Carmen Alicia Hernández Cruz, quien iba conduciendo y estaba acompañada de su hermana Aida Luz Hernández, perdió el control del auto, que se fue por un precipicio y cayó en una quebrada. (Primera Hora / Vanessa Serra Díaz)
viernes, 27 de enero de 2012
Mariana Cobián y Sara M. Justicia Doll / Primera Hora
Los hijos de las hermanas que fallecieron el miércoles en un accidente de tránsito en Las Piedras insisten en que la velocidad no fue un factor por el que ocurrió la tragedia.
El hijo mayor de Carmen Alicia Hernández Cruz, Juan Orlando Rosado, destacó que su madre siempre guiaba con precaución y que, a pesar de tener 74 años, estaba lúcida y aparentaba ser de menor edad.
¿Fue por velocidad?
Nunca, jamás. Ella guiaba precavida y bien segura. Si acaso, cuando resbaló, el carro iría rápido, pero no fue velocidad ni negligencia.
Carmen Alicia iba a eso de las 12:50 de la tarde del miércoles conduciendo su auto Jaguar con su hermana Aida Luz, de 77 años, como pasajera, por la carretera PR-922 en el barrio Collores, en Las Piedras. Según la Policía, la mujer perdió el control del auto y se estrelló contra la verja de una residencia y se fueron por un precipicio, cayendo a una quebrada.
Sus hijos indicaron que entienden que como era un camino rural que no conocían, pudieron perder el control cuando un camión venía en dirección contraria. Destacaron que su madre siempre compraba “autos seguros”, como Volvo o Jaguar, y que iban de camino a casa de una sobrina paciente de cáncer para llevarle viandas.
De hecho, Juan Orlando indicó que tanto él como su madre son sobrevivientes de cáncer y que les dio para la misma época, por lo que “nos cuidábamos uno al otro”.
La hija de Carmen Alicia, Magali Rosado, describió a su mamá y a su tía como “divorciadas y felices las dos, exitosas y buenas madres”. Ambas estaban retiradas, pero la mayor fue directora de una escuela en Humacao por 38 años y la menor era costurera.
Uno de los dos hijos de Aida Luz, Ernesto González, indicó que su madre tenía dos nietas y que solamente padecía de alta presión. Carmen Alicia tenía cuatro hijos y nueve nietos.
La hermana de las occisas, Carmen Julia Hernández Cruz, estaba todavía asimilando la noticia y recibiendo llamadas de personas preguntándole si estaba bien, ya que tiene el mismo nombre de una de las occisas.
“Es lamentable e inesperado. Ambas eran alegres, religiosas...”, manifestó Carmen Julia, quien es rectora de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Humacao.
Los familiares estaban identificando los cuerpos de ambas en el Instituto de Ciencias Forenses (ICF). Una vez les entreguen los cuerpos, serán velados en la Funeraria Carrasco, en Humacao.
La hija de Carmen Alicia confesó que no le gustó ver que en los medios se catalogara a su madre y a su tía como “ancianas”, debido a que eran bien joviales y aparentaban tener mucho menos edad.
“Deben estar bien molestas allá arriba con lo de ‘ancianas’ ”, dijo Magali.
Las hermanas fueron descritas por vecinos de sus respectivas comunidades como personas muy amables, tanto en Villa Universitaria, donde vivía Aida, como en la calle Ángel Berberena, en Las Piedras, donde residía Carmen Alicia.
De otra parte, en la División de Patrullas de Carreteras de la Policía, en Humacao, la teniente Lynnette Concepción explicó que testigos del accidente pudieron observar cómo el auto Jaguar donde viajaban las mujeres iba a exceso de velocidad.
El auto iba a exceso de velocidad, rompió una verja de aluminio, siguió cuesta abajo, voló, impactó un talud y cayó sobre una quebrada de unos 50 pies de profundidad, según explicó la oficial.
El auto será evaluado por Servicios Generales de la Policía para determinar si tuvo algún desperfecto mecánico.
En el lugar del accidente se observó la verja de aluminio desprendida y marcas de las gomas del auto sobre la tierra. Los cristales delanteros y traseros del carro quedaron destrozados.





