¿Y ahora, qué?

01/05/2013 | 12:40 p.m.
 
Si a tu vida llega una mascota sin que la hayas pedido, haz lo responsable y búscale el hogar que se merece

Puede que hoy, víspera de Reyes, estés soñando con que mañana amanecerás con  una tablet en tu escritorio, un sofá nuevo en la sala  o dos pasajes para una muy merecida vacación en un crucero por el Caribe. Sin embargo, es posible que, sin que lo sospeches, alguien esté planificando regalarte algo que camina y respira y, para completar, hace pipí y popó. 

Estamos hablando, por supuesto, de una mascota. 

Puede que, aunque  tú no  se la hayas pedido a nadie, alguien esté pensando que un animalito es justo lo que te hace falta en tu vida, sobre todo si tienes nenes y estos  llevan meses suplicando por una mascota. Siempre cabe la posibilidad de que una amistad,  tu pareja o hasta los abuelos o tíos consentidores hayan hecho arreglos para que los Reyes dejen un perrito o un gatito en tu casa. Y, aunque a ti los animales siempre te han gustado, y en tu niñez tuviste perritos, gatitos y hasta uno que otro pajarito, de ahí a animarte a criar uno –con lo complicada que está tu vida y lo caro que está todo–, media un trecho considerable. 

Pero, ni modo. Si los Reyes traen a Max o a Silvestre, pues, ¿qué se le va a hacer? Un regalo así no se puede rechazar, ¿no?

En realidad, la respuesta es un “NO” rotundo y sonoro. Si no estás un ciento por ciento de acuerdo con tener un animal en casa, si no tienes ni idea de lo que conlleva criar y mantener una mascota; si no te sientes capaz de hacer un compromiso de por vida, hasta que la muerte los separe, literalmente, detente y recapacita. Por tu bien,   así como  el de la mascota, es preciso  que consideres todos los criterios de tenencia responsable de animales que mencionaremos a continuación. 

Si en la casa no están unánimemente de cuerdo y si tú –o cualquier otro miembro del hogar–  no tiene ni el deseo ni la voluntad de cumplir con todas y cada una de las consideraciones que enumeramos, será mejor que den a ese animalito en adopción antes de que todos le cojan más cariño. Será el  primer acto desprendido y generoso que la familia haga en este año que acaba de comenzar.

¿Están todos en tu casa completamente de acuerdo? Machacamos este punto una y otra vez porque, precisamente, por no estar todos en la casa en sintonía es que los albergues de animales están repletos de  mascotas que no eran deseadas por todos en el hogar. 

 Lo más común es dejarse llevar por la fiebre de tener una mascota nueva, sobre todo si se trata de un cachorrito o un gatito. Sin embargo, con el paso del tiempo, empiezan uno tras otro  a zapatearse la responsabilidad de  los cuidados y los cariños que necesitará el animal.

Si tu familia ya se ha comportado de esta manera en el pasado, lo más seguro es que la historia se repita una vez más. Mejor búscale otro hogar a ese animalito.

¿Sabes cómo bregar con ese tipo de  mascota en específico?  Parecerá innecesario mencionarlo pero, a juzgar por las muchas mascotas que se abandonan a diario,   todavía hay quienes no lo toman en cuenta. Cada especie –y, dentro de cada especie, cada raza– requiere cuidados diferentes. No es lo mismo mantener un Yorkie que un Rottweiler; un pez de agua dulce que uno de agua salada; un gato Himalaya que uno de pelo corto; una cotorra gris que un periquito. Más aún,  algunos se dejan llevar por el físico o lo exótico que pueda verse un animal y se olvidan de que las distintas características de todos hacen que requieran  cuidados particulares.

  Si la mascota que llega a tu casa no es adecuada para el estilo de vida de la familia, denla en adopción cuanto antes.

¿Tienes el tiempo y el deseo para entrenarla? La mayoría de las personas que entregan a sus  mascotas  en los albergues se lamentan del comportamiento de los animales. “Hace un reguero con la comida”, “se orina dondequiera”, “Me araña los muebles” o “Me come los zapatos” son algunas de las razones que dan para deshacerse de ellos. 

 Lo que sucede es que el que regaló la  mascota o el que la recibió como obsequio no necesariamente entiende que, al igual que cualquier ser viviente, los perros y los gatos, sobre todo, necesitan que les enseñen a comportarse en el hogar.

Si no tienes ni idea de cómo entrenar a una mascota, si no estás dispuesto a invertir en su entrenamiento, si tu tiempo libre es más importante que el cariño que un animalito te pueda dar, mejor busca quien esté dispuesto a dedicarle el tiempo que merece y necesita.  

