Iván Rodríguez Traverzo tendrá horario de salida solamente para citas médicas, reunirse con su abogado, acudir a citas en el tribunal y para buscar trabajo. (Primera Hora / Vanessa Serra Díaz)
sábado, 4 de febrero de 2012
Mariana Cobián y Michelle Estrada Torres / Primera Hora
De la cárcel a casa de su suegra.
Tras pasar tres noches en la cárcel, el ex representante Iván Rodríguez Traverzo salió anoche, a las 8:30 p.m., de la cárcel 705 de Bayamón.
Con el rostro sereno, agradeció a su abogado, Hilton García Aguirre, y dijo que quería reencontrarse con su familia. “(Estoy) súper ansioso de llegar a casa a ver a mi esposa y mis hijos, que yo sé que la angustia, aparte de la que yo viví, ellos llevaron la carga más fuerte que yo”.
Junto a su representante, partieron hacia San Germán, donde el imputado quedó recluido, en prisión domiciliaria y con grillete electrónico, en casa de su suegra Carmen Nancy Alemañy.
La jueza Nerisvel Durán Guzmán, del Tribunal de San Juan, permitió que la Oficina de Servicios con Antelación a Juicio (OSAJ) difiera $460 mil de la fianza de $500 mil que pesa en su contra por ocho cargos de corrupción. Tuvo que aportar $40 mil, lo que se hizo a través del fiador Juan Sanabria, a quien la familia pagó $4 mil.
Rodríguez Traverzo deberá permanecer en restricción domiciliaria bajo supervisión electrónica con horario de salida solamente para citas médicas, reunirse con su abogado, ir el tribunal y buscar trabajo. No podrá abandonar la Isla y, en sala, entregó su pasaporte. Si viola las condiciones podrían revocarle la fianza.
Aunque en un principio la oficial de OSAJ Yenetsia Figueroa dijo que no se recomendaba diferir la fianza –porque no presentaba garantías de comparecencia, ya que el imputado “viaja constantemente fuera del país”, especialmente a Florida para atender un negocio llamado Rancho Latino– luego reconsideró y se aceptó diferir $460 mil de los $500 mil.
La oficial primero dijo que Rodríguez Traverzo vivía en Estados Unidos, pero luego dijo que residía en la Isla y viajaba tres días a la semana.
Cuando la magistrada comenzó a hacerle preguntas, confesó que no fue la oficial que preparó el informe original.
La jueza tuvo que recesar para darle tiempo a que se empapara del caso y la funcionaria habló con el imputado, con su esposa, Marichelle Figueroa Alemañy, y su abogado, y dijo que sí podían diferirla.
Cuando la fiscal especial independiente (FEI) Zulma Fuster le preguntó si sabía por qué el imputado no apareció por cerca de cinco días, ya que se emitió la orden de arresto en su contra el viernes, 27 de enero y no fue hasta el martes que fue arrestado, la oficial dijo que el imputado le indicó que estaba en comunicación con su abogado y que no sabía si se iba a entregar en el Tribunal de Aguadilla o en el de San Juan.
La funcionaria no indagó si en efecto estuvo fuera del país, como se rumoró.
La fiscal preguntó en qué basó el cambio de opinión, y dijo que “me dejé llevar por el primer informe, pero una vez me siento con él, me dice que está viviendo en Puerto Rico” y que su negocio está cerrado desde octubre pasado.
El abogado Hilton García Aguirre sentó como testigos a la esposa de Rodríguez Traverzo, a su suegra y a su prima Glenda Rodríguez.
Figueroa Alemañy indicó que llevan cuatro años casados, que tienen un hijo de tres años y que el único ingreso del hogar es el de ella, que trabaja en la oficina regional del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, en Mayagüez
Aseguró que la familia se. encargará de que comparezca al tribunal –el lunes, cuando debe ir a una vista de estatus y el 13 de febrero a la vista preliminar–, y alegó que no supo de él desde el viernes, día que le radicaron los cargos, hasta que lo arrestaron el martes.
“Él tiene familia, tiene seis hijos que adora. No creo que los ponga en riesgo ni a ellos ni a mí como su esposa”, señaló Figueroa Alemañy al ofrecer garantía de comparecencia.
La suegra del imputado dijo que se hará cargo de él en su hogar, donde hay teléfono de línea, necesario para usar el grillete.
La FEI presentó como testigo al agente Luis David Rodríguez, quien dijo que desde julio recibió instrucciones para localizar a Rodríguez Traverzo para notificarle una resolución, pero que las direcciones que tenían eran falsas.
Al no encontrarlo, citó a la esposa en su lugar de trabajo, pero no compareció y dijo que ella le manifestó: “Yo no sé nada de Iván”.
Agregó que montó vigilancia en el apartamento en Porta Coeli Apartments, en San Germán, dos días antes de que sometieran los cargos en ausencia y no lo consiguió.





