Placeholder

Por Táyna Rivera Llavona

Lo mejor de ti con Táyna

La falsa felicidad

03/12/2018
Ser felices es un trabajo diario y constante de inyectar una energía específica en las acciones que hacemos. ¿Cuál es esa energía? La misma felicidad.

Seré feliz cuando: compre una casa, me retire, encuentre a mi alma gemela, tenga hijos, viaje el mundo, cambie de trabajo, esté sano, me gane más dinero, haga ejercicios, me cuide más. Son algunas de las que escucho en los talleres. A veces no estamos muy pendientes cuando en nuestro pensamiento hay una idea de vacío o de falta de felicidad por no haber alcanzado algún sueño o no tener lo que se espera para ser felices con inmediatez. Relacionamos la felicidad con recibir, cuando el principio es básicamente el contrario.

La felicidad, gente linda, no es una meta adónde uno llega, sino un trabajo que uno hace. Boom! Leamos la pasada oración otra vez, respiremos al leerla, vamos a internalizar el concepto. Quiere decir, que ya partiendo desde la verdad universal de que todos queremos ser felices, puede ser que estemos un poco confundidos con lo que esto significa.

Ser felices es un trabajo diario y constante de inyectar una energía específica en las acciones que hacemos. ¿Cuál es esa energía? La misma felicidad.

Por ejemplo, si sabes que te toca ir al supermercado y sientes pereza para hacerlo, se procede en una baja frecuencia, desgano, seguramente en queja, donde tampoco se disfruta el proceso. Si a diferencia de eso estamos conscientes de inyectar felicidad a la realidad que tenemos de frente y pensamos que; al hacer la compra estamos cuidando de nuestra familia, de nuestro cuerpo, conectando con otros que están haciendo lo mismo, donde tal vez me puedo encontrar a alguien, le salude, donde puedo sonreírle a la cajera o cajero, felicitarle por su buen trabajo, que bastante difícil parece ser por muchas razones, estamos transformando inmediatamente nuestro sentir y por consecuencia el resultado.

Cuando dejamos de ver las acciones como lo que tengo que hacer con pesadez porque no sentimos que nos dará una recompensa inmediata, cambiemos drásticamente el pensar, a 'lo que decido hacer'.

A pesar de ser actividades que no siempre queremos hacer, al cambiarles la energía que le colocamos, inmediatamente estamos creando una gran oportunidad porque la energía que inviertes e inyectas en algo se regresa a todos los aspectos de nuestras vidas. ¿Inmediatamente? No necesariamente. Y precisamente ahí está la  felicidad, en el día a día y no en medir cuándo o cómo viene la bendición de vuelta. 

Ser feliz no depende de lo que la vida nos da, sino de lo que las acciones que hacemos. La felicidad no es algo que te da, sino algo que nosotros mismos infundimos. Pensemos en inyectar energía de felicidad y de oportunidad cuando:

* Estás en el tapón

* Vas hacer la tarea con mis hijos

* Vas lavar los trastes

* Al bañarte

* Al salir a trabajar

* Al enviar un correo electrónico

* Al lavar ropa

* Al hablar con la gente

* Al escuchar a otros

* Al contestar un mensaje o llamada

* Al tener una conversación incómoda

* En todas tus acciones

¡Todo comienza en uno así que te invito a compartir este escrito para que todos trabajemos a ser felices!

Sugerencias:

1. Cuando sientas pesadez por las acciones que te tocan hacer, busca la oportunidad en ellas.

2. Piensa el bien qué provocas alrededor tuyo al hacer acciones con energía de felicidad.

3. Recuerda al hacer tus cosas que la energía o intención que tengas se rebotará, puede regresar a ti o afectar a otro en alguna parte del mundo.

4. Ten consciente de cómo te sientes para hacer el esfuerzo de revertirlo cuando sea necesario.

5. Siempre, siempre, respira profundo y constante.

6. Practica y repite, todo lo que te hace bien.

7. Para ser feliz da Lo Mejor de Ti.

Tags

felicidadfeliz