Julio Meléndez, piloto de las Llaneras, está en su primer año como dirigente en la Liga de Voleibol Superior Femenino. (Primera Hora / Juan Luis Martínez)
jueves, 26 de enero de 2012
José Ayala Gordián / Primera Hora
Las Llaneras de Toa Baja han lucido, por momentos, como un equipo contendor a la postemporada en la Liga de Voleibol Superior Femenino, pero el problema es que el sexteto ha pasado muchos más parciales enseñando su lado oscuro.
A modo de ejemplo, Toa Baja llevó al máximo de cinco parciales a las subcampeonas Mets de Guaynabo y a las Lancheras de Cataño, y a las campeonas Criollas de Caguas les jugaron un cuarto parcial que perdieron, 26-24.
En fin, cuando el “interruptor” del juego de Toa Baja está encendido, el equipo luce invencible. Ahora, el técnico debutante Julio Meléndez tiene que encontrar la manera de mantenerlo “prendido” el mayor tiempo posible, lo que intentará hacer esta noche cuando las Llaneras (0-3) reciban la visita de las Leonas de Ponce.
“Prendemos de momento y nos vemos como el mejor equipo de la liga, pero en otro momento viene y desaparece. Esto es falta de concentración, y a pesar de que contamos con talento nativo veterano y jugadoras nuevas, no lo estamos complementando a la hora de la verdad. Nos estamos yendo por emociones y se les olvida lo que es el plan de trabajo, por lo que caemos en errores estúpidos que le permiten al rival sacarnos los sets”, destacó Meléndez a Primera Hora luego de la derrota de Toa Baja a manos de Caguas el lunes.
Toa Baja sí sufrió varios cambios este año, entre ellos la entrada de una nueva gerencia en las figuras de Héctor Caro (apoderado) y Luis Berríos (gerente general), al igual que el propio Meléndez. En cuanto a jugadoras, Toa Baja adquirió en cambio a Ania Ruiz, Yamileska Yantín y Pamela Cartagena, que se unieron a Yasary Castrodad y Yeimily Mojica.
Meléndez ahora tendrá que trabajar con la ausencia de Ruiz, una jugadora que podía cubrir varias posiciones saliendo del banco, al ser cambiada ayer a las Gigantes de Carolina por Daniela Bertrán. De igual manera, el equipo dejó en libertad a la importada Kayleigh Griddens y contrató a la ex refuerzo de las Mets de Guaynabo, Jessica Swarbrick.
“Hemos jugado bien, pero jugar bien no lo es todo: tenemos que ganar y cerrar los parciales. El nivel está ahí; yo creo que la concentración será la clave. Pero el nivel lo tenemos y nos podemos ganar a cualquier equipo de la liga”, destacó Meléndez, también dirigente de la Academia Discípulos de Cristo.





