Para un corazoncito sano

02/10/2012 | 01:00 a.m.
 
Conoce más sobre el gusano del corazón que afecta a perros y gatos

En este fin de semana del amor, la mejor manera de demostrar cuánto apreciamos a nuestras mascotas es velando por su salud. Y entre las condiciones que hay que tener bajo control están las relacionadas con el corazón. Una de las enfermedades que más daño les hacen a los querendones de la familia es la del gusano del corazón que, aunque ha sido 100 por ciento prevenida por décadas, sigue siendo común en perros y gatos. Transmitidos por mosquitos, son los parásitos de caninos y felinos más dañinos. Los gusanos del corazón se transmiten por el alimento que ingieren los mosquitos. Ésta se desarrolla dentro del insecto hasta llegar a convertirse en larva de tercera etapa. Si el mosquito pica a otra mascota y le inyecta la larva, ésta llegará al corazón en unos seis meses. Los gusanos subsisten alojándose en las paredes del corazón y alimentándose de la sangre. Pueden llegar a medir 12” y se van acumulando hasta que obstruyen las cámaras del corazón.

Cómo prevenirlo

Todos los perros y gatos están en riesgo, aun aquellos animales que primordialmente viven dentro de casa.  Sin embargo, sí se puede prevenir. 

Es importante preguntar a tu veterinario cómo lograrlo. Un tratamiento preventivo deberá  aplicarse a la sexta u octava semana de edad en los cachorros y después de hacer otros exámenes en perros  adultos para determinar si tu perro ha sido infectado. 

Ni a los perros ni a los gatos se les puede administrar el preventivo de los parásitos del corazón sin hacerles antes la prueba de sangre que los detecta. Esos medicamentos sólo funcionan cuando el animal no está infectado. Si ya tiene la enfermedad y uno le diera el medicamento, podría ocurrir una reacción fatal.

¿Qué puede pasar?

1. El corazón se agranda y ocurre un fallo cardiaco.

2. Los gusanos siguen creciendo y entran por la arteria pulmonar, causando una embolia. 

3. Que como resultado de las anteriores, haya fallos en los diferentes órganos, porque la sangre no llega debidamente oxigenada ni en la cantidad necesaria para el funcionamiento normal.

Síntomas en casos moderados

Tos seca como si quisieran vomitar algo

En casos más severos

Debilidad

Cansancio 

Agrandamiento del abdomen (se acumula líquido por el fallo en el corazón)

En casos de embolia 

Respiración dificultosa como la de un asmático 

Diagnóstico

Se recomienda la prueba Eliza, en la que se remueve un poco de sangre y se pone con un reactivo conjugado. Ésta es mucho más certera que, meramente, sacar sangre y mirarla por un microscopio.

Tratamiento

Consiste en una serie de inyecciones intramusculares y hay varias formas de administrarlas, dependiendo de la severidad de la enfermedad cardiaca. Por ello, es crítico clasificar el grado de enfermedad cardiaca de la mascota para establecer el protocolo adecuado.

Consecuencias

Si la mascota no se atiende debidamente, puede morir 

Fuente: Dr. Víctor Oppenheimer