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Por Táyna Rivera Llavona

Lo mejor de ti con Táyna

Oportunidad para florecer

03/20/2017
La naturaleza nos regala a través de cada ciclo oportunidades en energía para armonizarnos y balancearnos, acomodándonos en nuestro centro interior.

Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras esperan la gran felicidad” - Pearl S. Buck  

 ¡Por fin! Hoy llega uno de los momentos más hermosos del año cuando todo se llena de colores y, para los que andan con los ojos abiertos, el entorno se transforma en el paraíso. ¡Qué bello ver los brotes de flores en los árboles, las alfombras amarillas y rosadas en los suelos! Y también en las redes sociales, donde se plasman las pintorescas fotos compartidas.

La energía vibra diferente, pues ha terminado el invierno, donde nos preparamos en limpieza para dejar nacer en primavera algo nuevo de nosotros, así como la naturaleza, porque eso mismo somos. Nos llegan mensajes sutiles sobre aspectos para atender, sobre virtudes a cultivar. Es tiempo de florecimiento, renacimiento y expansión. ¿Qué florecemos, qué expandimos y qué renacemos?

Esa decisión es individual, pero aquí comparto algunas para que nos inspiremos y reflexionemos al respecto. Acomodarnos en la acción, así como lo hace la naturaleza a diario y en todas las estaciones, sin queja alguna ante el Universo y Dios. La naturaleza funciona en sincronización y señales… Esos primeros brotes, de lo que sembramos en invierno, nos estimulan a dejar surgir, asomar y nace eso que llevamos germinando.

Es tiempo donde podemos aprovechar la secreción de endorfinas que tanto se acelera para multiplicar el entusiasmo como empuje y vigor. Esto nos acerca más a la alegría plena. Ahora, esta riqueza se consigue primero asegurándonos que la limpieza del invierno está completa, que nos quitamos las máscaras y permitimos dejar salir nuestra pureza sin temor a ser dañados, así como salen las flores, sin temor a morir.

¿Renacer qué? Todo lo que surge luego del proceso interno. Hay limpiezas que son rápidas porque se miran en el momento. Hay otras que son lentas o duran más y aún así se deben trabajar. Así como se limpia la tierra antes de lanzar la semilla, así mismo debemos hacer con nuestros sentimientos, mente y alma.

Limpiemos pues resentimientos viejos, asuntos no perdonados de nosotros mismos, frustraciones, mensajes negativos de la mente que en realidad no nos pertenecen, sino que fueron aprendidos. Limpiemos la conciencia abrazando los errores, que son igual de fabulosos que cuando acertamos, ya que todo es parte del plan del alma.

¿Florecer qué? Nuestra inocencia. Igual a los árboles cuando se abren y lucen su belleza sin competencia unos con los otros y simplemente son sin calcular el cómo. Simplemente ser. Dejar florecer nuestra pureza y origen inocente para desde ahí actuar sin temores en todo lo que hacemos. Permitirnos nacer, si posible a cada instante, esto nos da: juventud, certeza, armonía, alegrías para compartir.

¿Renacer qué? Renazcamos hacia un nuevo pensamiento. El trabajo al que más se le debe de dedicar energía es al de escoger los pensamientos que sembramos en nuestra cabeza. ¿Son pesados? ¿Son de alarma? ¿Son maquiavélicos? ¿Son falsos? ¿Son de paz? ¿Son de esperanza? A veces hay que volver a la limpieza, es un quehacer de momento a momento, ejercicio que nos hace liberar la mente y dejarla cada vez más expandida para dejar entrar el amor y las bondades siempre presentes.

La naturaleza nos regala a través de cada ciclo oportunidades en energía para armonizarnos y balancearnos, acomodándonos en nuestro centro interior. Si nos abrimos a fluir con ella en esta primavera encontraremos nuevas formas creativas para manifestar nuestras ideas y llevar adelante nuestros proyectos de vida, porque la energía brota del interior hacia el exterior. Se estimula el crecimiento hacia lo nuevo aunque sea dentro de las mismas circunstancias y las mismas relaciones.

Miremos las mariposas cómo nos anuncian que todo esta dispuesto en el Universo para todos y para seguir evolucionando. Seamos los renacentistas en nuestra propia alma y vida. ¡Adelante!

Sugerencias:

1. Miremos y demos gracias alrededor los nuevos colores y naturaleza despierta.

2. Hagamos compromiso con nosotros mismos de no quejarnos por nada.

3. Limpiemos el alma y compartamos su liberación.

4. Reconozcamos que todos somos árboles o flores (diferentes, con ritmos diferentes, con aprendizajes distintos, físico desigual), aún así todos pertenecientes a la misma energía dentro del Universo.

5. Comamos alimentos frescos en primavera no muy condimentados.

6. Aclaremos la mente para que podamos apreciar las alegrías que tiene el día.

7. Creemos nuestra realidad, no se lo dejemos a otros.

8. Compartamos el amor siempre presente en cada uno.

9. Para ser feliz da Lo Mejor de Ti. 

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