miércoles, 1 de febrero de 2012
Francisco Rodríguez-Burns / Primera Hora
Por razones que todavía nadie se explica, un ex policía puertorriqueño decidió vivir una vida de fugitivo en la República Dominicana en vez de acoplarse a las condiciones de libertad supervisada que le fueron impuestas en el foro federal.
En una foto aparece fichado en la República Dominicana, y en otra aparece con su uniforme de policía. La última era una imagen que se suministró para agilizar su captura, pero el veterano uniformado dio rienda suelta a su libertad en un sector marginado de Santo Domingo.
Rafael Cintrón Brea, de 58 años de edad, se encontraba fugitivo de la justicia en Puerto Rico desde el 2006 hasta que fue arrestado por agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) el pasado 3 de enero, en una humilde residencia del barrio Herrera de San Domingo.
El individuo había ingresado a la Policía de Puerto Rico en 1980, y laboró en el precinto del aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín (LMM) durante gran parte de su carrera, en laque totalizó 24 años de servicio.
El historial del ex agente levanta muchas interrogantes, pero de una investigación realizada por las autoridades federales se pueden constatar algunos datos de una actividad criminal que terminó con una parada en la cárcel.
Cintrón Brea había sido arrestado por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estacionamiento público del aeropuerto a las 3:15 a.m. del 12 de agosto de 2004. De acuerdo con la pesquisa, el entonces policía cobraba cerca de $1,000 para lograr el abordaje de dominicanos indocumentados en diversas aeronaves.
La acusación federal que se radicó en su contra permaneció sellada por algún tiempo, y se podría llegar a la conclusión de que el crimen no se trataba de cualquier infracción, particularmente en el período posterior al 11 de septiembre de 2001.
Los federales le imputaron a Cintrón Brea utilizar una identificación especial que expide la Autoridad de los Puertos para lograr acceso a áreas restringidas, y así permitirle a un indocumentado que abordara un vuelo comercial. El modus operandi del ex agente burlaba los puntos de cotejo y levantó una sombra sobre la seguridad en el LMM, por lo que cumplió un tiempo breve en la cárcel.
Es en este punto que el ex policía, que vivía en la urbanización Reparto Metropolitano, decidió obviar las condiciones de la libertad condicional que le había sido concedida pruebas de dopaje, visitas a un oficial de probatoria y tener un trabajo estable o estar en la búsqueda de uno, entre otras condiciones que intentan medir un nivel de cumplimiento y se fugó de la Isla.
Ayer por la tarde se iba a celebrar una vista de revocación de la libertad supervisada en el Tribunal Federal de Hato Rey ante el juez Jay García Gregory, pero el funcionario de la corte desistió de ver la vista porque no quería ver “asuntos contenciosos”. Esto lo afirmó un oficial de la corte.
El sujeto había sido trasladado al Tribunal Federal desde el Centro Metropolitano de Detención en Guaynabo. Luego que se cancelara la vista, éste caminó por un pasillo del tribunal, esposado de manos y pies, siendo escoltado por dos alguaciles.
Cintrón Brea se unió a muchos otros criminales peligrosos que se fugan de la República Dominicana para evadir a las autoridades, pero la razón para su extradición a Puerto Rico se resumió bajo una ley del vecino país.
“El artículo 15 de la Ley de Migración, la número 285-04, establece que todo extranjero con problemas en su país no será admitido en la República Dominicana, razón por la que actualmente las autoridades autorizaron su expulsión inmediata. Obviamente, después de cumplir con los trámites correspondientes”, indicó el portavoz de la DNCD, Roberto Lebrón, en un parte de prensa.
Pero, detrás de la sequedad con la cual se explica la extradición, quedan interrogantes.
¿Por qué decidió vivir como prófugo en Quisqueya cuando tenía una libertad supervisada en Puerto Rico?
“No sé. Quizás lo esperaba alguien importante”, indicó una fuente consultada en la esfera federal.
La misma pregunta se le formuló al portavoz de Quisqueya.
“No te puedo decir. Vivía en una zona humilde, en una casita de madera. Del expediente no sale que haya tenido un problema en la República Dominicana. Pero esa no es mi competencia”, sostuvo.





