La huelga y la política de no confrontación

 
 
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La huelga y la política de no confrontación

Los entrevistados coincidieron en que las situaciones que se resuelven con criterios no universitarios causaron muertes en el pasado. Arriba, protesta de atletas en la UPR y, abajo, el líder estudiantil Arturo Ríos. (Primera Hora / Teresa Canino Rivera)

martes, 18 de mayo de 2010
Rosita Marrero / Primera Hora

Una mirada al pasado.

Figuras que tuvieron un rol protagónico en pasados conflictos huelgarios en la Universidad de Puerto Rico, como líder estudiantil o como administrador responsable de propulsar el diálogo y evitar soluciones no universitarias, señalaron que la actual administración ha dificultado desde un principio la búsqueda de un diálogo.

Juan Fernández, quien ejerció como rector del principal centro docente del país de noviembre de 1985 a noviembre de 1992 y responsable de implantar la política de no confrontación, calificó como “un serio error de la administración los obstáculos que han puesto para llevar a cabo un diálogo”.

“El diálogo es la esencia del quehacer universitario y es la base de la política de no confrontación, que en verdad se debería llamar política de convivencia universitaria, que se tiene que basar en la actuación de día a día de las autoridades universitarias”, mantuvo.

Comentó que durante sus años como rector del Recinto de Río Piedras no hubo que llamar a la Policía.

“Los problemas de la UPR deben resolverse internamente con los estudiantes, internamente con los universitarios”, acotó.

“Es la tendencia a no dialogar, el aquí mandamos nosotros, el ejercicio del poder, cuando en la Universidad lo que debe prevalecer es el poder de la razón y no la razón del poder”, mantuvo.

Fernández coincidió con el ex dirigente de la FUPI Florencio Merced en que las situaciones que se resuelven con criterios no universitarios causaron el 4 de marzo de 1970 la muerte de la estudiante Antonia Martínez y el 11 de marzo de 1971 la muerte de dos policías.

“En los 70, bajo mi dirección, no eran huelgas, eran paros y es una gran diferencia y obedece a visiones estratégicas y objetivos diferentes”, dijo Merced.

“Nuestra lucha era más politizada, era antiguerrerista y antimilitarista. Estaba vinculada a la guerra de Vietnam, al servicio militar obligatorio y la salida del ROTC del campus universitario”, explicó.

“En esa época, apenas estaban floreciendo los consejos de estudiantes. Las organizaciones de izquierda y derechacontrolaban”, expuso.

Para Merced, el actual liderato estudiantil goza de la admiración general en el país por su capacidad, inteligencia y su forma participativa de compartir liderato.

“Están luchando más por los que vienen que por ellos mismos, que están a punto de salir de la Universidad y se están jugando su carrera; por una educación pública de excelencia, lo que los coloca en un nivel moral superior”, dijo Merced.

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