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Justicia barre con las madres solteras

En el Departamento de Justicia la mayoría de las personas cesanteadas fueron madres solteras. Es evidente la expresión de frustración de Patricia Méndez, maestra del centro preescolar del Departamento, quien se quedó sin trabajo. (Primera Hora / Carlos Guisti)

miércoles, 30 de septiembre de 2009
Nydia Bauzá / Primera Hora

Muchas madres solteras y jefas de familia se fueron a juste ayer en el resaque de más de 400 empleados que hubo en el Departamento de Justicia.

Una guagua de helados que se estacionó al mediodía en una esquina del edificio principal de la agencia en Miramar parecía anunciar el luto y la tristeza que reinaba en muchos de los empleados. La guagua no tocaba música alegre sino unas campanadas fúnebres, a tono con el ambiente que había en el interior de la dependencia, donde se repartían poco a poco, piso por piso, las temidas cartas de despidos masivos.

Rosalba, quien sólo nos dio su nombre, fue una de las infortunadas.

Salió compungida y sin palabras con tres compañeras que tuvieron mejor suerte que ella. No era para menos. Tiene tres niños, dos nenas de 11 y cuatro años, un nene de dos añitos y es el sostén de su familia. El padre de dos de sus hijos vive en Saint Thomas y la ayuda “muy poco” y el padre del otro niño, “nada que ver”.

Su mamá es su apoyo, pero no le había dado la noticia porque sufre de hipertensión. “No esperaba que nos botaran así”, dijo en tono bajo y casi a punto de llorar.

Otra de las despedidas, Alexandra Martínez, también es madre soltera. Trabajaba hace seis años como auxiliar en la División de Litigios Generales.

¿Cómo te sientes? ¿Has pensado qué vas a hacer?

Estoy agobiada... Soy madre soltera con tres niños.

¿Cómo vas a afrontar esto?

Tengo que ser positiva.

La mujer residente de Carolina dijo que no tiene plan B y que sus tres hijos estudian en colegio.

“Fue un golpe. No lo esperaba. Es un abuso contra la mujer trabajadora, contra las madres solteras y jefas de familia. Somos muchas las madres de familia que hemos quedado así”, dijo abrumada y tratando de digerir su despido del servicio público.

Otra madre soltera de Canóvanas también corrió igual suerte. Trabajaba como secretaria legal y es madre de una niña.

“¿Qué voy a hacer? Pues no sé. No sé qué voy a hacer con la hipoteca ni con la guagua”, dijo.

Aida Cordero, quien era secretaria en la División de Asuntos Monopolísticos, dijo que había mucha tensión, depresión, angustia y pesar entre los empleados. “Yo estaba dispuesta hasta a que me bajaran el sueldo. La cuestión era seguir trabajando”, lamentó.

“La mayoría que sacaron son mujeres y jefas de familia. Ésa soy yo”. Esto va a ser un desatre”, dijo la residente de Canóvanas.

Era difícil captar ayer la magnitud de los despidos porque a los fiscales de distrito, procuradores y registradores de la propiedad les tocó repartir en la tarde las cartas de cesantías, a sus supervisados.

Mientras, el secretario Antonio Sagardía dijo que los empleados que se quedan tendrán que trabajar más que antes. Indicó que en la agencia laboran unos dos mil empleados y fueron despedidos cuatrocientos y pico.

“Lo importante es que el Departamento no se va a paralizar”, sostuvo Sagardía al reaccionar a los despidos en una conferencia de prensa en la que anunció el operativo “Los Brother del Norte”, contra una ganga de narcotráfico en los pueblos de Arecibo, Hatillo y Quebradillas.

Sagardía dijo que las divisiones más afectadas fueron las fiscalías y Litigios Generales.

¿Se van a afectar algunas áreas de servicios?

Siempre que uno pierde empleados que hacían funciones específicas uno tiene que decir que sí se van a afectar, pero la función de los jefes de agencias es sentarse con los empleados y seguir funcionando.

Ese personal de apoyo en las fiscalías que es bien importante, ¿cómo se va a reponer?

Eso es función de los fiscales de distrito.

La fiscal general Ivelisse Domíguez dijo que rindió un informe a Recursos Humanos para que reorganice el departamento.

Sobre el incidente del huevazo al gobernador Luis Fortuño, Sagardía le pidió al pueblo que tenga tranquilidad. “Tirar huevos y la violencia no lleva a ningún lado a nadie. Sé que no es fácil para el que perdió el empleo. Lo entiendo porque soy padre de familia y conozco personas que fueron cesanteadas, pero ese hecho no puede generar violencia. Si alguien genera violencia la Policía lo va a arrestar y el Departamento de Justicia lo va a procesar”, advirtió.

Aunque como secretario de Justicia es el abogado del pueblo de Puerto Rico, Sagardía dijo que no podría ofrecer asesoramiento legal a los empleados despedidos.

“Mi exhortación a las personas cesanteadas es que no se dejen llevar por motivaciones políticas”, sostuvo.

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