Seis meses de distancia entre una pareja... ¡huele a peligro!

Son muchas las relaciones que tienen que separarse temporalmente cuando uno de sus miembros emigra de su país de origen en la búsqueda de mejores oportunidades laborales y calidad de vida.

La psicóloga Mercedes Rodríguez López destacó que “muchos jóvenes son reclutados por universidades y por empresas. Personas y familias se van en busca de mejores oportunidades de empleo, otras buscan más seguridad... un lugar donde se sientan que puedan vivir con más tranquilidad. Cada cual busca en otro lugar lo que no tiene aquí o lo que añora o lo que cree que le puede hacer feliz”.

Rodríguez expuso que los movimientos migratorios desde Puerto Rico hacia otras partes del mundo, y en especial hacia los Estados Unidos, no son un asunto nuevo.

¿El principio del fin?

El doctor José R. Pando, psicólogo clínico y terapeuta y educador sexual certificado, advirtió que la química sexual entre una pareja puede disminuir y “llegar a desaparecer si el periodo de distanciamiento se prolonga”. “Creo que la separación no debe prolongarse más de seis meses”, afirmó el experto en sexualidad humana.

El doctor aseguró que los problemas más comunes que provocan las distancias prolongadas en la pareja son angustia, depresión,  frustración y ansiedad. Dichos sentimientos están relacionados con el anhelo de compartir social e íntimamente con la otra parte.

“Un peligro que existe al  estar separados por mucho tiempo es que cada una de las partes tiene que empezar a hacer ajustes ante la ausencia y  muchas veces, en esa búsqueda de llenar los espacios vacíos que provoca el distanciamiento geográfico con la pareja,  surgen nuevas alternativas que a la larga afectan  el apego con esta”, expuso el educador sexual certificado.

“Estas estrategias”, aseguró el doctor Pando, no solo se limitan a  “buscar los brazos de otra persona”. Puede ser que alguna de las partes sustituya la cercanía de su pareja con conductas que pueden ser nocivas para su salud física y emocional, como compartir con “malas compañías”, el uso de sustancias tóxicas o la práctica de hábitos nocivos como pueden ser el uso excesivo de la Internet, de los chats, de material pornográfico o la masturbación.

“Cada pareja es única y la reacción a la distancia va ser distinta. Sin embargo, es  lógico pensar que mientras más dure el periodo de distancia –quizás años– y sean pocos los encuentros durante ese tiempo, la supervivencia de la relación de pareja será menos posible”, sentenció el experto en sexualidad humana.

El psicólogo clínico expuso que los miembros de una pareja que están mucho tiempo separados se van transformando por separado y es posible que, cuando se vuelvan a encontrar, se puedan sentir como si estuvieran ante una persona distinta. “En muchos casos, estos reencuentros demandan manejo terapéutico para aliviar el efecto de los cambios y abrir nuevas oportunidades”, acotó el experto.

La psicóloga, por su parte, advirtió que no conoce estadísticas sobre la supervivencia o ruptura de parejas que se separan bajo estas circunstancias. “Conozco de muchas que se van juntas, conozco de algunas que se esperan y conozco de otras que se separan. Otra vez, eso sucede viviendo en la misma calle y en el mismo vecindario y en el mismo país. Así es que si la pareja tiene un compromiso serio y grandes afinidades, gran amor y planes de reunión, sobrevivirán”, advirtió.

Creo que las parejas se mantienen unidas o separadas más allá de las distancias, pero requiere un nivel de madurez grande cuando hay prolongadas distancias físicas”, concluyó Rodríguez.