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Industria médica promete a Obama recortes en costes de salud

Barack Obama, presidente de Estados Unidos. (AFP / Mandel Ngan)

lunes, 11 de mayo de 2009
11:05 a.m.
Ricardo Alonso-Zaldivar y Philip Elliott / Prensa Asociada

Washington.- La industria de la salud está dispuesta a ayudar al presidente Barack Obama a lograr un seguro médico para millones de estadounidenses ofreciéndole 2 billones de dólares en reducción de tarifas médicas durante los próximos 10 años.

Hospitales, compañías de seguros, empresas farmacéuticas y doctores planean decirle a Obama hoy, lunes, que reducirán los aumentos de sus tasas para atención médica en los próximos años.

La estrategia dará un respiro al sector y facilitará que unos aproximadamente 50 millones de estadounidenses que actualmente no tiene seguro de salud, lo obtengan en un futuro próximo, señalaron varios asesores gubernamentales.

Aunque la oferta de la industria no resuelve algunos detalles problemáticos de un nuevo sistema sanitario, abre la posibilidad para facilitar grandes cantidades de dinero que financiarán los seguros. También coloca al sector privado en una buena posición para influir al Congreso en su reforma del sistema sanitario.

Seis grandes grupos planean entregar una carta a Obama comprometiéndose a recortar las tasas de cuidado médico en 1,5 puntos porcentuales cada año, dijeron varios funcionarios el domingo. Hablaron bajo condición de no ser identificados para no revelar detalles de la oferta el lunes.

Loa grupos intentan ayudar ahora a la administración de Obama, para así lograr que el Congreso se distancie de un tipo de legislación que reduciría sus ganancias en el futuro.

Las aseguradoras, por ejemplo, quieren evitar la creación de un plan de salud gubernamental que competiría directamente con ellas para atraer a trabajadores de clase media y sus familias.

Las empresas farmacéuticas temen que los nuevos medicamentos tengan que ser sometidos a pruebas de costos frente a ganancias antes de que sean aprobados y los hospitales y doctores temen que el gobierno les dicte que han de cobrar por cualquier paciente, no sólo los ancianos o la gente pobre.

El ambiente que vive el sector es que ahora es el mejor momento para actuar antes de que la opinión pública, afectada por el aumento de costes, se ponga en su contra.