Según el hermano de Maripily, Roberto Alomar controlaba todos los pasos de la modelo y llegó a convertirse en un hombre violento. (Primera Hora / Archivo / David Villafañe)
jueves, 5 de agosto de 2010
Héctor Aponte Alequín / Primera Hora
Empezó controlándole las llamadas telefónicas. Maripily no podía hablar en libertad con su hermano ni con su papá porque Roberto Alomar, su esposo, se le paraba al lado a escuchar.
Luego, empezó el mal humor constante, hasta que, un día, el ex pelotero de Grandes Ligas cogió un vaso de jugo de piña y se lo tiró en la cara a la modelo y comerciante, borrándole más que el maquillaje: diluyéndole la ilusión con la que se casó con él hace un año.
Ésa es la versión que de la intimidad entre este matrimonio ofrece el hermano de Maripily, Héctor Gabriel Rivera Borrero, según contó a Primera Hora.
“Siempre, desde el principio, yo lo describiría a él como un mama’s boy. La mamá de él (María Velázquez) se metía mucho, ella era la que siempre estaba diciendo que tenía cartas y pruebas contra mi hermana, que eran falsas”, describió Gabriel, como le dicen.
“Todo empezó por la mamá, que le metía muchas cosas en la cabeza. Ella llamaba a Maripily a insultarla, a decirle cosas, a hablar mal de nosotros, a meter cizaña”, relató.
“La mamá le tapa todo a él, la señora siempre le ha tapado todo, todo”, insistió uno de los cinco hermanos de “Mari” más unidos a ella.
“Te soy bien sincero, no sé si lo debería decir, pero hay muchas cosas raras, mucho tabú y pues, de verdad, que no sabría ni qué pensar”, comentó sobre la posibilidad de que Alomar sea gay.
Héctor Gabriel no puede determinar si su aún cuñado es capaz de quitarle la vida a su hermana. Sin embargo, aseguró que él ha escuchado cómo la ha insultado hasta amenazarla con un cuchillo en abril pasado.
“Como él le controlaba el teléfono, ella hizo un sistema que me llamaba sin hablarme y así yo oía todas las discusiones y en realidad no era el trato que mi hermana se merecía, porque ella ha sido la mejor esposa y la mejor madre”, reiteró Héctor Gabriel.
Añadió que intentó mediar en la situación instando a Roberto a conversar en vez de irritarse, pero éste sólo hacía lo que su madre le indicara. “En realidad, casi ni lo conocíamos a él”, sostuvo.
Por su parte, María Velázquez defendió ayer a su hijo de las acusaciones de violencia doméstica por parte de su esposa Maripily y dijo que éste “no mata ni una mosca”, durante una entrevista en el programa Dando candela de Telemundo.
“Él prefiere que lo maten antes de levantar la mano contra alguien. Y por eso él está tranquilo, sin hablar de nadie. Pero si ella (Maripily) sigue difamando, pues que se prepare”, dijo en tono enfático pero calmada.
Doña María insinuó que Maripily era una malagradecida, pues Roberto “le dio todo sin reservas” y en su hogar trataron a su hijo Joe Joe “como un nieto más”. Además, descartó los rumores de que el ex pelotero sea homosexual, “porque somos gente de la iglesia”.
La modelo tiene una orden de restricción contra su marido desde el lunes en Tampa, Florida, donde viven, y dijo que radicará una demanda de divorcio.





