Candidatas se preparan a solo horas de comenzar el certamen Miss Universe Puerto Rico 2010 en el Centro de Bellas Artes, de San Juan. (Primera Hora / Ana María Abruña Reyes)
jueves, 12 de noviembre de 2009
05:17 p.m.
Mariela Fullana Acosta / Primera Hora
A solo horas de comenzar el certamen Miss Universe Puerto Rico 2010, los nervios comienzan a percibirse entre las 39 candidatas al título más importante de belleza del país.
A eso de las 11:30 de la mañana, 20 de las chicas ya estaban en los camerinos del Centro de Bellas Artes de Santurce -donde se celebrará el certamen esta noche-, con sus respectivos estilistas, quienes comenzaban a maquillarlas y peinarlas.
En esta ocasión las reinas se mantenían silenciosas y concentradas en su arreglo personal. Mientras le pasaban brochazos de base por su rostro, la representante de Canóvanas, Tatiana Delgado, expresó que estaba deseosa de que llegara la noche.
“Estoy loca por saber ya qué va a pasar”, manifestó quien aseguró que, de no llegar a ganar la corona, volvería a competir en otros certámenes.
“Si se acaba, pues nos veremos en otro certamen por ahí, seguido, corrido”, dijo entre risas.
A la representante de Cayey, Aideliz Hidalgo, le empezaban a arreglar su abundante cabellera riza cuando destacó que se moría de los nervios.
“Te voy a contestar con toda sinceridad, me muero del nervio. He esperado meses por este momento y en pocas horas la vida de cualquiera de nosotras va a cambiar muchísimo. He esperado toda mi vida por una oportunidad como ésta y la verdad es que me siento bien feliz, pero estoy bien nerviosa, aunque sobre todo feliz porque sé que pase lo que pase, he triunfado”, indicó.
-¿Y por qué has triunfado?
Las oportunidades que cada una hemos tenido aquí han sido bien grandes y tener personas que creen en nosotras y que todo Puerto Rico te haya visto es una gran oportunidad. Una vez salgamos de aquí, sé que grandes cosas van a llegar.
En el camerino contiguo, otras candidatas también entregaban sus rostros y cabellos a los estilistas. Un fuerte olor a Bengay inundaba el cuarto superando el olor del “spray” de “beauty”.
“Es para los pies, por el dolor de los tacos”, dijo alguien de la producción cuando se preguntó por el mentol que rozaba las narices.
En una silla y sin una gota de maquillaje todavía, la joven Patricia Corsino, representante de Caguas, estaba en espera de que llegara su traje de gala.
“Todavía no me han entregado el traje, pero lo he visto y ayer me hicieron el último entalle. Lo que queda es montarle unas cosas que siempre son de última hora y las prendas, que todavía no las tengo, pero que he visto por mensaje de texto”, comunicó.
Mientras hablaba, la joven Michelle Soto, representante de Lares, miraba a través del espejo por un ojo, pues el otro lo tenía cerrado en lo que su estilista le terminaba de pasar la sombra.
“Yo ya lo tengo todo listo hace tres semanas y lo que me queda es hacer un buen trabajo en la pasarela”. La joven manifestó que estaba “un poco sentimental” más que nerviosa, pues entró al certamen por su abuela que ya falleció.
“Mi abuelita, que en paz descanse, siempre quiso que yo participara y entonces estoy un poco sentimental por eso, pero estoy tranquila, confiada y con mucha seguridad”, indicó.
Coral del Mar Casanova, Miss Hatillo, en tanto, aprovechó las horas de maquillaje para leer un libro de oraciones.
“Creo que una mujer, sobre todo, lo que la distingue es tener conocimiento y no solamente conocimiento inteligente, sino sabio y me quiero enfocar en eso porque lo más importante de uno sentirse bien es esa paz interior de que el Señor te está protegiendo y te cuida”, aseguró quien lucirá un vestido del diseñador de reinas, Carlos Alberto.
En la Sala de Festivales, donde se realizará el certamen, varios trabajadores arreglaban la sencilla escenografía. Unos pintaban las escaleras por las que las jóvenes pisarán, mientras otros arreglaban y ajustaban las computadores que utilizará el jurado. Regadas por la sala había varias concursantes, quienes esperaban por su turno para maquillaje. Algunas aprovechaban para tomar una siesta, escondida detrás de sus gafas o con los rolos puestos. Otras escuchaban música por sus respectivos iPods y hasta cantaban en voz alta, como Miss Dorado, Chrisangelly Franco.
Las representantes de Manatí (Evelidys Ongay), Mayagüez (Yeidy Bosques) y Luquillo (Rose Chabel Rivera), en tanto, ensayaban por si llegan a la afamada pregunta final. Una que estaba bien despierta y concentrada era la candidata de San Lorenzo, Neysa Fernández, quien como parte de sus estrategias de concentración decidió apagar su teléfono celular.
“Todo el mundo trata de apoyarte pero le da a uno sentimiento y se pone nervioso y creo que a estas alturas uno tiene que estar enfocado en lo que uno va a hacer”, indicó.
A las 4:30 de la tarde, las 39 jóvenes ya debían estar listas para comenzar el ensayo general. Luego, les tocaría esperar hasta las 9:00 de la noche, cuando comenzará el certamen y finalmente se sabrá quién será la nueva soberana boricua.





