Pedro Julio Serrano destacó que la Legislatura tiene la obligación constitucional y moral de garantizar la igualdad. (Archivo)
sábado, 4 de julio de 2009
Arys L. Rodríguez Andino / Primera Hora
Eliminar “todos los asuntos controversiales” de la revisión del Código Civil evidencia falta de valentía y fuerza política.
Amárilis Pagán, del Movimiento Amplio de Mujeres, declaró que es una pena que temas como las uniones de hecho y la reproducción asistida se sigan postergando.
“Es una pena porque esos temas, muchos de ellos, van a la médula de los derechos humanos y el mensaje es que los derechos humanos de ciertos grupos no cuentan”, expresó la líder feminista.
El portavoz de Puerto Rico para Tod@s, el activista gay Pedro Julio Serrano, destacó que la Legislatura tiene la obligación constitucional y moral de garantizar la igualdad.
“Ahora la excusa es que van a quitar asuntos controversiales. Lo más seguro es que no los van a tocar; pues que renuncien todos si no pueden manejar asuntos controversiales”, mnaifestó Serrano.
El presidente del Colegio de Abogados, Arturo Hernández, catalogó como un error que se piense que diez años es tiempo suficiente para la revisión del Código.
“Los códigos se revisan para atemperarlos a los tiempos. Debería haber una comisión con carácter permanente con peritos en la materia que no estén sujetos a cargos políticos”, observó el Presidente.
Aunque considera que a la larga se logrará la equidad, Pagán considera que el mundo va en una dirección y la Legislatura va en otra.
“Nuestra Legislatura va contra el tránsito. La propuesta del Código ya está y es de avanzada. Ahora, que la Legislatura no tenga el valor de enfrentar a los grupos fundamentalistas es otra cosa. Ningún principio religioso que responda a un grupo en particular es un principio universal”, sentenció la directora ejecutiva del proyecto Matria.





