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Observar peces baja la presión

Por Primerahora.com 08/04/2015 |00:00 a.m.
Aunque se ha demostrado que pasar tiempo en ambientes naturales proporciona efectos calmantes en los seres humanos, ha habido muy poco investigación sobre el papel que los ambientes marinos podrían tener en la salud y el bienestar. (Archivo)  
Estudio evaluó las respuestas físicas y mentales de personas mientras contemplaban peceras con diferentes cantidades de peces.

Las personas que tienen pequeños acuarios en sus casas para reproducir una ínfima parte de lo que es la vida marina le atribuyen beneficios terapéuticos al pasatiempo de mantener la pecera. Hay quienes piensan que es aburrido, pero un estudio demostró que observar estos tanques con peces y corales realmente mejora el bienestar físico y mental.

En lo que es la primera investigación de su tipo, expertas del National Marine Aquarium (NMA), la Univesidad Plymouth y la de Exeter, en Reino Unido, evaluaron las respuestas físicas y mentales de personas mientras contemplaban peceras con diferentes cantidades de peces.

Según reseñado en el portal Science Daily, el equipo de investigadoras encontró que contemplar acuarios causaba una reducción notable de la presión arterial y el ritmo cardíaco. También observaron que mientras más peces hubiese en el tanque mayor era el tiempo de atención y más mejoraba el estado anímico.

Aunque se ha demostrado que pasar tiempo en ambientes naturales proporciona efectos calmantes en los seres humanos, ha habido muy poco investigación sobre el papel que los ambientes marinos podrían tener en la salud y el bienestar. La investigadora principal del NMA, Deborah Cracknell, considera que el estudio ofrece un importante primer paso para comprenderlo.

“Las peceras por lo general están asociadas con los intentos de calmar a los pacientes en consultorios médicos y salas de dentistas. Este estudio ha brindado, por primera vez, evidencia contundente de que una “dosis” de exposición a un ambiente submarino puede tener un impacto positivo en el bienestar de la gente”, señaló Cracknell.

Para el estudio, las investigadoras aprovecharon la remodelación que el NMA hizo en una de sus principales exhibiciones, un tanque de 550 mil litros al que se le introdujeron las diferentes clases de peces gradualmente. Según aumentaba el número de peces, a los participantes del estudio se les evaluaba el estado anímico, la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

La profesora de psicología Sabine Pahl destacó que, aunque la mayoría de los acuarios suelen concentrarse en la parte educativa, el estudio sugiere que es mucho más el beneficio que se puede derivar de estos espacios. “En una época de mayor estrés laboral y el ajoro de la vida urbana, tal vez los acuarios pueden proveer un espacio de calma y tranquilidad”, reflexionó.