Tras los pasos del cartero

10/29/2012 |
Primera Hora acompañó a Javier Palacios mientras entregaba correspondencia en Cupey.

Su jornada laboral inicia a las 7:30 de la mañana, momento en que comienza a clasificar las cartas que repartirá en la “ruta 00927”, zona postal de Cupey, en Río Piedras.

Javier Palacios, quien es oriundo de San Lorenzo y residente de Cupey, lleva casi la mitad de su vida repartiendo correspondencia, pues tiene 40 años y lleva 17 en el Servicio Postal. Sin embargo, su amplia sonrisa y su carácter jovial son el claro indicativo de que a él le encanta su oficio.

El cartero, quien tiene un bachillerato en ciencias naturales de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, ha laborado en las estaciones postales de Nueva York (Estados Unidos), Caguas, Río Piedras, y Cupey. En la última, lleva ocho años y allí es el encargado de repartir la correspondencia de un residencial, tres complejos de apartamentos y varias urbanizaciones.

En el marco de la Semana del Cartero, celebrada la semana pasada (del 13 al 20 de octubre), Primera Hora se dio a la tarea de acompañar a Palacios durante parte de su jornada laboral.

“Yo entro a las siete y media de la mañana. Empezamos la jornada encasillando cartas. Después que terminamos las cartas, entonces vamos con las revistas. Preparamos los paquetitos pequeños, los encasillamos también y ahí nos vamos para la calle”, explica Palacios, a lo que añade que la correspondencia se clasifica por dirección.

“A eso de las 10 y media de la mañana, se supone que esté la correspondencia en el carrito en dirección hacia la plataforma”, explica el cartero. En dicho lugar, los carteros colocan la correspondencia en sus respectivos automóviles.

Ya con la correspondencia en la guagua, el cartero se monta en el asiento derecho –donde está ubicado el guía– para iniciar su ruta. Palacios está totalmente acostumbrado a conducir en el lado derecho del auto. “La gente se cree que es difícil. Uno se acostumbra rápido, de verdad que sí, no es nada de difícil”, opina.

Hay dos elementos que no pueden faltar en la jornada de Palacios: su lonchera con varias botellas de agua y el bloqueador solar. Por otro lado, si de algo tienen que cuidarse los carteros, es de los perros con intenciones de atacarlos al momento de repartir la correspondencia a pie. De hecho, a Palacios, algunos canes han tratado de morderlo. “Dicen que los perros odian a los carteros porque les llevan malas noticias a los amos”, comenta entre risas.


Un cartero, además, nunca sabe con qué se va a encontrar en el camino. Los tapones, por ejemplo, atrasan sus entregas. “Un árbol que se haya caído en el tiempo de huracanes nos impide seguir nuestra ruta... las inundaciones. Ese tipo de cosas nos pueden atrasar”, destaca.

Sin embargo, a pesar del calor del trópico, de los perros, los tapones, los árboles en el camino y otras situaciones inesperadas, a Palacios “le fascina” su trabajo.

Lo que más le gusta es que “a diario uno se encuentra con diferentes situaciones, diferentes personas. Tienes en la calle a personas que son como tu familia. A diario te hablan, dialogan contigo. Tenemos nuestra gente especial en cada ruta. Es algo bien agradable”. Incluso, algunas de los destinatarios le ofrecen un cafecito, un vaso de agua y hasta galletas.

Son muchos los interesantes sucesos por los que pasa un cartero. Palacios cuenta, por ejemplo, que, mientras cubría una ruta, se encontró con “una señora a la que se le quedaron las llaves dentro del carro y el bebé estaba adentro. Tuve la oportunidad de ayudarla y abrir la guagua”, recuerda y añade que “la cara de felicidad de la señora –créeme–, valía un millón”.

Y los que pensaron que con la llegada de la Internet moriría el correo tradicional, estaban en un error. Palacios explica que, si bien es cierto que la “correspondencia de primera clase” ha mermado, por otro lado, las personas siguen utilizando el correo tradicional para documentos importantes que requieren sus firmas. Algunos envejecientes, que no son usuarios de Internet, también son fieles al correo tradicional.

“Hemos tenido bastante aumento en el envío de paquetes”, explica Palacios, a lo que añade que el Servicio Postal, a través de su página electrónica, ofrece variedad de servicios.

Tipos de correspondencia

El cartero Javier Palacios explica cómo se califica la correspondencia. 

-Primera clase: Correspondencia a la que se le pegan sellos postales

-Segunda clase: Revistas, por ejemplo

-Tercera clase: Es la denominada standard mail,  no lleva sello, es bien liviana y se dirige a todas las residencias. Ésta incluye promociones, boletines y  catálogos, por ejemplo.

Tipo de rutas 

Javier Palacios nos explicó algunas de las rutas que existen para entregar la correspondencia. 

Parking loop:  Es la ruta en la que el cartero estaciona el vehículo, se baja con un bulto que contiene la correspondencia y entrega la misma. 

Ruta montada:  Es la  ruta que se caracteriza por que los buzones están cerca de la acera y el cartero no  tiene que bajarse del automóvil para entregar la correspondencia. El guía está en el lado derecho de la guagua para tales fines.  

Ruta de paneles:  Es la entrega de cartas que se hace en algunos complejos de vivienda que tienen paneles   (palomares), donde se coloca la correspondencia. El cartero tiene una llave especial con la que abre todos los casilleros de dicho panel.