viernes, 9 de octubre de 2009
Rosa Escribano / Primera Hora
Muchos lo dan por hecho. Nos referimos a la idea de que tener un mayor número de compañeros sexuales te convierte en un mejor amante.
Sin embargo, expertos en sexualidad humana aseguran que no necesariamente es así. Y deducir esta premisa no es difícil. Basta con recordar que los elementos para convertirnos en un amante excepcional implican mucho más que la disponibilidad para el acto sexual.
Incluso, un estudio realizado por científicos de la Escuela de Biología de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) reveló que, en el campo de la seducción, los artistas y demás personas creativas son los que están en mayor ventaja que el resto de la población. ¿La razón? El papel determinante que juega la inventiva para promover, no sólo el acto sexual, sino también para dejar un buen recuerdo de la experiencia.
Importante querer aprender
La Dra. Carmen Valcárcel, experta en sexualidad humana, menciona que “lo típico es que el que tiene muchos amantes tiende a pensar que no tiene nada que aprender y sí que enseñar”. Tienden a pensar “que su experiencia es superior a la de los demás al dar placer y resienten que les digan que están haciendo algo incorrecto o inadecuado”. Pero lo cierto es que “muchas veces esa actitud tiende a hacer que la pareja se sienta inadecuada y se deje llevar por el/la ‘experto/a’ y no se atreva a demostrar su descontento e insatisfacción por no verse mal”.
La doctora añade que “si nadie te dice ‘esto no funciona’, la persona entiende que lo que está haciendo está bien”. Por lo tanto, “se perpetúa esa conducta o práctica”. A esto cabe añadir que, luego de tener varias parejas, “cuando alguien le cuestiona, entonces esa persona piensa que quien está mal es quien le ha cuestionado”.
Calidad vs. cantidad
La doctora analiza que “tal vez lo esencial no es cuántos amantes, sino la calidad de la relación”. Y añade que “la mejor forma de ser buen amante es entender que hay que comunicarse con honestidad”. Sin insultar ni herir la dignidad de la pareja, “si algo no te gusta o no te funciona, debes decirlo”.
Válcarcel aclara que “hay una frase que dice ‘los buenos amantes no nacen, se hacen’. Hay que aprender a través de información correcta y comunicación abierta con la pareja”, insiste.
Por otro lado, si bien una persona puede creerse experto por ser experimentado, la realidad es que eso no garantiza que tendrá buena química o éxito en el acto sexual con cada amante. “Lo que funciona con alguien no necesariamente funciona con alguien más”, aclara. Además, “existen muchas ideas sobre la primera vez que estamos íntimamente con alguien”, menciona. “No importan los tropiezos que hayas tenido en el pasado, cada persona con la que compartes tu vida es una nueva persona con sus virtudes y defectos, con sus valores y complejos”. Por lo tanto, “pretender que lo que has aprendido en el pasado funcionará al 100% con alguien nuevo, es muy pretencioso”. Más bien, lo apropiado es que vayas con “un empezar desde cero y que la experiencia pasada te sirva de marco para usarla”.
Varcárcel añade que hay una serie de aspectos que influyen en cuán abierta es la persona a aceptar críticas y a aprender de otros, tales como los factores sociales y las diferencias entre las crianzas y creencias. “Por ejemplo, hay personas que no soportan que les digan que están haciendo algo incorrectamente, y cuando se les llama la atención al respecto se cierran a las sugerencias”. En esos casos, algunos compañeros sexuales “pueden optar por no decir nada para evitar la confrontación, herir o terminar la relación”. Incluso, algunos amantes con personalidad seductora “evitan que se les llame la atención sobre alguna falla, y cuando entienden que se les va a señalar alguna, se alejan”.
La doctora especifica que “no todos los casos son similares”. Por lo tanto, es posible que te encuentres “en tu camino alguien que sea un/a amante espectacular por su experiencia”. Sin embargo, “lo que notarás, por lo regular, es que se trata de alguien que no alardea de sus conquistas previas ni de esa experiencia, sino que lo demostrará”.
Perfil del buen amante
1. Tiene un conocimiento básico de la anatomía y del funcionamiento del cuerpo humano. Sabe que el órgano sexual más importante del cuerpo humano lo es el cerebro y el segundo, la piel.
2. Se educa a través de la literatura correcta (libros, profesionales de la salud expertos en el área, etc.).
3. Convierte en prioridad, no sólo buscar su placer, sino también el que pueda proporcionar a la pareja. No se convierte en “yo busco lo mío y tú busca lo tuyo si quieres”.
4. Permite la crítica y la guía de su pareja. Le permite buscar su propio placer.
5. Su actitud incluye aprender y obtener experiencias enriquecedoras de sus amantes.





