Hoy se le dictará sentencia al exsenador Jorge De Castro Font, quien tras llegar a un acuerdo de cooperación con las autoridades, se declaró culpable por 20 cargos de fraude telegráfico de servicios honestos y uno de conspiración para cometer extorción. (Primera Hora / Teresa Canino)
martes, 17 de mayo de 2011
Actualizado hace 374 días
(creado
08:28 a.m.)
Rosita Marrero / Primera Hora
El juez Francisco Besosa le impuso una sentencia de cinco años de prisión al ex senador Jorge De Castro Font, y tres de años de libertad supervisada, al reconocer que 60 meses de cárcel eran suficientes para castigar el serio delito de traición a la confianza pública y reconocer su extensa cooperación con las autoridades.
La sentencia fue contraria a los nueve años de prisión recomendados por fiscalía federal, que no solicitó al juez Besosa una reducción de la sentencia para reconocer su colaboración.
“La corte considera que el señor De Castro Font cooperó extensamente con el gobierno. Este es un caso en el que la sentencia impuesta refleja la seriedad del delito y advierte a los funcionarios públicos lo que sucedería con posibles conductas similares”, indicó el juez.
Casi seis horas tras sentarse en el banquillo de los testigos, el convicto ex Presidente de la Comisión de Reglas y Calendarios del Senado terminó de declarar sobre todo lo que sabía de extorsión e influencias indebidas en la Legislatura antes de escuchar su sentencia.
Después que su abogado, Héctor Guzmán, habló de las circunstancias personales, emocionales y crisis económicas de su defendido, buscando apelar a la simpatía del juez a la hora de dictar sentencia, comenzó otro extenso mea culpa del ex líder del Partido Nuevo Progresista (PNP).
“Sencillamente, nos prostituimos", resumió de Castro Font al Juez sobre la recaudación indebida de fondos para "llevar nuestro mensaje al país”, a través de anuncios políticos en radio, televisión y prensa escrita.
"Yo sé que hice mal. Estoy arrepentido. He defraudado al pueblo de Puerto Rico".
La campaña era parte de los esfuerzos del autodenominado grupo de legisladores "Los auténticos", que impidieron que el ex gobernador Pedro Rosselló sustituyera a Kenneth McClintock como presidente del Senado.
El dinero recaudado, sin embargo, se desvío de la intención original y se usó para lujos personales.
"Ahí es que traicioné a mis padres, a mi familia. No he dejado de pensar un día cómo pude caer en corromperme de esa manera para dañar una tradición de 100 años de ni familia", expresó.
"Siento una vergüenza que llevaré en mi alma el resto de mi vida", añadió en sala abierta.
En su alocución de 20 minutos también mencionó que su ex abogada Lydia Lizarribar le comentó que había personas que no querían que él cooperara con la fiscalía federal ni que dijera algo que "afectara al gobierno de turno". En cambio, escogió colaborar y eso fue lo que hizo hasta hace siete semanas.
"Yo sé que hice mal y estoy arrepentido de ello. Trabajé y me esforcé para que se me acredite el tiempo que menos le pueda quitar a mis hijos", señaló en un intento de pedir clemencia.
Besosa, luego de escucharlo, reconoció su cooperación y sinceridad, pero recordó que violó muchas veces las condiciones de su libertad. El Juez había expuesto en una orden previa que los detalles de la declaración vertida por el acusado a puertas cerradas, en torno a su cooperación con el Gobierno, tendría efecto en la sentencia que le impusiera.
Las expresiones de Besosa fueron en una orden aledaña al proceso, denegando a la Asociación de Periodistas de Puerto Rico y al Centro de Periodismo Investigativo el acceso público a la vista en la que de Castro Font habló por casi seis horas.
"El cierre de la corte se limitará sólo al testimonio de De Castro Font en torno a su cooperación con el Gobierno en ciertas investigaciones que pudieran estar potencialmente activas en esta jurisdicción. Ese testimonio no sólo incluye los detalles de investigaciones específicas del Gobierno, sino la revelación pública que puede comprometer dichas investigaciones, pero también toca y puede socavar la eficiencia de las técnicas investigativas que utilizan las autoridades", dijo el Juez.
"Abogados y fiscales se reunieron con el tribunal para discutir el contenido del testimonio. Por lo expresado por las partes y el conocimiento del caso que tiene el tribunal, el sumo interés que tiene el ministerio público en las investigaciones en curso y para preservar la integridad de esas investigaciones, se justifica excluir al público de la vista, pero limitado a la declaración de de Castro con relación a su cooperación y la discusión en detalles el efecto de ese testimonio en la decisión de la sentencia que impondrá la corte", acotó Besosa.