¿Pensaste en tu estilo de vida?  Si estás en la calle desde las 7:00 a.m., llevando a los muchachos al colegio o saliendo para la oficina; si llegas a las mil y quinientas a cocinar, fregar y estudiar con los nenes; si eres amante de irte a viajar por la Isla y quedarte donde te coja la noche... probablemente en tu vida no haya espacio para una mascota. 

 Recuerda que a los perros hay que sacarlos a pasear todos los días, por lo menos dos veces al día, no solo para que no ensucien la casa, sino para hagan ejercicio y se distraigan. A los gatos, por su parte,  hay que limpiarles la caja de arena con asiduidad y proveerles entretenimiento para que no se desquiten con los muebles. Los peces y las aves también necesitan comida varias veces al día. En general, todas las mascotas, de la especie que sean, necesitan interacción con sus humanos para sentirse a gusto y mentalmente balanceadas. 

Si la sola idea de tener que ajustar tus planes a las necesidades de un animalito te provoca resentimiento... dalo en adopción a la mayor brevedad.

¿Cómo está  tu bolsillo?  Quien te regale un animal puede que te quiera mucho, pero no necesariamente habrá tomado en consideración tus finanzas. Para empezar, los perros y gatos necesitan vacunas anuales, hay que esterilizaros, llevarlos al veterinario con regularidad y, muchas veces, al grooming. Encima de eso están la comida, el entrenamiento y  el cuido si sus humanos se van de viaje, por mencionar solo algunos gastos incidentales. 

Si el presupuesto de la casa está ajustado o si tienes otras cosas con mayor prioridad, haz lo responsable: búscale otra casa a ese animalito.

¿Cuál fue la motivación?  Puede que  al sorprenderte con una mascota te digan: “Es para que los nenes se entretengan y desarrollen sensibilidad” o “Te la traje para que no estés sola por las noches en lo que yo llego a casa”. Pero, aunque las intenciones sean buenas, las consecuencias pueden ser desastrosas. La responsabilidad de cuidar correctamente de una mascota es tarea de adultos. Si los grandes no están dispuestos a encargarse de todo lo que conlleva el mantenimiento del animal, terminarán resintiendo el tiempo que habrá que dedicarle.

Si los padres no están dispuestos a responsabilizarse por la mascota, no se queden con ella y búsquenle un hogar adecuado.

¿Tienes el espacio?  Una pecera de 100 galones, una cacatúa  o un perro Labrador no se acomodan fácilmente dondequiera. Todas las anteriores necesitan de amplio espacio para que humanos y animales puedan compartir cómodamente. Por otro lado, ese Labrador que ahora pesa 10 libras probablemente llegará a pesar más de 75. Y esa cacatúa necesitará de una jaula sumamente amplia, en la que pueda extender sus alas por completo. Si en tu casa no hay espacio para una persona más, tampoco habrá espacio para un animal grande o uno cuyo hábitat sea de considerables dimensiones.

Dale a ese animal el espacio que necesita; consíguele el hogar  adecuado.

¿Cuál es el historial de salud de la familia?  Definitivamente, si en la casa hay alguien que padezca de alergias respiratorias o de asma,  un perro, un gato o un ave no serán las mascotas apropiadas. Mejor dile “gracias” a quien te regaló el animalito y dalo en adopción cuanto antes.

¿Conoces la Ley de Maltrato de Animales? El maltrato de animales va más allá del  abuso físico. No proveerles la debida protección contra las inclemencias del tiempo, mantenerlos en espacios muy pequeños para su tamaño, dejarlos que se cundan de pulgas y garrapatas, no atender sus necesidades médicas o mantenerlos amarrados todo el tiempo también son prácticas castigables por la Ley 154. Visita la página de defensoresdeanimales.org/wp/programas-comunitarios/ley-154/  y, si piensas que no vas a poder cumplir con todas las disposiciones mencionadas..., búscale otro hogar a ese animalito.

¿Será un compromiso de por vida? Aunque hayas respondido positivamente a todas las anteriores y te sientas seguro de poder cumplir con todo lo que hemos mencionado, aún  falta un criterio más: si te casaras, si a tu nueva pareja no le gustaran los animales, si te mudaras y adonde fueras no permitieran mascotas, si te fueras de la Isla, si tuvieras otro hijo... ¿seguirías con tu mascota ? Después de que un animal  te toma cariño, separarlo de ti le resultará doloroso y angustioso. Así que, si las probabilidades futuras de tal separación  son altas, no hagas sufrir innecesariamente  a ese animalito. Mejor, búscale un hogar donde lo quieran como un verdadero miembro de la familia... y para toda la vida.