Consejo para una casa libre de asma

Por Redacción A tu manera 07/15/2013 |
Frena las enfermedades respiratorias con técnicas sencillas para reducir los alérgenos en el hogar.
El asma es uno de los problemas de salud pública más serios en Puerto Rico. (Archivo)  

Los detonantes del asma están por todas partes: el humo de los tubos de escape de los carros en la calle, el polvo de cemento de la construcción de al lado de tu casa, el perfume penetrante de la doñita que te atendió en la farmacia de la esquina, el spray de pelo que usa tu hermana... ¡es como para esconderse en tu casa y no salir nunca más!

Pero, ni te creas que en casa estarías completamente a salvo. Si no tienes cuidado, en tu hogar podrías encontrar innumerables amenazas para tu salud respiratoria, que con el paso del tiempo podrían ser las responsables de que tus ataques de asma sean cada vez más severos y recurrentes.

Pero, antes de que decidas encapsularte en una burbuja de cristal y respirar solo con tanques de oxígeno, toma nota de todas las precauciones que puedes tomar para controlar tu asma en tu propio hogar.

Ven, siéntate a mi lado

La sala y el comedor también requieren la atención de los que padecen de las vías respiratorias.

Las cortinas en las ventanas también son trampas de polvo, Procura evitarlas, pero, si no fuera posible, pásales la aspiradora todas las semanas y lávalas una vez al mes.

Para evitar la acumulación de ácaros del polvo en los muebles, usa slip covers (forros removibles) en los sofás, butacas y sillas del comedor. Así los podrás lavar con la frecuencia que necesites.

También entran por la cocina

Por lo menos cuatro veces al año retira la estufa y  la nevera  para que puedas remover bien la acumulación de polvo detrás de las mismas. Haz otro tanto con la lavadora y la secadora de ropa.

Recuerda que muchas neveras tienen una bandeja en su parte inferior para recoger humedad acumulada. Si no la vacías a menudo, el hongo puede crecer ahí.

La mayoría de los limpiadores comerciales (para pisos, gabinetes, hornos, fregaderos, etc.) suelen tener componentes altamente tóxicos para los asmáticos. En su lugar, usa vinagre blanco. Haz una búsqueda en Internet bajo “Limpiar con vinagre blanco” para que veas todo lo que encuentras.    

A la camita

Evita que las almohadas y los colchones, las fundas y las sábanas se conviertan en criaderos de ácaros.  

Usa almohadas y colchones hipoalergénicos.

Si no quieres cambiar tus almohadas y colchones, cubre tus almohadas y colchones con fundas protectoras hipoalergénicas. 

Si un colchón hipoalergénico es una opción muy costosa, contrata un servicio de limpieza profesional para que por lo menos dos veces al año limpie tu colchón al vapor.   

Cambia las fundas, las sábanas, las colchas y los edredones por lo menos una vez a la semana.

Lava las fundas protectoras de las almohadas y el colchón por lo menos una vez al mes. 

Por lo menos dos veces al año, lava las almohadas con agua caliente y sécalas en la secadora. 

Compra almohadas nuevas por lo menos cada tres años.

Detrás de la cortina

Un baño descuidado es un vivero de hongos.

No dejes que el agua ni la humedad se acumulen en ninguna parte.  

Lava la cortina de la ducha por lo menos cuatro veces al año.

Lava el forro de la cortina de la ducha una vez al mes.  

Si tu baño no tiene ventana, coloca un abanico para que circule el aire o un buen extractor para reducir la humedad en el ambiente.

Cambia la toalla de manos por lo menos tres veces en semana.

Cambia la toalla de baño por lo menos dos veces en semana.  

Si te duchas más de una vez al día y el baño no tiene ventana, saca la toalla para que se seque al exterior.

No cubras el tanque ni la tapa del inodoro, ni cualquier otra cosa,  con algún tipo de forro, ya que eso solo atrapará polvo y humedad.

Usa alfombras de baño que sean hipoalergénicas y lávalas a menudo o cámbialas por lo menos dos veces en semana. Siempre que puedas, sécalas en exteriores entre lavadas.

¡A jugar se ha dicho!

Entre las muchas precauciones que se deben tener con los chicos  asmáticos están:

Nunca tengas peluches de ningún tipo en la casa.

Lava todos los juguetes de plástico y de goma  por lo menos una vez al mes.

Si los niños usan sus juguetes en exteriores, lávalos siempre antes de que entren a la casa.

Eso de pinta...

Los componentes orgánicos volátiles de las pinturas son perjudiciales para las vías respiratorias comprometidas.

Escoge siempre pinturas de pared identificadas como “Non VOC”. Estas no emitirán gases ni expedirán olores fuertes.

Aléjate de cualquier lugar donde estén usando pintura en spray.

Quiérelos mucho, pero...

Las mascotas y los asmáticos pueden vivir juntos y felices... siempre y cuando se tomen las debidas precauciones.

Baña a tus perros y a tus gatos con frecuencia para eliminar toda traza de piel muerta.

Procura que sea otra persona la que cepille a la mascota, siempre en exteriores, por lo menos tres veces en semana para eliminar la acumulación de polvo y caspa en su pelaje.

Si la mascota sale a la calle, antes de que entre a la casa, haz que alguien le pase un pañito húmedo (como los de bebés) por todo el cuerpo, incluyendo las patas, para eliminar el polvo y los contaminantes.  

Si padeces de asma crónica, por mucho que quieras a tus animalitos, no dejes que se acuesten en tu cama.

La casa por la ventana

Periódicamente, haz una limpieza extraordinaria en todas las habitaciones de la casa.

Como medida preventiva, evita coleccionar figuras y otros objetos, aunque sean de porcelana o de cristal. Recuerda que todo, TODO, recoge y acumula polvo.

No permitas que cajas, periódicos y otros papeles se acumulen porque son imanes para el polvo.

Procura no usar abanicos de piso o de techo, pero, si lo haces, trata de limpiarles las aspas ANTES de que el polvo tenga tiempo de acumularse.

Limpia el filtro del aire acondicionado todas las semanas y reemplázalo por lo menos dos veces al año.

Lava las ventanas por lo menos una vez al mes.

Procura no usar screens en las ventanas porque son tremendas trampas de polvo. Pero, si lo haces, lávalos por lo menos dos veces al mes.  

Por lo menos dos veces al año, lava las paredes y los pisos de todas las habitaciones de la casa.  

Y, sobre todo, cualquiera que se tu método de limpieza, nunca, NUNCA  hagas mezclas de detergentes.

A tus pies

Lo que pasa entre el suelo y tú puede afectar tu condición asmática.

Evita las alfombras de pared a pared.

Si tienes alfombras de área, pásales la aspiradora o lávalas con asiduidad.

Usa siempre aspiradoras con filtros HEPA.

En casos de asma severa, haz como los japoneses y entra descalzo a la casa para no arrastrar polvo y contaminantes dentro del hogar.

Recuerda que si se humedecen, las tenis de tela también pueden ser criaderos de hongos.