Gata que se perdió en Colorado aparece en Manhattan

 
 
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Gata que se perdió en Colorado aparece en Manhattan

Es un misterio cómo Willow llegó de Colorado a Nueva York. (AP/Bebeto Matthews)

jueves, 15 de septiembre de 2011
02:57 p.m.
Prensa Asociada

Una gata llamada Willow, que desapareció de una casa cerca de las montañas rocosas en Colorado hace cinco años, fue encontrada ayer en una calle de Manhattan y muy pronto le será devuelta a su familia.

¿Cómo llegó a Nueva York, a más de 1,600 kilómetros de distancia de su hogar? y ¿qué tipo de vida tuvo en esta ciudad? son preguntas cuyas respuestas son un verdadero misterio.

Pero gracias a un “microchip”, implantado cuando era una gatita, Willow se reunirá pronto en Colorado con sus dueños, quienes  hacía tiempo habían perdido la esperanza de encontrarla.

“Para ser honesto, hay un montón de coyotes por aquí, y los búhos", dijo Jamie Squires, de Boulder. “Ella era sólo una pequeña gatita, cinco libras y media. Sacamos carteles que decían ‘gato perdido’ y la buscamos en Craigslist, pero en realidad pensábamos que ya había sido comida por los coyotes”.

Squires y su marido, Chris, se emocionaron  y sorprendieron cuando recibieron una llamada del refugio Animal Care & Control de Nueva York,  informándoles que habían encontrado a su mascota. Willow fue hallada en la calle 20 en Manhattan por un hombre que la llevó al refugio.

“Mi marido me dijo, 'no digas nada a los niños todavía. Tenemos que estar seguro”,  dijo Squires.

“Pero luego vimos la foto y seguro era Willow”, agregó.

La directora ejecutiva de ACC, Julie Bank, dijo que gracias a un escáner encontraron el “microchip” que llevó a identificar al animal y localizar a su familia.

“Todos los animales domésticos deberían llevar un ‘microchip’", dijo Squires. “Si yo pudiera le pondría ‘microchip’ a mis hijos".

Squires indicó que Willow escapó a finales de 2006 o principios de 2007, cuando unos contratistas dejaron una puerta abierta durante la renovación de una casa.

Desde entonces, la familia se había trasladado unos 10 kilómetros de Denver a Boulder, pero mantenían su dirección actual con la empresa que instaló el “microchip” en su mascota.