Estudiantes logran la huelga en la UPR

 
 
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Estudiantes logran la huelga en la UPR

La marcha estudiantil invadió todos los carriles de la avenida Piñero, tras salir del campus por el portón de Ciencias Sociales. (Primera Hora / Gerald López-Cepero)

miércoles, 15 de diciembre de 2010
Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora

Los estudiantes del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico lograron en el primer día de huelga lo que se creía imposible: articular un paro de cese de labores académicas sin que la Policía interviniera con ellos. Incluso, llevaron a cabo acciones de desobediencia civil en las calles sin que las fuerzas policiacas se lo impidieran.

El movimiento estudiantil del primer centro docente del país retó ayer las disposiciones de la rectora Ana Guadalupe prohibiendo todo tipo de manifestaciones en el campus.

Aunque el Recinto está estrechamente vigilado por efectivos de la Policía de distintas unidades , entre ellas la Fuerza de Choque y SWAT, miembros del movimiento estudiantil que se opone a que el Gobierno les imponga una cuota de $800 comenzaron a llegar tan pronto se abrió la institución para “un día regular de clases”.

A eso de las 8:20 de la mañana, comenzó la movilización estudiantil desde todas las facultades, principalmente de la de Ciencias Sociales, camino a la Torre Universitaria.

“Los estudiantes tienen derecho a manifestarse dentro del Recinto y lo vamos a hacer”, sentenció la líder estudiantil Adriana Mulero.

A la protesta estudiantil no autorizada se unieron unos 800 estudiantes que recorrieron todas las facultades y en algunas de ellas lograron interrumpir los pocos cursos que se estaban impartiendo, principalmente en la facultad de Ciencias Naturales.

Allí, estudiantes encapuchados sacaron pupitres a los pasillos y lanzaron bolas de humo malolientes, creando una humareda que provocó la suspensión de dos o tres clases.

Wilderie Torres, profesora de Química Orgánica, despachó a los 10 estudiantes que tomaban su curso, señalando que “así no se podía dar clases”.

El decano Brad Weiner dijo más tarde que tres profesores estarán presentando querellas contra los estudiantes.

La Policía se mantuvo a distancia de la protesta. El encuentro más cercano se dio a la entrada de Administración de Empresas, donde se apostó una veintena de agentes en motoras y filmaron la demostración.

La marcha estudiantil salió del campus por el portón de Ciencias Sociales rumbo a la avenida Piñero, invadiendo los universitarios todos los carriles de la vía.

El helicóptero de la Policía vigilaba la manifestación y a la altura del hospital Auxilio Mutuo, un grupo de policías bloqueó la carretera, pero los estudiantes le dieron la espalda y continuaron rodeando el Recinto, siempre por el medio de la calle, hasta llegar a la avenida Ponce de León.

En el portón de Naturales, los agentes de la Fuerza de Choque lucían prestos para intervenir si los estudiantes intentaban entrar al campus.

A pasos de los portones principales ya los universitarios marchaban con tres pancartas improvisadas que tomaron de las “áreas de libre expresión” que había colocado la Policía fuera del Recinto.

La actividad de desobediencia civil culminó con los universitarios corriendo al encuentro de los simpatizantes que se encontraban frente a la Universidad, entre ellos una parranda navideña que les llevó el alcalde de Comerío, Josean Santiago.

“La huelga ha sido un exitazo”, reclamó el líder estudiantil Ian Camilo Cintrón.

Cintrón sostuvo que los estudiantes sorprendieron a la Policía al poder congregar un número significativo de militantes que hicieron valer el voto de huelga.

El movimiento estudiantil anunció que todos los días harán algo diferente para mantener vivo el paro.

“La bola está ahora en su cancha. La cuota no es necesaria”, dijo Waldemiro Vélez en referencia al Gobierno.

En cuanto a la decisión del Tribunal Supremo sobre el pleito que la Universidad había incoado contra 21 estudiantes de la UPR en la huelga pasada, uno de los demandados, René Vargas, anunció que presentó una moción de desestimación ante el alto foro.

Vargas sostiene en la moción que el tribunal resolvió devolver el caso al Tribunal de Primera Instancia sin antes permitirle expresarse.

El abogado del estudiante, Frank Torres Viada, planteó de otra parte que la decisión del Supremo reconoce que hay un derecho a la libre expresión en la UPR, pero que la misma puede ser reglamentada.

El letrado sostuvo que la Rectora de Río Piedras no puede prohibir las manifestaciones como pretende, porque eso no fue lo que planteó el Supremo.

Torres Viada agregó que en su decisión la corte estableció una jurisprudencia novel, en el sentido de que es la primera vez que la UPR se considera como un foro público por designación, es decir, uno cuasi público en el que se puede ser más restrictivo en cuanto al derecho a libre expresión, pero no al extremo de cancelarlo.

Las opciones que tienen los estudiantes demandados son solicitar otra reconsideración, ir al Tribunal de Primera Instancia a pelear el caso, o recurrir al Tribunal Supremo de Estados Unidos en cuanto a los planteamientos constitucionales de la controversia.

Otros cinco estudiantes de Derecho también demandaron a la UPR al entender que ésta les viola sus derechos de asociación y a la libertad de expresión, pero el pleito fue desestimado ayer mismo.

Ayer, el único arrestado fue Carlos Poventud, un estudiante de doctorado que se sentó en la entrada de Comunicaciones, detenido y llevado al Cuartel de Hato Rey oeste.