miércoles, 28 de octubre de 2009
06:15 p.m.
Manuel Ernesto Rivera / Prensa Asociada
El Departamento de Hacienda investiga un acuerdo entre la Caribbean Petroleum Corp. (Capeco) y el gobierno de Sila Calderón mediante el cual se le condonó a la empresa una millonaria deuda contributiva.
Blanca Alvarez Ramírez, secretaria interina de Hacienda, informó que el acuerdo que se materializó en 2003 se dio en medio de una solicitud de quiebra que Capeco presentó ante el Tribunal Federal de Quiebras.
"Este acuerdo se lleva a cabo bajo un procedimiento de quiebra. Tenemos un equipo que va a examinar los acuerdos... existen unas deudas que son la razón del acuerdo, la condonación fue significativa, pero fue bajo el procedimiento de quiebra que se presume tuvo el aval del Tribunal Federal de Quiebras", indicó Alvarez Ramírez a Prensa Asociada.
Indicó que agentes de rentas internas, de la división de cobro y personal de la oficina del secretario, Juan Carlos Puig, analizan los expedientes que se encuentran en el archivo de documentos de Hacienda en Carolina.
La funcionaria afirmó que se analizarán los documentos y que si se descubre que ha habido incumplimiento por parte de Capeco, Hacienda acudiría al Tribunal Federal de Quiebras para hacer la reclamación correspondiente.
"Queremos examinar el caso en detalle y los términos del acuerdo. De haber habido incumplimiento, vamos a presentar allí todos los remedios y las defensas que tengamos para recobrar el dinero", afirmó Alvarez Ramírez.
No quiso revelar si la empresa recibe exención contributiva.
"Yo no quisiera entrar en detalles en cuanto a eso, pero por el tipo de industria donde están debería entender que sí (tienen exenciones)", destacó Alvarez Ramírez.
Precisó que la ley obliga a Hacienda a mantener la confidencialidad sobre los contribuyentes, por lo que no quiso precisar si Capeco mantiene deudas contributivas con el Estado.
"Sin terminar el análisis del acuerdo no me atrevería hacer ningún comentario porque, además, tengo que velar por la confidencialidad del contribuyente", señaló la funcionaria.
Bajo la administración de Calderón (2000-2004), Capeco logró que Hacienda le redujese a 32 millones de dólares una deuda contributiva de 191 millones, informó el diario El Vocero.
La ex gobernadora Calderón rechazó que por su matrimonio con Cantero Frau se haya tratado a Capeco con favoritismo.
"Yo no conozco el tema (de la deuda contributiva condonada), pero puedo eso negarlo (el favoritismo), por lo menos de mi parte, totalmente", dijo Calderón a los periodistas en una actividad en la que recibió a la cantante española Paloma San Basilio.
"Bajo mi administración, que yo sepa, no hubo consideraciones especiales con nadie... Eso lo podrá contestar el Secretario de Hacienda, quien lo puede explicar", destacó Calderón, quien aseguró que está dispuesta a declararlo bajo juramento.
Mientras, el ex secretario de Desarrollo Económico y Comercio Ramón Cantero Frau aseguró que no tuvo nada que ver con la decisión de condonarle la deuda contributiva a Capeco.
"No tuve absolutamente nada que ver en eso y estoy dispuesto a poner la parte mía bajo juramento", dijo Cantero Frau, quien se casó con la ex gobernadora Calderón en 2003, cuando él ya no pertenecía a su gabinete. Actualmente, están divorciados.
Cantero Frau, quien fue el principal ejecutivo financiero de Capeco entre septiembre de 1994 y abril de 1995, sostuvo que tras detectar irregularidades en la petrolera le proveyó la información a las autoridades federales.
"Vi unas irregularidades en la firma y fui a ver al fiscal Guillermo Gil y él me refirió al FBI... Yo dije lo que había visto y tengo entendido que los bancos que usaba la compañía eran foráneos y no estaban bajo el FDIC (Corporación Federal de Seguros de Depósitos), y que los federales no hicieron nada porque no tenían jurisdicción", aseguró Cantero Frau en entrevista con Prensa Asociada.
El FBI guardó silencio.
"No tenemos comentarios y no podemos confirmar ni negar esa información", dijo a la AP el portavoz del FBI, Harry Rodríguez.
Un incendio, que consumió 21 de los 40 tanques de Capeco, se inició el viernes y no pudo ser extinguido hasta el domingo, causó daños severos a humedales y cuerpos de agua cercanos.
No se reportaron heridos de consideración durante la explosión y fuego, pero más de 600 residentes de comunidades aledañas tuvieran que mudarse a refugios en lo que pasaba la emergencia. Nueve familias aún permanecen refugiadas porque sus residencias sufrieron daños de consideración.





