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Falso enfermero mata paciente en el Centro Médico

Joseph Marrero Trinidad (izquierda) fue asesinado y Anthony Torres González (derecha) resultó herido de bala a manos de un gatillero disfrazado de enfermero, esta madrugada en el Centro Médico de Río Piedras. (Primera Hora / Teresa Canino Rivera)

jueves, 27 de agosto de 2009
08:00 a.m.
Maribel Hernández Pérez / Primera Hora

Un pistolero disfrazado de enfermero asesinó esta madrugada a un hombre que llevaba un mes recluido en la sala de trauma del Centro Médico de Río Piedras e hirió a su acompañante.

Los hechos ocurrieron a las 4:10 de la madrugada de hoy, jueves, en la habitación 200, cama 400D, de la sala de trauma cuando el sujeto vestido de azul entró directamente y le disparó en la cabeza a Joseph Marrero Trinidad, de 23 años y vecino del barrio Ingenio de Toa Baja.

Marrero Trinidad estaba hospitalizado porque había resultado herido en el residencial El Toa hace un mes. En su expediente figura una acusación por violencia doméstica en el 2004.

El hombre que le acompañaba en la habitación al momento del ataque, Anthony Torres González, que intentó ocultarse tras una silla, recibió un disparo en un hombro, según informes preliminares.  

Torres González figura como fichado en marzo de 2009 por violación a la Ley de Armas.

Entretanto, el asesino, cuya identidad se desconoce al momento, fue descrito únicamente como un hombre alto y trigueño.

El fiscal Miguel Chaar ordenó el levantamiento del cadáver.

Culpa a la institución

Cuando el cadáver de Marrero Trinidad fue levantado, casi a las 8 de la mañana, una de sus hermanas recriminó al personal de seguridad de la institución por su asesinato.

"¡Sea la madre del Centro Médico y de todos los que trabajan aquí!", gritó la mujer ahogada en llanto.

Pide refuerzo de Policía estatal

El director de seguridad del Centro Médico, Edwin Carrasquillo, aseguró que se han tomado las medidas de seguridad para todos los pacientes y el personal del complejo hospitalario. Además, dijo que confía plenamente en los oficiales de seguridad bajo su cargo.

"Yo estoy más que seguro de mi personal", afirmó Carrasquillo.

No obstante, Carrasquillo le solicitó al superintendente José Figueroa Sancha que se siente a dialogar con él ante la falta de seguridad en el Centro Médico, ya que los guardias de la institución no están armados ni poseen chalecos antibalas.

Agregó que le corresponde a la región policíaca donde ocurre un incidente violento darle la seguridad al paciente herido que llegue a la sala de trauma.

"Le correspondía a la Policía de Toa Baja prestarle vigilancia a este muchacho", expuso Carrasquillo.

Al mismo tiempo, criticó a la Policía por pretender en el pasado cobrarle al Centro Médico mediante contrato por mantener vigilancia allí.

Reina la preocupación

Pacientes y personal de la institución han manifestado hoy su consternación, y han subrayado los problemas del estacionamiento y de otras áreas desolada s en el Centro Médico.

"Ni en un hospital se está seguro", exclamó una paciente de Morovis que no se identificó, quien llegó hoy a las 3 de la madrugada para recibir asistencia médica.

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