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Jefes de agencias no deben usar carros oficiales para uso personal

sábado, 7 de noviembre de 2009
06:44 p.m.
José Fernández Colón / Prensa Asociada

Los jefes de agencias del gobierno no deben utilizar los vehículos oficiales asignados para atender asuntos personales, sostuvo hoy, sábado, el administrador de Servicios Generales (ASG), Carlos Vázquez Pesquera.

"Se justifica el uso prudente de ese vehículo oficial, lo que no puedo permitir y no avalo es que, aunque haya decisiones del Supremo que así lo dispongan, el jefe de la agencia vaya hacer compras en el vehículo oficial. Yo no lo hago y nadie lo debe de hacer", sentenció.

El administrador de Servicios Generales dijo durante entrevista radial (WPUC) que ningún jefe de agencia debe irse de paseo con su familia un domingo usando un vehículo oficial.

"Esas son cosas que yo no aplaudo", expresó Vázquez Pesquera, quien a su vez explicó que cuando ocurren accidentes con vehículos oficiales, si en el mismo hubo negligencia se le cobran los daños al funcionario de gobierno causante.

"Nosotros investigamos el accidente y somos quienes le recomendamos a las aseguradoras si procede que pague el vehículo, porque si hubo negligencia lo paga el conductor que negligentemente ocasione un accidente con un vehículo del gobierno", señaló el sobrino del ex candidato novoprogresista a la gobernación Carlos Pesquera.

Según Vázquez Pesquera la flota vehicular terrestre, marítima y aérea bajo la ASG del gobierno central asciende a unas 15,000 unidades, cifra que ha disminuido desde enero al presente en unos 1,000 vehículos.

"Cabe destacar que de los 15,000 vehículos que tiene el gobierno unos 9,000 son de la Policía y los restantes 6,000 están distribuidas entre las demás agencias. La Policía siempre va a estar carente de vehículos porque la vida útil de sus vehículos se reduce a uno a dos años porque el mismo trabaja 24 horas, lo que encarece también los costos de mantenimiento", expresó.

Admitió que la propia ASG era una agencia con 223 empleados y sobre 70 carros, lo que a su juicio "no tenía ningún sentido", por lo que lo redujo en un 50%.

Argumentó que los vehículos de motor asignados a las agencias y que no son necesarios son reasignados a otras como el Departamento de Corrección y Rehabilitación, Policía, Bomberos, Agencia Estatal para Manejo de Emergencias y a entidades sin fines de lucro.