Joe Calzaghe (izquierda) y Roy Jones, Jr., medirán fuerzas la noche del sábado en el Madison Square Garden de Nueva York. (Prensa Asociada / Kathy Willens)
jueves, 6 de noviembre de 2008
Dave Skretta / Prensa Asociada
Nueva York.- En estos días, Roy Jones, Jr., sólo habla de cambios.
Y es que el ex mejor boxeador libra por libra del mundo es uno que ha cambiado bastante. Ahora es más accesible y sonríe, en vez de refunfuñar.
Un día después que Barack Obama ganó la presidencia de Estados Unidos, Jones prometió más cambios, en este caso uno que busca es tumbarle el invicto a Joe Calzaghe. “Es lo que busco”, declaró Jones en una rueda de prensa ayer. “Es mejor que lo tengan entendido, haré lo que sea necesario”.
Su legado en el boxeo no tiene discusión, pero Jones considera su combate por el cetro semipesado contra el galés el sábado en el Madison Square Garden como una oportunidad para demostrar que sigue siendo una figura a sus 39 años, tres años después que una serie de derrotas parecían que lo tenían acabado.
“Yo fui quien dio por acabado a Roy”, dijo Calzaghe. “Pero regresó y ganó tres combates importantes ... Tiene ambición y no hay que descartarlo”.
No es fanfarronería lo que hace que Jones (52-4, 38 nocauts) crea que pueda darle pelea a Calzaghe, quien viene de derrotar a Bernard Hopkins en su debut en Estados Unidos. Jones intenta recuperar el tiempo perdido por una pelea que debió disputarse hace varios años.
Muy bien pudo haber colgado los guantes tras su segunda derrota ante Antonio Tarver en octubre del 2005. Se le vio lento y desinteresado, al acusar el esfuerzo de haber perdido mucho peso para pelear como semipesado.
En cambio, el ocho veces campeón mundial en cuatro divisiones empezó de cero, con peleas en Boise y Biloxi, en vez de las mecas de Las Vegas y Nueva York.
Tras un par de fáciles decisiones, Jones le ganó al puertorriqueño Félix Trinidad en el Garden el pasado enero. Jones dio un recital durante 12 asaltos, en su mejor forma en mucho tiempo, para ganarse el derecho de desafiar a Calzaghe. “No estoy haciendo nada por mi legado. Mi legado está revestido en cemento. Ahí está. Lo único que puedo hacer es hacerlo más fuerte con esta sorpresa”, afirmó.





