quiere decir: “¡Gracias por la compasión y el cariño que día a día les brindan a los ‘chicos’ y ‘chicas’ que ya  son parte de nosotros”.
 De hecho, para Tus Mascotas fue más que evidente que quienes ayudan a cuidar de estos perritos, lo hacen de todo corazón. “Me encanta (lo que hacemos)”, acotó Shames, “porque, aunque lo hacemos con control, ellos (los perritos) nos ayudan a liberar el estrés del trabajo. A todos les tenemos un cariño muy especial, mi meta es que todos tengan un hogar”.