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Expertos anticipan una inestabilidad económica

sábado, 30 de mayo de 2009
Mariana Cobián / Primera Hora

Si se pudiese resumir en una palabra lo que provoca las 7,816 cesantías en el Gobierno sería desestabilización, tanto económicamente como en el ánimo de los ciudadanos, y afecta tanto a los despedidos como a los que permanecen en sus puestos.

Así opinó el economista José Alameda, quien recalcó que la situación no se puede medir solamente en dólares y centavos, sino también en la psiquis del pueblo.

“El efecto es estresante en la gente porque lo más que he visto es que están desesperados. Es como cuando viene un huracán, que la gente se vuelve histérica, se genera un gran estrés social. Estos despidos tienen otra fase que viene y la gente está pensando, qué pasará conmigo”, recalcó el catedrático.

Indicó que también crea una desestabilización económica en el mercado laboral, especialmente cuando el sector privado ha despedido a 67 mil empleados en los últimos años.

“La empresa privada no es una alternativa en estos momentos. Es un gran marco de incertidumbre, no tan sólo para los que botaste, sino los que quedan. Es como la espada de Damocles, cuando el gobernante se puso una espada apuntando a su cabeza atada a crin de caballo. Así está el Gobierno, con ese grado de incertidumbre. No se sabe cuándo se va a zafar la espada”, expresó el economista.

Sostuvo que las casas clasificadoras no dicen que hay que despedir empleados, sino aumentar los ingresos para cuadrar con los gastos recurrentes.

“Se puede hacer ajustes con las contrataciones, evitar los aumentos de sueldo. Pero si das aumentos y contratos con bufetes estrambóticos... El gobernador (Luis Fortuño) dice que no va a meter la mano en el bolsillo de la gente, pero se lo mete hasta home cuando bota a la gente. Se siente apenado cuando se habla de aumento en impuestos, pero no cuando bota a la gente”, expresó Alameda.

Por su parte, el también economista Joaquín Villamil señaló que era necesario reducir la plantilla gubernamental, pero cuestionó el método utilizado para llevar a cabo el proceso.

“Se tenía que planificar cuidadosamente por dos razones: que los que saques no afecten el funcionamiento de la agencia y, segundo, entender que en una situación recesionaria como en la que estamos, estas personas van a entrar al mercado de trabajo, pero no se están generando empleos, por el contrario”, argumentó Villamil, de Servicios Técnicos, Inc.

“Es una situación preocupante. Pienso que habían otras alternativas a tener que despedir a 7,816 personas de repente. Pienso que se debió hacer paulatinamente, distribuido a través de un periodo más largo de tiempo”, concluyó Villamil.

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