El centro Víctor Dávila ha sido reclamado como hijo de franquicia por Humacao y no se sabe si estará disponible en el sorteo. (El Nuevo Día / Archivo)
jueves, 26 de enero de 2012
Raúl Álzaga / Primera Hora
Si la lista de jugadores de nuevo ingreso que hay disponible al momento se mantiene intacta, los equipos del Baloncesto Superior Nacional observarán el venidero sorteo de nuevo ingreso con cierta apatía.
Sólo un puñado de jugadores llama la atención a primera vista, entre ellos dos delanteros de ascendencia boricua, Alexander Franklyn y Tomás Vásquez-Simmons, y el base boricua Andrés Torres.
Franklyn, de 6'5” de estatura, fue ex compañero de Edwin Ubiles en la Universidad de Siena, promediando 16.1 puntos y 8.1 rebotes en la NCAA, y actualmente milita en la liga LEB de España con promedios de 15.8 puntos, 5.6 rebotes y 2.0 robos de balón.
Vásquez-Simmons, por su parte, es un atlético jugador de 6'8” de estatura y brazos largos pero sin mucha ofensiva que promedió 6.8 puntos, 6.3 rebotes y 2.3 tapones con la Universidad de Canisius en su tercer año.
En el caso de Torres, el armador guaynabeño de 5'10” que milita con Hartford, tiene media de 12 puntos, 3.1 rebotes y 4.0 asistencias en su temporada senior en NCAA.
La profundidad de este sorteo, que se efectuará el 2 de febrero, podría cambiar drásticamente dependiendo de lo que ocurra con otros dos boricuas que son seniors en NCAA, el centro de Virginia Tech, Víctor Dávila, y el delantero fuerte de Murray State, Iván Aska.
Dávila ha sido reclamado como hijo de franquicia por los Caciques de Humacao, pero eso ha sido protestado por varios equipos del BSN y no sería resuelto hasta el próximo lunes por el nuevo director de torneo, Fernando Quiñones.
En torno a Aska, cuyo equipo es el único invicto en la NCAA con marca de 20-0, aún no ha tomado una decisión. En el mismo barco se encuentran otros jugadores como Eddie Badsen y Daviin Davis.