Resignación ante sentencia
"Nunca están satisfechos con una sentencia", dijo el abogado al reaccionar a la sentencia impuesta. Reconoció que la fiscalía pidió lo que ellos entendieron justo, pero “le dio una reducción y eso es bueno. Yo siempre…me gustaría tener más".
El abogado estimó que de Castro Font terminará cumpliendo menos porque se abonará los ocho meses que estuvo preso más una posible reducción de 15% si mantiene buena conducta.
"Yo no solicité un tiempo específico", aclaró al salir de la sala. Calculó que de los 60 meses impuestos podría terminar cumpliendo 43 de prisión.
"Él está arrepentido de todo lo que hizo y es un ejemplo... para todo el mundo", declaró por su parte el padre, Aldolfo de Castro, al salir de la sala.
Describió a su hijo como "una persona que ha estado ayudando para que estas cosas no vuelvan a suceder... para servir de ejemplo que esto no se pueda tolerar".
El padre, quien fue Procurador del Ciudadano (Ombudsman), salió esperanzado de que cumplirá quizá tres años de cárcel.
"Él sabe que este muchacho está arrepentido", dijo refiriéndose al Juez.
Largo día de testimonio
Como parte del proceso de dejar constancia al tribunal sobre su cooperación con las autoridades, de Castro Font comenzó a testificar a puertas cerradas poco después de las nueve de la mañana en lo que se presume implicó a más de 80 personas, incluyendo legisladores, empresarios otros funcionarios públicos y miembros de la cúpula del PNP, en esquemas de corrupción.
Poco antes de las 3:00 de la tarde se abrió la sala al público y comenzó Guzmán los argumentos a favor de un sentencia más leniente.
El acuerdo de alegación de culpa y cooperación al que llegó de Castro Font con la División de Integridad Pública del Departamento de Justicia contemplaba una condena de nueve años y luego se evaluaría si solicitaban una reducción adicional.
Tras los problemas emocionales y violaciones a las condiciones de fianza, el fiscal Peter Koski anunció hace un tiempo que no utilizaría más la cooperación de De Castro Font. El convicto dijo que estuvo cooperando hasta hace siete semanas. Aún preso, insistía que era un testigo cooperador y que “nadie le había informado de que se le hubiese retirado el acuerdo”.
Para sorpresa de los presentes, lo que se esperaba fuera una ordinaria vista de sentencia, tras una reunión confidencial entre las partes se observó al acusado levantar la mano derecha, jurar decir la verdad y sentarse en el banquillo de los testigos, según observó Primera Hora desde el pasillo, a través de los cristales de las puertas de la sala.
La sala permaneció hermética y los alguaciles no permitían acercarse a la misma.
Una fuente indicó a Primera Hora que la cooperación tocaba al menos 85 individuos, "que son las personas con las que él cometió delitos", mencionando legisladores que se alega recibieron dinero para ayudar en proyectos o para paralizarlos.
"A todos los legisladores – a tenientes y troyanos – que recibieron dinero para votar en la misma línea que él y paralizar proyectos", dijo la fuente sobre los alcances del testimonio.
Expresiones del secreatrio de Estado Kenneth McClintock
“Quien mediante conducta delictiva le falla al pueblo que lo eligió, quien le falla a una familia que siempre lo apoyó, quien le falla a sus dos partidos, tanto al partido en que nació, se crió, lo formó y lo eligió repetidamente, al igual que al partido que en las postrimerías de su vida política lo recibió, y quien le falla a sus compañeros del Senado, paga con su libertad por los delitos que cometió”.
“Este lamentable caso de corrupción política y de corrupción personal para alimentar un estilo de vida corrupta y espiritualmente superficial debe advertir a quienes aspiren a, o estén en la vida pública, a que no hay espacio en el sector público para el que no pueda vivir una vida acorde a su salario gubernamental, ni a pretender disfrutar de lujos y estilos de vida que excedan sus ingresos legítimos”.
“El desenlace de este caso debe también invitar al electorado que selecciona a quienes le gobiernan a que se esfuercen en conocer mejor a quienes aspiren a ganarse su voto, no solo para conocer su ideología y su plataforma, sino cómo viven, de qué viven, cómo se desempeñan con el prójimo y cuales son sus valores porque, sí, los valores cuentan”.
“Ahora le resta enfrentar los casos estatales generados por el referido al Departamento de Justicia que hice como Presidente del Senado, producto de la investigación que bajo mi incumbencia realizó la Comisión de Etica presidida por el senador José Emilio González, avalada por los miembros del pasado Senado”.
“El desenlace de este caso demuestra que, pese a todas las críticas, el sistema funciona”.





