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Por Táyna Rivera Llavona

Lo mejor de ti con Táyna

Fe, acción y empatía

11/03/2017
Para dar, vivir en fe y tomar acción toca aprender sobre la empatía, que es simplemente el poder reconocer el sufrimiento en los otros, sus partes oscuras y miedos para poder hacer algo al respecto.

Cuando me monté en el Uber no sabía que me iba a llevar la lección del día y una que se quedará toda la vida conmigo. Era joven, me escuchó hablar por teléfono en español. Cuando terminé la conversación me preguntó de dónde era, al decirle puertorriqueña me miró desde el retrovisor, sentí su pena y quiso indagar sobre mi familia y el país.

Le conté lo que pude, no entré en mucho detalle, porque no interesaba revolcar mucho el pasado. Al final me dijo: Puerto Rico will be fine, it only takes faith and action. Fe y acción, exactamente lo que necesitamos para todo en nuestras vidas. No basta con tener fe, a eso hay que añadirle la acción y poder ver resultados. Fe y acción para cumplir sueños, para ser más empáticos, para reconstruir lo que se interese arreglar, para aprender, para acercarnos a ser compasivos, para cuidarnos, para crear, dar y continuar en el camino desde nuestra mejor versión. 

¿Cómo lo hacemos si nos engaña el ego? Los humanos estamos identificados con el cuerpo y la mente, por lo que buscamos sentir placer y experiencias gozosas para precisamente evitar lo opuesto que es el dolor.

Todo esto es percibido a través del ego: miedo a la pérdida, miedo a perder, miedo a la traición y otros, llegando hasta el miedo a la muerte como el más profundo. Debido a esto, al buscar el placer nos dirigimos hacia sensaciones opuestas. Reconociendo que, en una mente aclarada, el placer mayor es la satisfacción interna de dar como también permanecer en la luz, independientemente de toda la oscuridad que pueda haber alrededor.

Para dar, vivir en fe y tomar acción toca aprender sobre la empatía, que es simplemente el poder reconocer el sufrimiento en los otros, sus partes oscuras y miedos para poder hacer algo al respecto. Es tener el genuino interés de sentir como siente el otro, nada que ver con ponerse en los zapatos. Al servir a otros, a veces no basta con un rezo, ya que el rezar puede ser muy neutral a veces y podría carecer de fuerza de intención. En ocasiones, hace falta llevar el rezo a la acción. Hacer algo ayudando, así como lo hemos hecho en estos tiempos difíciles de la isla. 

Sigamos siendo empáticos en acción, como lo hizo el chofer de Uber, así se regocija el alma y nos acercamos a vivir desde nuestra gran cualidad. ¡Adelante! Para ser feliz da #lomejordeti

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