Casas y cosas que meten miedo

10/27/2012 | 10:00 a.m.
Algunos aseguran que existen espíritus que no logran pasar a otra dimensión.

Llega Halloween y con él las historias de terror. Nos referimos a esos cuentos que muchos aseguran han protagonizado con espíritus y otros que algunos repiten porque alguna vez lo escucharon.

¿Por qué ocurren estos encuentros? ¿Existen los espíritus? ¿Cómo saber si tienes uno de inquilino? 

Lugares embrujados

Haciendo una búsqueda cibernética, nos topamos con las casas embrujadas más famosas del mundo

Loftus Hall, Irlanda

Un desconocido llegó en su caballo a mediados del siglo XVIII y pidió refugio para pasar la noche. Junto a la familia del lugar, jugó una partida de cartas. Durante el juego, a la dueña del lugar se le cayó una carta y, al recogerla, vio que el desconocido tenía patas de caballo. El susodicho desapareció y dejó un roto en el techo. Desde entonces, se ha registrado mucha actividad fuera de este mundo.

La casa de Amityville,  Nueva York

La madrugada del 15 de noviembre de 1974, el hijo mayor de la familia DeFeo, de tan solo 17 años, asesinó a sangre fría a sus padres y hermanos con un rifle, dejando un total de seis personas muertas. Desde entonces, estas almas en pena continúan rondando los pasillos de la casa.

La Casa Whaley, San Diego

Muchos aseguran que es la casa más embrujada de Estados Unidos. Convertida hoy día en museo, antes fue un tribunal donde ocurrió una muerte por la horca y un suicidio. Dicen los visitantes que sienten la presencia de seres extraños.

La Torre de Londres

Se dice que allí habita el fantasma de Ana Bolena, a quien, tras estar allí encerrada,  le cortaron la cabeza.

Casa de Ñuñoa, Chile

Quienes la visitan juran haber visto siluetas misteriosas, escuchado ruidos y sentido escalofríos.

¿Por qué hay espíritus?

Quienes creen en estos seres justifican su presencia por varias razones, entre ellas:

No encuentran el camino al cielo porque murieron de forma trágica (almas en pena).

Tienen algún asunto por resolver.

No saben que están muertos y regresan a los lugares que habitaban.

Fantasmas en tu casa

Compartes tu casa con fantasmas si…

Oyes ruidos en las paredes o puertas.

Las cosas se caen sin razón.

El televisor o radio se prenden solos.

Luces prenden y apagan.

Ves sombras.

Cosas aparecen en otro lugar y no donde las dejaste.

Cibernautas comparten sus experiencias

Varios lectores de Primerahora.com compartieron por las redes sociales sus experiencias.

"Mi esposo y yo nos mudamos recientemente porque, a pesar de que no nos hizo ninguna clase de daño, gracias a Dios, ni mi esposo ni mis hijos podían dormir con la preocupación... Yo decía que teníamos un fantasma bromista en la casa y me reía, pero ya mis hijos estaban bastante nerviosos porque o los llamaban o les cerraban las puertas o prendían la ducha y muchas veces sentimos cómo se sentaban en nuestro lado en la cama". - Emilly García Rivera

"Creo en que hay ángeles y demonios. Espíritus, también, pues en el 2010 fallecieron tres  personas en mi vida y sentí a dos de ellos. Viví en una casa en Hato Rey que fue horrible al principio. Vivíamos tres  chicas y las tres tuvimos encuentros. Se sentaban en la cama, se caían las llaves, nos molestaban al dormir". - Tanairí Ramos Martí

"Cuando mi hija tenía 3 añitos, el día que enterramos a mi suegro llegamos del cementerio y  me puse a limpiar mi casa. Mi hija estaba jugando en el balcón y mi esposo ligando un cemento en el patio. Mi casa queda detrás de casa de mis suegros. De momento escucho a mi hija gritar: '¡Abuelito, abuelito! Papi, papi, mira a abuelito. Me dice adiós. Subió para casa de abuelita'. Nos quedamos en shock. Resulta que mi esposo me dijo en ese momento que mi suegro (cuando estaba en el hospital) le decía que le dejara ver la nena, aunque fuera por el cristal de la habitación, y hablándole de su nieta a la enfermera, cerró los ojos y murió". - Flor D. Amapola

"Cuando vivía en la casa de mi abuelo, acostumbraban a velar a toda la familia que moría ahí. Ese olor a muerto lo pude percibir en la casa por mucho tiempo. Todas las noches, cuando todo el mundo dormía, escuchaba unos cascabeles que se escuchaban en la sala y terminaban de sonar en la puerta de mi cuarto y, de repente, comenzaban a sonar en la sala de nuevo. Me quedaba dormida muerta del susto pensando que solo yo los escuchaba, hasta que una noche mi hermana me confesó que también los escuchaba". - Carmen Rivera