Lely Burgos levantó 71 kilos en arranque y luego, en un emocionante final, levantó 99 kilos en su última oportunidad de envión para sumar 170 kilos. (Enviado especial/Ángel M. Rivera)
domingo, 23 de octubre de 2011
04:35 p.m.
Esteban Pagán Rivera / Enviado especial
Ni en una película se pudo haber escrito un mejor final.
Lely Burgos se creció ante la adversidad y le dio ayer a Puerto Rico una medalla de oro en el deporte de halterofilia, categoría de 48 kilogramos, al superar a sus rivales en el último turno de levantamiento de envión de la jornada. Fue una medalla de oro inesperada para Puerto Rico, pero no para Burgos, quien se convirtió en la primera mujer en darle a la Isla una presea dorada en la halterofilia.
Burgos dejó ayer atónitos a su competencia, pero de fiesta a los boricuas. La puertorriqueña, de 26 años y natural de Coamo, terminó en el segundo lugar en arranque con 71 kilogramos y fue de las últimas en subir en tarima para completar el envión. Luego de levantar 90 y 95 kilogramos en sus primeras dos oportunidades, la boricua entró al levantamiento final a tres kilogramos de la venezolana Betsi Rivas, quien acababa de levantar 96 tantos, el peso más elevado de la jornada.
Fue entonces que Burgos decidió que plata no era suficiente, quemó todos sus cartuchos y apuntó a 99 kilogramos, lo que dejó a todo el público en el Foro de Halterofilia de Guadalajara la expectativa. Y con una calma envidiable, Burgos levantó las pesas para capturar la presea dorada y dejar con la plata a Rivas y el bronce a Katherine Mercado, de Colombia, quien sumó 165 kilogramos.
“Yo nunca me enfoco en mis contrincantes, me enfoco en lo que he trabajado, siempre confío en mi. Si a la gente le sorprendió, pues chévere, pero a mí no me sorprendió. Me quedé con ganas de más”, dijo una tranquila Burgos a este diario luego de recibir las felicitaciones y abrazos de sus padres, Wilfredo Burgos y Maritza Ortiz.
La medalla de Burgos también rompió una sequía de medallas panamericanas para la halterofilia boricua, pues el último en subir al podio fue Ramón Álvarez, quien ganó bronce en Mar del Plata 1995. La última medalla de oro en el levantamiento de pesas de Puerto Rico en unos Panamericanos había sido ganada por Fernando Luis Báez en 1971.
El triunfo de la boricua también sirvió como una reivindicación para la halterofilia boricua luego de perder cuatro atletas por dopaje para estos Juegos, entre ellos la candidata a abandera y rostro de la disciplina en la Isla, Geralee Vega.
“Lamentablemente tuvimos varios inconvenientes antes de venir para acá. Sé que mis compañeras también hubiesen dado un excelente trabajo. Me tocó a mí trabajar, al igual que las compañeras que están acá…Nos hemos preparado y sabíamos que íbamos a hacer el trabajo. Ya yo hice el mío”, comentó Burgos.
Sobre el levantamiento final, en el que no solo levantó 99 kilogramos sino que cargó la enorme presión de tener al alcance la medalla de oro, Burgos sostuvo que siempre sintió tranquilidad. “Como pude bregar con eso fue orando. Y yo confío y sé que soy la mejor, trabajé para eso, confiando en mis habilidades y obtuve toda la gloria”, dijo la confiada pesista, quien entrenó en Colombia los pasado seis meses de cara a los Panamericanos.
Burgos permanecerá en Guadalajara hasta el viernes para apoyar a sus compañeras de halterofilia, y luego de dos días en la Isla, viajará el lunes a Francia para participar en el Mundial de Halterofilia.





