Aníbal Acevedo Vilá decidió usar la misma ropa que usó en el cierre de campaña del 2004 (izquierda) en la asamblea del pasado domingo (derecha) porque dio un discurso de gran trascendencia. (Primera Hora / Archivo / Luis Alcalá del Olmo)
martes, 29 de abril de 2008
Maritza Díaz Alcaide / Primera Hora
En noviembre de 2004 vistió la misma ropa y tuvo mucha, mucha, mucha suerte.
Aníbal Acevedo Vilá ganó las elecciones ese año contra todos los pronósticos y por un estrecho margen, gracias a los famosos “pivazos”.
El domingo, cuando se jugaba de nuevo la candidatura a la Gobernación, Acevedo Vilá repitió el ajuar del cierre de campaña del 2004, quizás con la intención de que el fenómeno vuelva a repetirse ahora que las circunstancias se le presentan más adversas ante las acusaciones federales que pesan en su contra.
El domingo salió victorioso en su primera batalla por la reelección: una asamblea general de populares lo ratificó a viva voz como su candidato.
La ropa que escogió Acevedo Vilá en noviembre 2004 y la que volvió a usar el domingo no podía ser más sencilla: camisa de manga larga blanca con rayas rojas y azules y pantalón casual kaki.
Acevedo Vilá explicó ayer, a preguntas de PRIMERA HORA, que el discurso que pronunció en el cierre de la campaña del 2004 fue “de mucha trascendencia”.
“No tengo duda que esos 3,500 votos de ventaja (obtenidos en esos comicios) en gran medida pudieron producirse por su contenido. Ayer (el domingo) yo sabía que pronunciaría otro discurso de gran trascendencia para mí y para Puerto Rico, que superó aquel otro discurso... Por eso me puse la misma ropa”, agregó.
La proyección del Gobernador en la asamblea del domingo se distinguió por otro simbolismo importante.
El Mandatario no quiso pronunciar su mensaje detrás de un podio que le hubiese distanciado de la “base popular”.
Acevedo Vilá optó por sentarse en una banqueta, más cerca de la asamblea, junto a una mesilla, como quien está dispuesto a escuchar el tiempo que fuese necesario todas las dudas que pudiesen surgir del floor de delegados reunido en el Coliseo José Miguel Agrelot.
En su mano izquierda, el Gobernador exhibía el anillo que le obsequió durante el cuatrienio anterior el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, como emisario en Washington de la lucha por la salida de la Marina de Vieques.
Acevedo Vilá, que había guardado el anillo por meses, comenzó a utilizarlo de nuevo cuando se hacían cada vez más insistentes los rumores de que sería acusado por las autoridades federales en relación con sus campañas electorales, lo que ocurrió el 27 de marzo.





