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El sicólogo Carlos Sosa opina que muchas figuras públicas se enajenan de la realidad y creen que están por encima del orden social (Archivo / Primera Hora)

La hostilidad entra por los oídos

martes, 12 de febrero de 2008
Mariela Fullana Acosta / Primera Hora

El reguetón desde sus inicios ha sido descrito por los sectores más conservadores de la sociedad como un género que incita a la violencia.

Están los que demonizan al género y los que hacen apología de este ritmo, que hoy se escucha por todas partes, desde las discotecas hasta en algunas iglesias.

Pero, ¿qué relación, si alguna, existe entre este palpitante ritmo y la violencia?

¿Se le puede achacar a un género musical la responsabilidad de ser el incitador de una problemática tan amplia?

Esta semana este tema ha resurgido, luego del tiroteo en Aguada en el que se vio involucrado Héctor “El Father” y tras un altercado, ocurrido la semana pasada, entre Wisin y su padre.

El profesor de sociología de la Universidad de Puerto Rico, José Rodríguez, destacó que existen estudios de la Asociación Americana de Psicólogos que apuntan a una relación entre las canciones de carácter “hostil y agresivo” con el comportamiento violento de algunas personas.

“Eso está súper demostrado. Se dice que hay relaciones entre escuchar canciones de música con letras de carácter hostil y agresivo y adquirir, posteriormente, conductas violentas en personas que sean susceptibles a este tipo de género”, indicó.

Aclaró que puede suceder con cualquier género musical y señaló, como un ejemplo diferente al reguetón, la salsa. Específicamente el tema “Si te cojo”, interpretado por Ismael Rivera, que dice en una de sus estrofas: “Si te cojo coqueteándole a otro ya verás qué trompa' te voy a pegar / si te cojo guiñándole a otro un piñazo en un ojo te voy a dar”.

Esta canción, así como otras, validan la violencia, opinó. El profesor aclaró que la conducta es “multifactorial” y “multicompleja” y que no se puede achacar a un sólo factor -en este caso a un género musical- una acción determinada.

La política partidista, por ejemplo, también puede ser un factor que incida en la violencia.

“Todo depende de la persona. Hay algunas que pueden dispararse con cualquier personaje político y otras con una canción. Cualquier factor social puede incitar a la violencia, sobre todo, si hay malestar en la persona”, explicó.

El psicólogo Carlos Sosa, por su parte, comunicó que los reguetoneros, así como otras figuras públicas, son modelos a seguir por la sociedad por ser “figuras exitosas” y que tienen una “responsabilidad social”. El no asumirla, dijo, es un comportamiento “irresponsable”.

El doctor manifestó que muchas figuras públicas se “enajenan de la realidad” al obtener fama y poder y que ahí es que entran en un terreno movedizo.

“Muchas veces se sienten poderosos porque han mejorado su standing social y se enajenan de la realidad al punto que se creen que tienen más poder del que tienen y creen que pueden irse por encima de la ley”, manifestó.

El psicólogo indicó que no se debe mirar negativamente al género por los últimos incidentes violentos porque el ritmo “tiene su valor”.

“Permite esa expresión libre de toda esa temática de violencia y el género es una aportación para traer muchos temas a la luz pública. Tiene valor y no se debe eliminar”, precisó.

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