Imágenes de amor y muerte

Imágenes de amor y muerte

lunes, 14 de junio de 2010

Hace unos días encontré una terrible noticia de los años 70, publicada en el periódico El Mundo, sobre un accidente de tránsito ocurrido en Río Piedras. Lo particular de este suceso es que, como resultado del impacto, el conductor literalmente perdió su corazón.

En la foto que acompañó la nota se aprecia al agente de la policía apuntando hacia el órgano tirado en la cuneta, con el carro gomas arriba en el fondo. Mi reacción, como la de todo el que ha visto este recorte, también era digna de retratarse. Las interrogantes brotaban de todas partes: ¿Cómo se le abrió el pecho a este hombre? ¿Cómo se desprendió su corazón? ¿Cómo logró viajar tan lejos?, entre muchas otras.

Mi asombro, sin embargo, guindaba de todo aquello que uno comúnmente asocia con el corazón. Si tuviéramos que identificarnos con un órgano, creo que seríamos el cerebro, donde nacen los pensamientos que nos distinguen de los demás. Pero el corazón es el motor de nuestro organismo, si no late no hay vida.

Por otra parte, el corazón es el órgano donde "residen" nuestras emociones. Tradicionalmente, hemos escogido a ese músculo para identificarlo con el amor, la amistad y, claro, la vida --aquella que nos hace gente, en lugar de simples organismos vivos. Es, además, el órgano que le entregamos a quienes más queremos como muestra del gran amor que opaca todo lo demás.

A lo largo del tiempo, transformamos su forma para crear una imagen iconográfica simple pero con profundo simbolismo. Esa simpleza fue muy elocuentemente descrita por una de mis estudiantes de 6to grado hace ya muchos años. En aquella ocasión, ella intentaba explicarle a una compañerita cómo dibujarlo correctamente: "Es fácil, es como un triángulo con dos nalguitas."

Me parece curioso que, aunque no seamos médicos ni científicos, todos conozcamos al corazón. Más allá de eso, todos tenemos una conexión particular con su imagen, desde el corazoncito que corona las íes latinas hasta los corazones flameantes rodeados por espinas que forman parte de la iconografía católica.

Y entonces tenemos al fallecido conductor de Bayamón, que dejó su corazón en el camino que lleva a Caguas. A diferencia de nosotros, que vivimos gracias a la contracción constante de sus válvulas y que también atesoramos su presencia gráfica en tarjetas de cumpleaños, aniversario y San Valentín, este hombre tiene el suyo nada menos que en una cuneta, apagado, embarrado de tierra, agua inmunda y basura.

Su muerte, como resultó ser, es mucho más que un deceso automovilístico. Digamos mejor que es una muerte épica, como la de los héroes griegos que combatían con los dioses en los dominios surrealistas del Monte Olimpo. Su corazón, arrancado de su cuerpo por fuerzas misteriosas, hizo de su partida un hecho ineludible, final.

Dios quiera que, cuando nos alcance la muerte, nuestros corazones no terminen en la cuneta sino en nuestros pechos donde los ángeles o los demonios puedan encontrarlos para reencender la batalla o llevarnos intactos a nuestra última morada.

Haz que tu comentario
sea el primero

Bookmark and Share

Ver más blogueros por:

Haznos saber tu opinión respecto a este artículo, también puedes comentar a otros usuarios.
Es necesario registrarse y activar su cuenta para participar.
  •  
      
Para poder comentar...
Usted debe registrarse con su nombre verdadero e indicar un e-mail de contacto. Queda prohibido cualquier insulto o agravio, amenazas de cualquier índole o insinuaciones hacia o contra cualquier persona.
No se permite lenguaje libeloso, difamatorio, ilegal, obsceno u ofensivo, faltas de respeto y el uso de sobrenombres de mal gusto o mensajes que violen los derechos de intimidad de terceras personas.
Primerahora.com se reserva el derecho a decidir que mensajes incumplen estas normas, las Reglas para Comentar o los Términos y Condiciones de Uso de Primerahora.com, a eliminarlos sin previo aviso y a expulsar a un Usuario que, a su sólo juicio, incumpla las mismas. Usted es el único responsable por el contenido que usted aporte.
¿Te gusta comentar nuestras noticias? ¿Te gustaría pertenecer a nuestro panel de opinión permanente? ¡Es fácil! Recibirás encuestas cortas semanalmente y puedes participar en las que quieras. Cada vez que completes una, acumularás puntos que podrás redimir por premios. Haz click aquí para registrarte.
Comentarios
  • Sin Comentarios.