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Filosofía de amor

El médium Rubén Caballero afirma que “el espiritismo permaneció puro a nivel de personas de alto conocimiento, pero en el pueblo se formó un tipo de espiritismo folclórico”. (Primera Hora / Teresa Canino Rivera)

miércoles, 29 de julio de 2009
Leysa Caro GOnzález / Primera Hora

El espiritismo no es un culto. No se basa en ritos de especias, aceites y sacrificios de animales en busca de la suerte y el amor.

Es una filosofía de vida, una ciencia que, como tal, se estudia. No busca predecir el futuro para cambiar el destino, sino que ofrece las ideas y razonamientos necesarios para tomar el control de tu vida.

“Yo no necesito darte un baño para que cambies tu suerte ni necesitas hacer una plegaria. Yo simplemente te pongo las herramientas para que tomes tus decisiones y mejores tus pensamientos”, indicó Rubén Caballero, medium espiritista.

Los baños y ritos que se acostumbran a dar dentro de sectas u otras prácticas son el resultado de la falta de conocimiento que hubo en cierta época y de la mezcla de los postulados espiritistas con creencias religiosas y la influencia de grupos culturales. “El espiritismo permaneció puro a nivel de personas de alto conocimiento, pero en el pueblo se formó un tipo de espiritismo folclórico”, explicó.

Caballero se describe a sí mismo como médium espiritista, lo que quiere decir que ha estudiado la ciencia del espiritismo. Para él todos somos médium. O sea, que todos tenemos la facultad de entrar en comunicación con los espíritus desencarnados (personas fallecidas).

“La mediumnidad la tenemos todos y podemos usarla como se nos plazca. El medium que no es espiritista no la estudia (la filosofía), sino que simplemente hace las cosas que los espíritus dicen”, indicó.

están ahí

Caballero señaló que el espíritu puede presentarse de diferentes formas: mediante pensamientos, sueños, señales y sonidos, entre otros. La clave para poder ver es mirar a través de los ojos del alma.

“Mentalmente, vas a ver una figura, vas a recibir unas ideas y unos pensamientos. Cuando entendemos esto, reconocemos que los hemos visto”, señaló quien practica el espiritismo desde los 16 años.

“Puede haber un espíritu aquí y yo verlo y tú no. Si se viera con los ojos del cuerpo, todos los veríamos, pero como es un proceso en el que el espíritu se está comunicando contigo... no todos lo ven”, añadió.

Un espíritu, que según Caballero no es otra cosa que uno de nosotros que ya no estamos en la tierra, puede estar años a tu lado como puede retirarse en el mismo momento de la muerte (desencarnación).

Todo va a depender de cómo falleció la persona y del nivel espiritual que tenía. “El despertar a eso que llamamos el mundo de los espíritus de un ser que desencarna en la forma que sea va a depender del grado espiritual que tenga”, sostuvo el experto.

Lo esencial, dijo, es aprender a manejar la situación, independientemente de cómo quieras utilizar ese conocimiento adquirido. Por eso, su consejo es que “cuando vea un espíritu, pregúntele quién es, qué desea y, entonces, decida si quiere dejarlo entrar o si simplemente le dice: Lo siento, no estoy interesado”.

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