domingo, 27 de junio de 2010
Actualizado hace 697 días
(creado
06:46 p.m.)
Leysa Caro González / Primera Hora
Estudiantes de la Universidad de Puerto Rico (UPR) se reunieron hoy, domingo, en pleno para discutir las nuevas estrategias a seguir en contra de la administración en cara a la aprobación de una cuota especial de $800 para enero de 2011.
La reunión, en la que participaron sobre 100 estudiantes, fue a puerta cerrada en el anfiteatro de Plaza Universitaria y a esta hora aún discutían cuáles serían los pasos a seguir ante la acción de la administración universitaria.
“Ayer (sábado) comenzamos la ofensiva. Entendemos que siempre debemos continuar con las misma organización concertada”, comentó Waldemiro Vélez, uno de los líderes estudiantiles durante la huelga que duró 60 días.
Durante el cónclave los jóvenes no sólo presentaron posibles propuestas de surgir un cierre indefinido por parte de la administración, que hasta ahora no ha informado una fecha exacta de cuándo se reiniciarán las clases, sino que también organizaban manifestaciones para presionar a “que desista del ataque a la comunidad universitaria”.
¿Cómo describiría la acción de la aprobación de la cuota de $800?
No sólo es un ataque a los estudiantes, sino al país porque con la misma se prohibe el acceso a los hijos de trabajadores a la universidad del pueblo.
El enfoque, adelantó Vélez, es seguir trabajando por el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con la administración a través de ofensivas en los portones y facultades, tal y como hicieron previo a la huelga. “La mejor manera de educar es retomar los Comités de Acción de cada una de las facultades”, señaló.
Vélez advirtió que el espíritu de lucha estudiantil está intacto a pesar de los ataques reciente. De hecho, dijo que estas acciones lo que provocan es que “esas rebeldías que llevamos dentro salgan a flote en el método que entendamos es el indicado para darnos a respetar”.
El método de lucha de la huelga no ha sido descartado.
El sábado también la Junta de Síndicos aprobó el presupuesto de la universidad que asciende a $1,371 millones. Los recaudos de la cuota están bajo una partida de “nuevos ingresos”.





