viernes, 27 de enero de 2012
06:24 p.m.
Nydia Bauzá / Primera Hora
Olvidadas y con aguas sucias hasta las rodillas: así se encuentras unas veinte familias del sector El Guano de la península de Cantera.
Cada vez que cae un aguacerito, se inundan las calles con aguas pestilentes y se desbordan las alcantarillas.
Ayer acudieron a la Legislatura en busca de una esperanza. El presidente de la Comisión de Desarrollo Integrado de la Capital, José “Nuno” López, le pidió para la semana entrante a la directora ejecutiva de la Compañía para el Desarrollo Integral de la Península de Cantera, Lourdes Rivera Grajales, un censo para identificar a las familias que deben ser realojadas.
Una de las residentes, Jackeline Marrero, dijo que la Compañía desalojó a las familias del litoral este, pero dejó a las del lado oeste de la barriada.
“Tenemos problemas de inundación, deambulantes, ratas, cucarachas. Esperamos que lleguen a un acuerdo porque las condiciones allí son infrahumanas. Los niños no pueden salir a la calle a jugar, no podemos dejar nada en los patios porque nos roban; tenemos que vivir con miedo, encerra’os, porque en una salida se nos meten y nos llevan todo”, sostuvo Brendaliz Fantauzi, otra residente.
“Cada vez que llueve, el agua nos llega más arriba de las rodillas. Nosotros somos la parte más afectada del caño Martín Peña. Para ir a la escuela, los niños tienen que meter los pies en esas aguas. Con una lloviznita, rápido sube el nivel del agua; es más, no tiene que llover para que las alcantarillas se desborden”, dijo la mujer, de 36 años, quien es madre de tres niños.
“Mi nena a cada rato está enferma. Allí no pasan ni el cartero ni la basura. Estamos olvidados. Nuestro pedido es que nos saquen de allí porque no se puede vivir”, sostuvo otra de las residentes de El Guano.





